<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-620368519598223494</id><updated>2011-08-01T19:22:57.626-07:00</updated><title type='text'>CANTOS CÍVICOS</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/620368519598223494/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Duad Sama</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08864732418078424656</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>80</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-620368519598223494.post-5310131145165510170</id><published>2010-06-09T09:02:00.000-07:00</published><updated>2010-06-09T09:54:04.647-07:00</updated><title type='text'>SOBRE CANTOS CÍVICOS-MARIA GONZÁLEZ VALERIO Y ROSAURA MARTÍNEZ RUIZ-REVISTA CASA DEL TIEMPO, UNIVERSIDAD AUTONOMA METROPOLITANA</title><content type='html'>descargue PDF en esta caja:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://www.box.net/embed/ba7tk32n7qx7ecm.swf" width="100" height="100" wmode="opaque" type="application/x-shockwave-flash" allowFullScreen="true" allowScriptAccess="always"&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/620368519598223494-5310131145165510170?l=cantoscivicos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/feeds/5310131145165510170/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/2010/06/sobre-cantos-civicos-maria-gonzalez.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/620368519598223494/posts/default/5310131145165510170'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/620368519598223494/posts/default/5310131145165510170'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/2010/06/sobre-cantos-civicos-maria-gonzalez.html' title='SOBRE CANTOS CÍVICOS-MARIA GONZÁLEZ VALERIO Y ROSAURA MARTÍNEZ RUIZ-REVISTA CASA DEL TIEMPO, UNIVERSIDAD AUTONOMA METROPOLITANA'/><author><name>Duad Sama</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08864732418078424656</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-620368519598223494.post-778183100477631522</id><published>2010-06-09T08:53:00.000-07:00</published><updated>2010-06-09T09:01:08.409-07:00</updated><title type='text'>CENSURA-MARIA ANTONIA GONZÁLEZ VALERIO Y ROSAURA MARTÍNEZ-REVISTA DE LA UNIVERSIDAD 2009</title><content type='html'>http://www.revistadelauniversidad.unam.mx/6509/pdfs/65gonzalez.pdf&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CENSURA&lt;br /&gt;María Antonia González Valerio y Rosaura Martínez Ruiz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El concepto de censura es inaceptable en un espacio de conocimiento abierto&lt;br /&gt;a la discusión como lo es la Universidada Nacional Autónoma de México. María Antonia&lt;br /&gt;González Valerio y Rosaura Martínez Ruiz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El término censura se aplica a diversos fenómenos que&lt;br /&gt;van desde lo psíquico hasta lo jurídico. En cada una de&lt;br /&gt;estas aplicaciones se transforma en su significación, en&lt;br /&gt;su operación y en el objeto sobre el que se ejecuta. No&lt;br /&gt;es lo mismo la censura que lleva a cabo el preconsciente&lt;br /&gt;sobre el deseo, que la que lleva a cabo el Estado en&lt;br /&gt;relación con las manifestaciones públicas.&lt;br /&gt;No se puede tener un concepto de censura del tipo de&lt;br /&gt;una definición cerrada, por ello, en lo que sigue hablaremos&lt;br /&gt;de distintas impresiones sobre la censura. Algunas&lt;br /&gt;de las categorías clave para reflexionar sobre el tema tienen&lt;br /&gt;que ver con la interioridad y exterioridad de la manifestación,&lt;br /&gt;la visibilidad e hipervisibilidad del discurso,&lt;br /&gt;la responsabilidad, la publicidad, la mostración, el&lt;br /&gt;poder, su ejercicio y la legalidad.&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;Es necesario comenzar haciendo un desdoblamiento del&lt;br /&gt;término censura. Michel Foucault, en su texto El orden&lt;br /&gt;del discurso, establece tres sistemas de exclusión que afectan&lt;br /&gt;al discurso: la palabra prohibida, la separación de la&lt;br /&gt;locura y la voluntad de verdad. ¿Qué significa excluir un&lt;br /&gt;discurso, en aras de qué se le excluye? ¿Es la censura lo&lt;br /&gt;mismo que la exclusión? El análisis de Foucault no toca&lt;br /&gt;específicamente el tema de la censura, sin embargo, es un&lt;br /&gt;muy pertinente precedente para comenzar la reflexión:&lt;br /&gt;“¿Pero, qué hay de peligroso en el hecho de que la&lt;br /&gt;gente hable y de que sus discursos proliferen indefinidamente?&lt;br /&gt;¿En dónde está por tanto el peligro? […] En&lt;br /&gt;una sociedad como la nuestra son bien conocidos los&lt;br /&gt;procedimientos de exclusión, el más evidente, y el más&lt;br /&gt;familiar también, es lo prohibido. Se sabe que no se tiene&lt;br /&gt;derecho a decirlo todo, que no se puede hablar de todo&lt;br /&gt;en cualquier circunstancia, que cualquiera, en fin, no&lt;br /&gt;puede hablar de cualquier cosa”.1&lt;br /&gt;Se prohíbe cuando se ve o se anticipa el peligro. Se&lt;br /&gt;prohíbe, se excluye, entonces, lo que se juzga como peligroso;&lt;br /&gt;pero para quién, quién decide, por qué no se tiene&lt;br /&gt;derecho a decirlo todo, cuáles sonlos límites de lo decible.&lt;br /&gt;La censura tiene que ver precisamente con el límite&lt;br /&gt;entre lomostrable / decible y lo no-mostrable / no-decible.&lt;br /&gt;Pero hay que interrogar qué tipo de límites se pueden&lt;br /&gt;establecer y en función de qué; eso probablemente&lt;br /&gt;dé cuenta también de los tipos de censura que se establecen&lt;br /&gt;y qué o quién los establece. ¿Qué no se puede&lt;br /&gt;decir o mostrar? No solamente aquello que anticipa el&lt;br /&gt;peligro, habría más categorías que pondrían en juego el&lt;br /&gt;tema del límite, como la ofensa, el juicio de gusto, la&lt;br /&gt;insoportabilidad, la corrección política, la moral, etcétera.&lt;br /&gt;Es difícil pretender hacer unmapa de estas categorías,&lt;br /&gt;pero baste por lo pronto con enunciarlas para ir&lt;br /&gt;vislumbrando de qué se trata.&lt;br /&gt;La censura actúa como una prohibición que hace desaparecer&lt;br /&gt;aquello sobre lo que se aplica.No es solamente&lt;br /&gt;un discurso prohibido, sino su aniquilación, ponerlo&lt;br /&gt;fuera del lugar de visibilidad y escucha. La censura trabaja&lt;br /&gt;sobre la desaparición y provoca el desvanecimien-&lt;br /&gt;REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE MÉXICO | 37&lt;br /&gt;Censura&lt;br /&gt;María Antonia González Valerio y Rosaura Martínez Ruiz&lt;br /&gt;1 Michel Foucault, El orden del discurso, Tusquets, Buenos Aires,&lt;br /&gt;1992, pp. 11-12.&lt;br /&gt;El concepto de censura es inaceptable en un espacio de conocimiento&lt;br /&gt;abierto a la discusión como lo es la Universidad Nacional&lt;br /&gt;Autónoma de México. María Antonia González Valerio y&lt;br /&gt;Rosaura Martínez Ruiz se lanzan a explorar una cuestión al&lt;br /&gt;mismo tiempo compleja y definitiva: la frontera entre lo decible&lt;br /&gt;y lo indecible.&lt;br /&gt;to de aquello censurado.No obstante, no hay que perder&lt;br /&gt;de vista que el aniquilamiento las más de las veces no es&lt;br /&gt;completamente exitoso y quedan restos que tienen efectos&lt;br /&gt;concretos.&lt;br /&gt;Es importante hacer notar que la censura siempre&lt;br /&gt;implica cierto grado de “retoricidad”, porque anticipa la&lt;br /&gt;recepción y al público receptor. El discurso no es autónomo&lt;br /&gt;ni se basta a sí mismo, está siempre dirigido a alguien,&lt;br /&gt;en ese sentido, la censura anticipa a ese alguien,&lt;br /&gt;y anticipa también su reacción. Así, por la censura el&lt;br /&gt;discurso aparece como algo que hace algo a alguien,&lt;br /&gt;con un cierto grado de performatividad.&lt;br /&gt;Vista de esemodo, la censura lleva dentro de sí el concepto&lt;br /&gt;de alteridad; lleva en sí su otro. Por eso implica responsabilidad,&lt;br /&gt;hacia el otro que está ya contenido en el&lt;br /&gt;sí mismo que censura y que es censurable.&lt;br /&gt;A través de la censura es posible prohibir los actos,&lt;br /&gt;las acciones de los individuos en público y en privado,&lt;br /&gt;es posible hacer desaparecer las cosas, lamaterialidad del&lt;br /&gt;discurso. La censura se aplica a toda configuración, pero&lt;br /&gt;además, es susceptible de ser vista en un espacio público&lt;br /&gt;y de tener un efecto sobre quien especta. Por ello, es&lt;br /&gt;imposible pensar siquiera en la posibilidad de que el&lt;br /&gt;Estado como institución pública y política realice una&lt;br /&gt;censura directa sobre el deseo. El Estado puede prohibir&lt;br /&gt;en lo público, pero no en lo íntimo y / o privado.&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;En los tiempos actuales hay una extrema visibilidad facilitada,&lt;br /&gt;en parte, por la tecnología. Ahora prácticamente&lt;br /&gt;todo es visible, mostrable, escuchable e incluso lo es en&lt;br /&gt;“tiempo real”. Los límites entre público y privado, entre&lt;br /&gt;íntimo y expuesto se han movido de forma contundente.&lt;br /&gt;Desde el chat, la cámaraweb, Youtube, la cámara fotográfica&lt;br /&gt;en el celular y demás gadgets tecnológicos, que&lt;br /&gt;nos permiten más que la comunicación la visibilidad&lt;br /&gt;constante, el tema de la censura podría aparecer como&lt;br /&gt;fuera de lugar.&lt;br /&gt;El discurso ha adquirido lugares de mostración que&lt;br /&gt;aparentemente no están dominados por aquellas instancias&lt;br /&gt;que usualmente ejercerían el poder y con él ejecutarían&lt;br /&gt;la censura. Es bien conocido el cliché de que nadie&lt;br /&gt;domina ni controla el Internet. Los contenidos que allí&lt;br /&gt;aparecen hoy en día pueden ser puestos a disposición&lt;br /&gt;de cualquiera por cualquiera (de laWikipedia a Youtube)&lt;br /&gt;más allá de derechos de autor, más allá de lo que típicamente&lt;br /&gt;un Estado-nación consideraría como censurable.&lt;br /&gt;¿Por qué insistir entonces en la visibilidad en aquellos&lt;br /&gt;ámbitos controlados / controlables que hacen aparecer&lt;br /&gt;el fantasma de la censura ante cualquier provocación?&lt;br /&gt;Pero no todo puede ser dicho, no todo debe ser dicho.&lt;br /&gt;No todomerece la publicidad, la hipervisiblidad a la que&lt;br /&gt;parece nos condena, quisiéramos o no, el estallido feroz&lt;br /&gt;de las imágenes hiperestetizadas delmundo actual. ¿Cuál&lt;br /&gt;es el criterio, puede haber criterio alguno?Habría que&lt;br /&gt;vigilar la posibilidad de que una manifestación sea perjudicial&lt;br /&gt;para el otro. El perjuicio tiene que estar dirigido&lt;br /&gt;hacia lomás íntimo de lo humano, hacia aquello que en&lt;br /&gt;cada caso y a cada quien le define como humano; luego,&lt;br /&gt;la negación, en sentido amplio, de esa humanidad, constituye&lt;br /&gt;un perjuicio que ha de ser censurable. Pero, ¿qué&lt;br /&gt;quiere decir negar lo humano? La incitación a la violencia,&lt;br /&gt;la discriminación, el llamado al odio son evidentemente&lt;br /&gt;negaciones de lo humano que, por ende y dado&lt;br /&gt;lo anterior, habrían de ser censurables en cada caso.No&lt;br /&gt;obstante una vezmás el abanico de posibilidades parece&lt;br /&gt;ampliarse hasta la indeterminación, la imposibilidad de&lt;br /&gt;definir los márgenes de lo humano no puede traducirse&lt;br /&gt;en la renuncia a decidir.&lt;br /&gt;La idea de ser humano evidentemente es plural, histórica,&lt;br /&gt;cultural, etcétera. Por eso, cada posición tiene que&lt;br /&gt;generar sus propios ámbitos de censura y de censurabilidad.&lt;br /&gt;No todo es censurable en todo tiempo y en todo&lt;br /&gt;espacio. La censura se mueve al paso de la transformación&lt;br /&gt;de los grupos sociales.&lt;br /&gt;Una de las claves para pensar lo humano es la libertad&lt;br /&gt;sobre la propia vida y el propio cuerpo. Unamanifestación&lt;br /&gt;que niegue esto directamente ha de ser censurada&lt;br /&gt;por quien ejecute la censura en cada caso.Visto&lt;br /&gt;así, no se trata de censura política de discursos políticos.&lt;br /&gt;No se trata simplemente de oponerse al discurso del otro&lt;br /&gt;porque no coincide con los propios intereses, valores o&lt;br /&gt;creencias. No es en ese nivel donde se juega la censura.&lt;br /&gt;Ahí en todo caso se abre el espacio para el debate de preguntas&lt;br /&gt;y respuestas, de exponer el propio punto de vista y&lt;br /&gt;contrastarlo con el del otro; pero el otro es de entrada sujeto&lt;br /&gt;de discursividad y escucha. En el caso de la censura&lt;br /&gt;el otro simplemente no es.&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;El intento de re-significación o re-contextualización de&lt;br /&gt;signos es una de las manifestaciones que reiterativa y&lt;br /&gt;hasta compulsivamente ocasiona el deseo o necesidad&lt;br /&gt;de censurar al otro. Las preguntas aquí son múltiples:&lt;br /&gt;¿Hasta dónde puede permitirse el imaginario poético resignificar,&lt;br /&gt;re-simbolizar y re-contextualizar lo previamente&lt;br /&gt;dado? ¿Hasta el límite de la ofensa moral? Cuando el&lt;br /&gt;tema ha sido religioso, nuestra calidad de libres pensadoras&lt;br /&gt;nos ha hecho rechazar cualquier intento de censura;&lt;br /&gt;pues hemos sostenido que si laVirgenMaría, por&lt;br /&gt;ejemplo, aparece de otromodo en el arte, esto no debería&lt;br /&gt;significar ninguna ofensa para el creyente, sino la posibilidad&lt;br /&gt;del arte de dar otros y nuevos sentidos. Sin duda&lt;br /&gt;alguna, también, un gran número de creyentes no coin-&lt;br /&gt;38 | REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE MÉXICO&lt;br /&gt;cidió y sintió su moral directamente ofendida, pidió,&lt;br /&gt;entonces, la censura de la obra porque se la consideraba&lt;br /&gt;ofensiva. La ofensa no es razón para censurar, se&lt;br /&gt;puede denunciar, pero jamás prohibir su expresión. ¿Por&lt;br /&gt;qué no? Porque se corre el peligro de censurar una manifestación&lt;br /&gt;que quizás abra espacio para el análisis, el&lt;br /&gt;cuestionamiento y la crítica, en pocas palabras, para el&lt;br /&gt;pensar. Cerrar esta posibilidad es mucho más peligroso&lt;br /&gt;que la ofensa. Por esto, mientras el otro ofendido esté&lt;br /&gt;ahí íntegramente presente para responder hasta la infamia&lt;br /&gt;si se quiere, es mejor permitir la expresión sin censura.&lt;br /&gt;Como dijimos antes, lo único urgente a censurar&lt;br /&gt;son aquellas manifestaciones que ponen en peligro la&lt;br /&gt;integridad física o humana, ahí donde el sujeto ya no&lt;br /&gt;está para responder ya sea hoy o en el futuro, ya sea física&lt;br /&gt;o imaginariamente.&lt;br /&gt;Pensemos en otro ejemplo.Hace poco tuvo lugar la&lt;br /&gt;exposición de una instalación en elMuseoUniversitario&lt;br /&gt;deArteContemporáneo de la UNAMque levantó una ampulosa&lt;br /&gt;polémica. Nos referimos a la pieza Cantos cívicos&lt;br /&gt;del artistaMiguelVentura. El uso de esvásticas fue el elementomás&lt;br /&gt;criticado y, si bien coincidimos con la crítica&lt;br /&gt;que esta pieza estuvomal lograda, no consideramos que&lt;br /&gt;esta fuera razón para pedir que se retirara delMuseo, es&lt;br /&gt;decir, que fuera censurada.&lt;br /&gt;Cantos cívicos conspicuamente jugaba con la re-contextualización&lt;br /&gt;de símbolos para re-simbolizarlos. El arte&lt;br /&gt;históricamente ha hecho eso. Los símbolos, no obstante,&lt;br /&gt;se resisten a ser insertos en una nueva red de sentidos,&lt;br /&gt;como diría PaulRicoeur en el caso de lametáfora, “ceden&lt;br /&gt;resistiendo”.&lt;br /&gt;Censurar la obra Cantos cívicos por las interpretaciones&lt;br /&gt;que de ella hubo parece en este contexto estar&lt;br /&gt;fuera de discusión. Hay que reflexionar entonces qué&lt;br /&gt;se sigue del rompimiento de las expectativas de sentido&lt;br /&gt;que hace una pieza. Los símbolos pueden y de hecho&lt;br /&gt;aparecen enmúltiples contextos.Derrida dice: “Todo&lt;br /&gt;signo […] puede romper con todo contexto dado, engendrar&lt;br /&gt;al infinito nuevos contextos, de manera absolutamente&lt;br /&gt;no saturable”.2 La re-contextualización de un&lt;br /&gt;signo no es una posibilidad del signo, sino aquello que&lt;br /&gt;lo hace posible. Un signo es un signo si y sólo si puede&lt;br /&gt;re-contextualizarse, insertarse en uno y otro contexto.&lt;br /&gt;Si no puede repetirse no es entonces un signo.&lt;br /&gt;La esvástica es el signo del peligro de aniquilamiento&lt;br /&gt;de seres humanos que cualquier tipo de incitación a&lt;br /&gt;la violencia, odio racial y prejuicio puede traer como&lt;br /&gt;consecuencia; es el signo del peligro al que la humanidad&lt;br /&gt;debe permanecer conmayor vigilancia y responsabilidad.&lt;br /&gt;Pero eso no quiere decir que no pueda ser re-contextualizado&lt;br /&gt;y que sólo pueda y deba aparecer cobijado bajo una&lt;br /&gt;manifiesta denuncia alHolocausto.Negar elHolocausto&lt;br /&gt;es un crimen, eso no está en duda, pero eso no quiere&lt;br /&gt;decir que ese acontecimiento deba siempre aparecer&lt;br /&gt;manifiestamente junto con la esvástica. Entre otras razo-&lt;br /&gt;REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE MÉXICO | 39&lt;br /&gt;2 Jacques Derrida, “Firma, acontecimiento, contexto” en Márgenes&lt;br /&gt;de la filosofía, Cátedra,Madrid, 2003, pp. 361-362.&lt;br /&gt;CENSURA&lt;br /&gt;Eduardo Chillida, Collage, 1969 Eduardo Chillida, Aldizkatu I, 1972&lt;br /&gt;nes, porque incluso es tema de amplísimo debate la representabilidad&lt;br /&gt;del Holocausto.&lt;br /&gt;Un signo aunque esté cargado de un solo significado&lt;br /&gt;puede, debe —y, de hecho, aunque lo resistamos, lo&lt;br /&gt;hace— aparecer en nuevos contextos para decir otras&lt;br /&gt;cosas. En pocas palabras, lo que sostenemos es la importancia&lt;br /&gt;de permitir que un signo diga y denuncie cosas&lt;br /&gt;nuevas que no por eso son inéditas.&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;Es laUniversidad la institución que con mayor adeudo&lt;br /&gt;y vehemencia debe promover y resguardar la libertad&lt;br /&gt;de decirlo todo y de poner en cuestión todo:&lt;br /&gt;La universidad debería, por tanto, ser el lugar en el que&lt;br /&gt;nada está al resguardo del cuestionamiento, ni siquiera la&lt;br /&gt;figura actual y determinada de la democracia; y tampoco&lt;br /&gt;la idea tradicional de crítica, como crítica teórica, y tampoco&lt;br /&gt;la autoridad de la forma “cuestión”, del pensamiento&lt;br /&gt;como “cuestionamiento”.3&lt;br /&gt;En pocas palabras, ése debe ser el espíritu universitario&lt;br /&gt;y es así como debe ser re-significado, en laUniversidad&lt;br /&gt;Nacional Autónoma de México, el Por mi raza&lt;br /&gt;hablará el espíritu…&lt;br /&gt;Ahora bien, el imperativo “decirlo todo” debe estar&lt;br /&gt;acechado por la necesidad de que toda expresión sea&lt;br /&gt;siempre un acto de responsabilidad en el que el límite&lt;br /&gt;es el otro; la integridad del otro. La Universidad debe&lt;br /&gt;velar por que ninguna de las manifestaciones que ella&lt;br /&gt;acoja o que de ella emanen jamás incite a la violencia,&lt;br /&gt;al odio racial o al prejuicio.&lt;br /&gt;La reglamentación de la UNAMno contempla nada en&lt;br /&gt;relación con la censura, lo cual podría por un lado aplaudirse,&lt;br /&gt;pues “todo lo que no está prohibido está permitido”&lt;br /&gt;y, por lo tanto, en la UNAM no hay censura.4 Pero,&lt;br /&gt;por otro lado, esto también coloca a laUniversidad fuera&lt;br /&gt;de los debates jurídicos internacionales,5 al igual que&lt;br /&gt;la Constitución Política de los Estados UnidosMexicanos&lt;br /&gt;que contempla la censura en los Artículos Sexto&lt;br /&gt;y Séptimo (no sobra decir que son por de más imprecisos&lt;br /&gt;y ambiguos), pero donde no se menciona ni el&lt;br /&gt;Holocausto, ni los crímenes contra la humanidad, ni la&lt;br /&gt;persecución racial o de minorías.&lt;br /&gt;La leyhadespertadomuchasdiscusiones sobre la libertad&lt;br /&gt;de expresión y la libertad de prensa, que llevan siempre&lt;br /&gt;incluido el cuestionamiento de ¿hasta dónde puede llegar&lt;br /&gt;la libertad de expresión, se puede decir lo que sea?&lt;br /&gt;Por ejemplo, hace unos años la canción del grupo&lt;br /&gt;Molotov sobre el “gringo puñetero”6 debió haber dado&lt;br /&gt;qué pensar en términos de discriminación y llamado al&lt;br /&gt;odio, pero la polémica nunca se levantó.Oúltimamente&lt;br /&gt;cuando la embajada de México en España protestó&lt;br /&gt;por la campaña publicitaria de la cadena de comida rápida&lt;br /&gt;Burger King que presentaba carteles espectaculares&lt;br /&gt;con las imágenes estereotipadas de un alto cowboy norteamericano&lt;br /&gt;y un bajo luchador (lucha libre) con la banderamexicana&lt;br /&gt;por jorongo. La condena a esta publicidad&lt;br /&gt;fue legítima, pero sin ningúnmarco jurídico en nuestra&lt;br /&gt;Constitución que respaldara tal reclamo (habría que&lt;br /&gt;repensar en este contexto qué quiere decir “denigrante”&lt;br /&gt;y por qué la versión del vaquero rubio no fue leída en&lt;br /&gt;ese sentido).7&lt;br /&gt;La Universidad es una institución que no debe responder&lt;br /&gt;a intereses particulares de ningún tipo; que no&lt;br /&gt;se debe a ningún poder. Siendo así, no puede entonces&lt;br /&gt;tampoco ejercerse como una fuerza opresora sobre sus&lt;br /&gt;miembros. Esto implica también que ella misma no representa&lt;br /&gt;el poder, es decir, un poder que dicte las líneas&lt;br /&gt;de investigación, de expresión o las preguntas por responder&lt;br /&gt;dentro de ella. La Universidad debe promover y&lt;br /&gt;resguardar la libertad radical para la búsqueda de la verdad,&lt;br /&gt;así como de los medios que se utilicen para tal&lt;br /&gt;motivo.&lt;br /&gt;Mientras la polémica y el diálogo queden abiertos&lt;br /&gt;la censura no tiene cabida, pues lo que se cierra es la&lt;br /&gt;posibilidad de pensar.&lt;br /&gt;La Universidad como institución está obligada a&lt;br /&gt;albergar todo el conocimiento científico, humanista o&lt;br /&gt;artístico que los miembros de su comunidad consideren&lt;br /&gt;oportuno. Es responsabilidad de los profesores e&lt;br /&gt;investigadores que en ella trabajan acompañar a los&lt;br /&gt;estudiantes y al público que la visita en la difícil y a&lt;br /&gt;veces hasta dolorosa tarea de interpretación y asimilación&lt;br /&gt;de ese conocimiento.&lt;br /&gt;40 | REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE MÉXICO&lt;br /&gt;3 JacquesDerrida,L’Université sans condition,Galilée,Paris,2001,p.16.&lt;br /&gt;4 Aunque irónicamente esto podría ser formulado exactamente al&lt;br /&gt;revés e interpretarse como que en la UNAM la censura está entonces permitida.&lt;br /&gt;Como acto de conocimiento y confianza en esta Institución&lt;br /&gt;decidimos leerlo de la otra manera.&lt;br /&gt;5 Sólo como referente es posible mencionar la llamada “Ley Gayssot”&lt;br /&gt;en Francia que sanciona la provocación al odio y la discriminación&lt;br /&gt;y específicamente prohíbe el “negacionismo”. El término negacionismo&lt;br /&gt;se usa para aludir a la corriente que niega que el Holocausto haya&lt;br /&gt;tenido lugar.&lt;br /&gt;6 De la canción Frijolero del disco Dance and dense denso (2003).&lt;br /&gt;7 Aunque México firmó en 1966 un tratado multilateral que tiene&lt;br /&gt;como depositario a la Organización de las Naciones Unidas sobre discriminación&lt;br /&gt;racial y que, como todo acuerdo internacional de este&lt;br /&gt;tipo, queda reconocido como parte de la Ley Suprema de toda la&lt;br /&gt;Unión, el Artículo 133 de la Constitución aclara que los tratados internacionales&lt;br /&gt;son parte de esta Ley siempre y cuando estén de acuerdo con&lt;br /&gt;la misma. Hay un peligro que ese condicional podría acarrear y es precisamente&lt;br /&gt;aquel del riesgo —que sabemos toda ley supone— de interpretación&lt;br /&gt;múltiple y que podría acotarse de incluirse en la Constitución&lt;br /&gt;de los Estados Unidos Mexicanos, independientemente de este&lt;br /&gt;tratado multilateral. Pero además, significaría una toma de posición&lt;br /&gt;mucho más radical por parte de México que lo situaría dentro de las&lt;br /&gt;preocupaciones internacionales por estos derechos sociales y, más específicamente,&lt;br /&gt;humanos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/620368519598223494-778183100477631522?l=cantoscivicos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/feeds/778183100477631522/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/2010/06/censura-maria-antonia-gonzalez-valerio_7754.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/620368519598223494/posts/default/778183100477631522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/620368519598223494/posts/default/778183100477631522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/2010/06/censura-maria-antonia-gonzalez-valerio_7754.html' title='CENSURA-MARIA ANTONIA GONZÁLEZ VALERIO Y ROSAURA MARTÍNEZ-REVISTA DE LA UNIVERSIDAD 2009'/><author><name>Duad Sama</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08864732418078424656</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-620368519598223494.post-6298218783611636184</id><published>2010-05-26T09:36:00.000-07:00</published><updated>2010-05-26T09:43:33.502-07:00</updated><title type='text'>Irrupción simbólica y contrapoder∗  Francisco Reyes Palma</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Irrupción simbólica y contrapoder&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Francisco Reyes Palma&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;La que sigue, es una reflexión en tres partes acerca de algunas experiencias recientes en los espacios de exhibición, las cuales, pese a no implicar cortes definitivos en el campo simbólico, dan cuenta de algunos brotes críticos y de su potencial disruptivo frente al poder institucional; señales de un malestar más amplio que comienza a extenderse con la agudización de la crisis sistémica.&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:8.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;En este seguimiento de fricciones en el territorio simbólico, abordo primero la fortuna crítica&lt;a style="mso-footnote-id:ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; de &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;, una muestra del Nuevo Consejo Interterritorial de Lenguas (NILC), dispositivo ficcional encargado de hacer visibles los encubrimientos lingüísticos del poder, instancia creada por el artista Miguel Ventura en su carácter de agente y álter ego de la institución. Extraña el tono autosuficiente con que se desacreditó esta obra instalada en el nuevo museo de la Universidad Nacional Autónoma de México, y cómo la descalificación se apegó, con un fervor casi decimonónico, a la literalidad de la imagen; pero sobre todo, sorprende el grado de desinformación estética de algunos connotados analistas políticos sumados al rechazo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Toco después una doble operación curatorial dentro del sistema bienalístico, la propuesta de Cuauhtémoc Medina y Teresa Margolles para la participación de México en la 53ª Bienal de Venecia, &lt;i&gt;¿De qué otra cosa podríamos hablar?&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;, transformada en interferencia simbólica frente a la nueva especie de agentes culturales, sobre todo, por su manera de inscribirse como otredad en el espectro del arte internacional. Me refiero, por último, al mecanismo&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;de producir información-rumor con motivo del recorte de los ya menguados recursos de los museos del Instituto Nacional de Bellas Artes y el brote resistente que produjo dentro de la comunidad artística.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;“Se robaron mi holocausto”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;La emergencia en México de un museo emblemático del nuevo siglo, el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), fue la señal de que la Universidad Nacional Autónoma de México ocupaba la avanzada en el fomento de la cultura, en tanto el Instituto Nacional de Bellas Artes quedaba cada vez más a la zaga en miras y presupuestos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Las enormes proporciones del MUAC, sin embargo fueron criticadas como excesivas, cuando lo que debía preocupar no es la talla, debate inútil pues la experiencia dicta que pronto el tamaño será insuficiente,&lt;a style="mso-footnote-id:ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; sino el destino del viejo museo ubicado en el corazón del campus universitario que, por falta de una iniciativa museológica de peso, corre el riesgo de quedar relegado a un plano secundario. Otro elemento digno de estudio, es el modo como se emplazó el nuevo museo encima del conjunto arquitectónico del Centro Cultural Universitario, de modo que este último terminó por servir de pedestal al masivo monumento arquitectónico, y eso a que buena parte de su estructura permanece subterránea. Al parecer la noción de autoría y el derechos a no ser intervenido sólo priva para la obra de aquellos arquitectos encargados de emblematizar el poder.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;1 Fachada exterior del MUAC (4)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Sin duda, vivimos una era en que el conjunto de disciplinas artísticas se halla sometido a la arquitectura, al menos eso parecía implicar el rector José Narro Robles al momento de inaugurar el edificio: “la mejor pieza de la colección es su museo”.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Regresión monumentalista característica de las estrategias del poder simbólico sumada a una retórica de elogios. Lo cierto es que la fachada de cristal proyectada por Teodoro González de León, la noche inaugural del 24 de noviembre de 2008 se transformó en superficie reflejante de juegos cromáticos, mera redundancia de lo que desde muchos meses atrás ocurría en la cercana plaza Perisur. Días después, esa superficie inclinada, que a la manera de Narciso se miraba ante un espejo de agua, perdería su imagen por la ausencia de líquido, pues la mala factura ocasionó un exceso de filtraciones.&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:8.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 10pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Aunque considerados de segunda importancia por el rector, pasemos a los artistas que ocuparon el edificio; en realidad a uno solo, aquel que tuvo el acierto de incorporar a su obra la noción de museo en su acepción arquitectónica e institucional: &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;, de Miguel Ventura, quien partió de un proceso metonímico múltiple para establecer un museo dentro del museo donde recogió como asunto central, la presencia del mundo infamante del capitalismo actual, la experiencia totalitaria del pasado inmediato y sus continuidades, y el sistema de las artes asociado al mercado artístico de hoy, cuyos signos más preciados, el del papel moneda y los medios círculos cromáticos de Gabriel Orozco parecen derretirse en convivencia con la suástica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 10pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;2 Bioterio 1&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; hace difícil distinguir si los espectadores circulamos por una exposición o por un tracto digestivo luego que somos engullidos por el gran museo-organismo en forma de rata. Entre tanto, en la zona del museo correspondiente al bioterio, las ratas ejercen funciones curatoriales neurálgicas para las que fueron condicionadas, desde ahí programan las proyecciones y los sonidos de la muestra.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn5" name="_ftnref5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Nos encontramos, entonces, frente a dos museos con colección, el MUAC que apenas comienza a integrarla, y el de Miguel Ventura, el cual dispone ya de una cantidad considerable de objetos reunidos a lo largo de varios años; sin embargo, y aunque el acervo de este artista no cautivó al rector si ocasionó desasosiego en el museo, un enorme malestar entre un pequeño sector de visitantes, y múltiples interrogantes entre el grueso de los espectadores; lo que sin duda es su aporte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Miguel Ventura fungió como arquitecto de su propio museo, productor de la obra exhibida en su interior, co-curador de sí mismo,&lt;a style="mso-footnote-id:ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn6" name="_ftnref6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; coleccionista y personaje histórico que deambula en bunker paródico ataviado con uniforme del ejército nazi y una sirena para advertir de un ataque aéreo inmediato, una performática sumada a su presencia como animador y encargado temporal de servicios educativos y atención al público. Artista total, quizá; pero lo que produjo fue una potente suma de desconciertos, sin faltar la interferencia de un sector de opinión, cuyas reacciones fueron de franca repulsa. Ya durante la apertura, Bernardo Minkow, la persona destinada a encabezar la lista de patronos del museo, gritaba desencajado, “Se robaron mi holocausto, se robaron mi holocausto”, o algo muy cercano.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;En cambio una investigadora alemana, asidua estudiosa del arte político mexicano se incomodó por el empleo de un signo prohibido en su país y el empleo de los colores de la bandera alemana.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn7" name="_ftnref7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Sin duda, lo más reactivo de la crítica resultó un conjunto de estudiosos de las ciencias sociales, entre ellos&lt;a style="mso-footnote-id:ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn8" name="_ftnref8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="mso-font-kerning:.5pt"&gt;el historiador Enrique Krauze, quien de manera inverosímil dictaminó que la obra debió cumplir con tres condiciones para no ser considerada un “error ético-político verdaderamente grave”: para hablar de totalitarismo, el artista debió referir también al de izquierda, incluir el Holocausto para ser crítico y no equiparar el horror nazi con la economía de mercado. ¿O sea que el arte debe cubrir los programas ideológicos dictados por los comisarios, de acuerdo con el canon pedagógico de un nuevo realismo socialista? Quién dijo a este improvisado censor que puede &lt;/span&gt;imponer significaciones al arte &lt;span style="mso-font-kerning:.5pt"&gt;como si se tratara de un texto teológico. &lt;/span&gt;Dónde queda, además, ese dogma del holocausto como zona de indecibilidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Krauze montó un dispositivo de enunciación a la defensiva, al asegurar que “&lt;span style="mso-font-kerning:.5pt"&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-font-kerning:.5pt"&gt; son ‘Cantos nazis’: indignos del maravilloso recinto que los alberga, indignos de la magna institución que, inexplicablemente, los acoge.”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn9" name="_ftnref9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Para explicar tal &lt;/span&gt;descarga quizá sea útil referir a la visión crítica del libro de Norman G. Finkelstein, &lt;i&gt;La industria del holocausto&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;,&lt;a style="mso-footnote-id:ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn10" name="_ftnref10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; donde muestra como una codicia desmesurada utiliza el genocidio del pueblo judío, ese límite de inhumanidad, como mecanismo de lucro y propaganda política, mismas que encubren las masacres cometidas por el militarismo israelí en contra del pueblo palestino; para no ir más lejos, la Operación &lt;i&gt;Plomo Fundido&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; en la franja de Gaza, acontecía en paralelo a la presentación de la muestra de Ventura y a la andanada de reclamos por “omitir” el holocausto.&lt;span style="mso-font-kerning:.5pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Al parecer, la politóloga Soledad Loaeza, fue la primera en puntualizar que en &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;, “No hay ninguna referencia a los campos de concentración ni al Holocausto, que son consustanciales al Nacionalsocialismo, mucho más que el dinero”, razonamiento precedido por la afirmación de que en &lt;i&gt;Cantos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;i&gt;cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; “la denuncia no es tanto contra los nazis, sino contra el poder y el dinero, como si todo fuera lo mismo”.&lt;sup&gt; &lt;a style="mso-footnote-id:ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn11" name="_ftnref11" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;3 Cantos 6&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Por supuesto no faltaron comentarios rupestres en torno a la exposición, como el de Leo Zuckermann, quien la consideró: “un verdadero pedazo de mierda como los ahí exhibidos […] Porque para ver “Cantos cívicos” hay mejores lugares que un nuevo museo de arte contemporáneo. Se llaman baños.”,&lt;a style="mso-footnote-id:ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn12" name="_ftnref12" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;o el “yo acuso a la UNAM, al MUAC, al rector José Narro, a Sealtiel Alatriste y Graciela de la Torre, de antisemitismo y racismo. Los acuso de usar el nombre de la universidad para fomentar el peor de los males de la humanidad, el odio irracional entre seres humanos”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn13" name="_ftnref13" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="letter-spacing:-1.0pt;mso-font-kerning:.5pt"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-font-kerning:.5pt"&gt;firmado por Avelina Lésper, a quien sólo faltó acusar a Ventura de producir arte &lt;/span&gt;degenerado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;También para Judit Bokser-Liwerant, en &lt;i&gt;Cantos cívicos,&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;“todo es lo mismo: el totalitarismo y el liberalismo; el imperialismo y el fascismo; el soldado nazi y el norteamericano; el himno nazi y una canción de cuna; la lógica del exterminio y la del mercado. Pero no todo está incorporado.”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn14" name="_ftnref14" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; El filósofo italiano Giorgio Agamben, en línea con la reflexión biopolítica de Michel Foucault, no titubea en afirmar que habitamos un universo concentracionario, inspirado en los campos de exterminio del nazismo, y un estado de excepción como norma cotidiana, más visible aún a partir de los atentados del 11-S de 2001.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn15" name="_ftnref15" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[14]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Tesis que bien podrían rebatir los argumentos repetitivos del mal radical como un incidente aislado del pasado, y dar cuenta de los totalitarismos como una excrecencia sistémica de la lógica del capital.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;No obstante que nos ha tocado vivir en una de las fases mas brutales del capitalismo, la de la globalidad, somos incapaces todavía de asumir que su inhumanidad convive en nosotros y que los microfascismos abrevan en los mecanismos de educación sensible de la democracia capitalista. Bastaría comparar el monumentalismo mexicano, soviético o estadounidense durante los treintas, para caer en la cuenta de cuán afines resultan con la espacialidad del arte y la arquitectura del nazismo alemán o del fascismo italiano. Tampoco somos del todo conscientes de cómo estas modalidades totalitarias del pasado inmediato se incubaron en seres comunes como cualquiera, amedrentados por la crisis. Al parecer, una de las transgresiones de Ventura fue mostrar el rostro cotidiano del nazismo y aproximarlo a nuestra experiencia; después de todo, se trata de un artista acostumbrado a desnudar tabúes sociales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Quizá el punto más irracional de esta disputa discursiva fue aportado por la misma Bokser-Liwerant, cuando menciona, indignada, el artículo recogido en la exposición, “México invadido por un ejército de millones de ratas”, donde se las equipara con judíos y cuya fuente es la revista &lt;i&gt;El Timón&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;, impulsada por José Vasconcelos para apoyar desde México al eje nazifascista. Pues si bien esta estudiosa universitaria es tajante respecto a &lt;i&gt;Cantos Cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; de Miguel Ventura, “No tengo duda alguna que esta obra nos ofende”; en cambio, redime al fundador de la universidad: “el Vasconcelos de nuestro lema universitario es el del espíritu que supera al componente racial”. Claro, después de todo, Vasconcelos es reconocido como héroe cultural, el “Maestro de América”, fundador de la Secretaría de Educación Pública. Impulsor, además, del movimiento muralista, sin importar que parte de su programa educativo planteara un verdadero genocidio: desindianizar al país. ¡Vaya capacidad de invertir situaciones, de confundirse de contrincante!&lt;span style="letter-spacing:-1.0pt;mso-font-kerning:.5pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: justify;margin-bottom: 10pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;4 Muro Vasconcelos&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Ventura asume el exceso y la mezcla como matriz operatoria; en primer término una fusión disciplinar: arte, arquitectura, diseño y música. En segundo término, define la autoría en colaboración con un equipo de especialistas bajo un sistema de producción como el cinematográfico. En tercer aspecto mezcla las tipologías del museo: el de ciencias naturales, el de historia, el de arte contemporáneo, el de arte popular y el de artes decorativas, transformados todos en una especie de museo primordial. Por último, el artista emplea signos de lo que considera más deleznable: el capitalismo, el arte mediado por el gran mercado, y las formas domésticas del totalitarismo, entreveradas con material pornográfico y de las páginas de sociales, imágenes escatológicas y de guerra, fotos del álbum familiar y las parodias mestizas de la eugenesia nacionalsocialista, &lt;i&gt;tableaux vivants&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; de la historia inmediata, continuados en vivo con la actividad performática del artista en uniforme militar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:8.0pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: justify;margin-bottom: 10pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;5 secuencia de medición&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Sin embargo, frente a la avasalladora desinformación infoestética y propagandística, Miguel Ventura establece una descarga de signos que conforman un nuevo espacio de significación simbólica. Signos integrados a la arquitectura en un patrón ornamental, a la manera orientalista. Y es justo el principio de tapiz o tramado el que establece un horizonte perceptivo, legalizado por el principio de artisticidad, que le concede el poder de subvertir los códigos dominantes, a contracorriente de la pretensión del logotipo corporativo de seducir con base en una supuesta diferencia y exclusividad. Parte de su repertorio simbólico alude de manera directa al artista Gabriel Orozco, quien desde la perspectiva NILC, encarna la neutralidad esterilizada del postminimalismo. Bajo la personificación de Gottfried Ohms, el NILC adopta a este artista como ícono oficial, o más bien el signo de un icono en quien Ventura encuentra su opuesto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Concebida como obra en proceso fuera de la codificación cerrada del mercantilismo, y sin el espíritu condescendiente y seductor de muchos de los objetos de arte que persiguen un nicho de mercado, &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; se asume en términos de producción institucional y no como un ejercicio estético vaciado de significado. Vendría bien a la Universidad incluir este espacio distópico en su colección, no sólo por estar ligado al inicio del MUAC sino por rozar un límite simbólico que establece un hito en el arte mexicano. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Más que una obra en los términos acostumbrados, esta iniciativa de Ventura constituye una atmósfera blanda plagada de &lt;i&gt;foamis&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; imantados, muchos de los cuales, ante el tropel de visitantes, rodaban por el piso el día de la inauguración. Ventura hace presente mas no conmemora, en todo caso diseca los pasados del momento actual a la manera de sus animales embalsamados. Desde su fábrica, &lt;i&gt;Cantos Cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; constituye la negación de un mundo de certezas o de formas estabilizadas; no obstante, en su provisionalidad y disgregamiento ha sido capaz de actuar sobre los silencios y los ocultamientos sociales, devolver sentido al lenguaje. Por eso, recuperar esta máquina de arte alucinada, tan fuera de serie como perversa, mostraría los alcances de la lucidez y de la autonomía universitaria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;“Para que aprendan a respetar"&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;En 1950, México se sumó por vez primera al grupo de naciones que asumían la Bienal de Venecia como el acontecimiento artístico de mayor relevancia, de ahí que encargara a su principal operador cultural, Fernando Gamboa, Subdirector del Instituto Nacional de Bellas Artes y Director del Museo Nacional, la ingente misión de hacer visible en Europa la potencia del arte nacional. Bastó la brevedad de un telegrama para dar cuenta del júbilo con que Gamboa comunicaba a Carlos Chávez, director del Instituto Nacional de Bellas Artes, los resultados de la participación de México en esa XXV Bienal: “Gran victoria mexicana en Europa Siqueiros obtuvo segundo Gran Premio Internacional primero otorgóse a Matisse viva México”.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn16" name="_ftnref16" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[15]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Sin duda, esta justa artística derivaba en actos de Estado, no en balde la inauguraba el presidente italiano flanqueado por su gabinete y el cuerpo diplomático, lo cual nos recuerda su fundamento decimonónico. Del mismo modo, el medio millón de liras, más la cuota de gloria individual obtenida por el muralista mexicano, resultaban secundarios frente al capital de prestigio que por trasnominación era transferido a la nación mexicana como sujeto incorporal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Un primer balance de fuerzas daría como resultado que la Bienal concedió el triunfo a la Escuela de París, y un peldaño más abajo a la Escuela Mexicana.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn17" name="_ftnref17" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[16]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Aunque entonces el secretariado general de la muestra veneciana propuso al INBA la construcción de un pabellón permanente, e incluso prometió adjudicarle uno de los mejores espacios en los jardines, no hubo respaldo oficial ni envíos; quizá México había agotado ya su mejor reserva al enviar a los grandes de la “Escuela Mexicana” en su versión ampliada: José Clemente Orozco, Diego Rivera, Siqueiros y Rufino Tamayo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;A más de medio siglo de distancia, México reapareció en la Bienal de Venecia con una propuesta curatorial de Príamo Lozada y Bárbara Perea, cuyo perfil electrónico se colocaba dentro de los lenguajes internacionales de avanzada y sin concesiones localistas, si bien entonces, el artista,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Rafael Lozano-Hemmer, se manifestó “profundamente honrado de representar a México de manera oficial”.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn18" name="_ftnref18" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[17]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Dos años más tarde, el envío a la bienal italiana asumió otro curso, pues tanto el curador Cuauhtémoc Medina como la artista Teresa Margolles, optaron por una acometida crítica al principio de la representación nacional en la referida bienal; es decir, mostrar una obra que activara una imagen “real” del país, o dicho en términos del curador: “en la medida en que esto es una representación nacional, que también sea el cumplimiento de la tarea ética de hablar de esta nación en los términos de preocupación y conflicto que este momento requiere.”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn19" name="_ftnref19" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[18]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Textoindependiente" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Así, la dupla Medina-Margolles, se orientó más hacia una idea de representación negativa que pretendía dejar al descubierto la incuria y la soberbia cultural del Estado mexicano. Sin duda, los mecanismos de representación nacional siempre implicarán una sustracción de valor emprendida por alguna modalidad de poder, y a fin de cuentas, una de las formas más perversas que asumen estos actos de identificación, es que un supersigno (el Estado en cuanto aparato cultural) expropia el valor de otro (el arte), para depositarlo en las arcas del fulgor nacional. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Monotype Sorts&amp;quot;;mso-char-type:symbol;mso-symbol-Monotype Sorts&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;6a, b y c: caja fuerte 2, agradecimientos y Malverde portado (collar)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Pero si alguien pensara que el proceso fluyó sin conflicto, se equivoca; este acto de insurrección curatorial legitimado por el criterio unánime de un jurado académico, muy pronto produjo el retiro de algunos funcionarios y se dieron bajas sustanciales en el apoyo privado, en especial el de la Fundación Jumex cuyo papel en el patrocinio se ha definido por su radicalismo; de modo que la muestra se mantuvo en ascuas respecto a disponer de todos los recursos, y sólo la terquedad de sus promotores permitió que la propuesta se concretara pese a tantos avatares. No por casualidad, en los agradecimientos recogidos por el catálogo, se desliza el dedicado a Jesús Malverde, santo protector de los narcotraficantes. Figura retomada en la línea de joyería realizada por Margolles, bien resguardada en la caja fuerte del Palazzo Rota Ivancich, durante la muestra veneciana. Alhajas deudoras de los excesos de la narcoestética, y con gemas provenientes de partículas de los parabrisas estallados por la metralla.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn20" name="_ftnref20" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[19]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;La muestra dispuso de una fortuna crítica excepcional, sin faltar varias menciones que consideraron al pabellón mexicano como el mejor de la gesta veneciana. Por ejemplo, &lt;span style="mso-font-kerning:.5pt"&gt;la revista &lt;i&gt;Bidoun, Art &amp;amp; Culture from the Middle East,&lt;/i&gt;&lt;/span&gt; la cual, l&lt;span style="mso-font-kerning:.5pt"&gt;uego de considerar un mero automatismo el premio otorgado por la Bienal de Venecia al &lt;/span&gt;pabellón estadounidense, con&lt;span style="mso-font-kerning:.5pt"&gt; &lt;/span&gt;Bruce Nauman como representante, &lt;span style="mso-font-kerning:.5pt"&gt;consideró que:&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 35.4pt; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;;mso-font-kerning:.5ptfont-family:&amp;quot;;"&gt;de lejos, el mejor pabellón nacional fue el de México […]&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Una jugada atrevida que asumió riesgos sustanciales (por supuesto podría considerarse como una muestra que manipula emocionalmente). Pero, para mí, funcionó y dio lugar a pensamientos consistentes y más incisivos que cualquier otra exposición de las que&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;proliferaron en la bienal.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn21" name="_ftnref21" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[20]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 35.4pt; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Desde la jefatura de redacción de la revista Rhizome,&lt;a style="mso-footnote-id:ftn22" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn22" name="_ftnref22" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[21]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; otra nota equipara, no sin sarcasmo, al parque temático de Walt Disney en Orlando con el eje curatorial de la Bienal: “Haciendo mundos”. Reconoce; sin embargo, proyectos que escapan a la retórica vacía de lo nacional, como el de Margolles. y, según la oficina barcelonesa &lt;i&gt;Latitudes&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;, esta muestra, junto con la de Taiwán, “es de lejos la representación nacional más autocrítica”.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn23" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn23" name="_ftnref23" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[22]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 5pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;i&gt;¿De qué otra cosa podríamos hablar?&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; interpela de manera ostensible al poder, lo asume como primer interlocutor. Según el curador, se trata de una obra que es un “índice social”, sin olvidar que antes constituye una índice mortuorio recogido en la propia obra de Margolles. Pero la propuesta no se agota en esta intención, ni en la de invertir la representación nacional Si por encima de la obra, nos apegamos al dispositivo de exposición desplegado en Venecia, hallaremos que pese a trocar la idea de una representación nacional, ésta retorna como tópico desde la mirada exterior: “Si la muerte resulta central para la identidad nacional mexicana. Este país nunca hubiera elegido mejor representante que Teresa Margolles para su pabellón en la Bienal de Venecia”.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn24" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn24" name="_ftnref24" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[23]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: justify;margin-bottom: 5pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Monotype Sorts&amp;quot;;mso-char-type:symbol;mso-symbol-Monotype Sorts&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;7. Texto pared&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;La muestra&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;de Margolles, luego de un transcurso de salas vacías, advierte al visitante que el piso se halla impregnado con restos de sangre de las ejecuciones del narcotráfico. Un acto de implicación del espectador, pues de manera involuntaria se ve envuelto en la brutalidad de un proceso social. El catálogo, como la exposición, abren con un índice social preciso, pero que bien podría servir de encabezado de nota roja: “Según la prensa mexicana, 2008 fue el año en que más balas se dispararon en la historia reciente de México”. No se requieren elaboradas encuestas par dar cuenta de lo poco que se han transformado los viejos tópicos y nuestra manera de reafirmarlos, sea o no de manera inconsciente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:8.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Luego de una centuria, y aún persiste el estereotipo del “México bronco” de la Revolución, que mucho después, en plena Guerra Mundial, llevó a Walt Disney&lt;a style="mso-footnote-id:ftn25" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn25" name="_ftnref25" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[24]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; a caracterizar a la nación mexicana por medio del personaje caricaturesco Pancho Pistolas, el macho pendenciero con sombrero de charro de ala ancha, obstinado en lanzar tiros a diestra y siniestra y reafirmar la premisa de que en México la vida no vale nada, ¿Qué tanto resulta imposible abandonar este estereotipo que vincula a México con la idea de país muerte? ¿Por qué la democrática morada de Mr Death,&lt;a style="mso-footnote-id:ftn26" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn26" name="_ftnref26" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[25]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; los Estados Unidos, es sólo “el país de las libertades democráticas”, pese a sus masacres atómicas o su escalada histórica de guerras genocidas, sus asesinos seriales o la extensa lista de escolares que aniquilan compañeritos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Textoindependiente" align="center" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Monotype Sorts&amp;quot;;mso-char-type:symbol;mso-symbol-Monotype Sorts&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;8 Limpieza, 9.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 5pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;La acción de Margolles dispuso de dos momentos, uno pensado en términos de una muestra permanente, en un palacio del siglo XVI, cuya&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;propia &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;desintegración contribuyó al efecto de ritualidad funeraria dispuesto por la artista:&lt;a style="mso-footnote-id:ftn27" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn27" name="_ftnref27" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[26]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; con recintos en su mayor parte vacíos, aunque integrados por las trazas de muerte que deja el paso cotidiano del trapeador empapado con sangre de ajusticiados. Un sistema de simbolización que echa mano de despojos invisibles pero que pueden alcanzar al espectador con su violencia atroz. Otro momento correspondió a la acción efímera de Teresa Margolles, asociada a los Estados Unidos, el país donde confluye la droga causante del cúmulo de muertes en México, de ahí que tapiara el pabellón estadounidense con telas ensangrentadas, acto simbólico donde se cierra el ciclo de violencia. &lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:8.0pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: justify;margin-bottom: 5pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Monotype Sorts&amp;quot;;mso-char-type:symbol;mso-symbol-Monotype Sorts&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;9 Embajada (foto 1)&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 5pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;La propuesto de Margolles para Venecia, incorpora como sujeto plástico un resto social imperceptible, la mediación simbólica del horror, donde confluye una modalidad de accionismo postconceptual, el cual pasa de la desmaterialización a la impregnación;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn28" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn28" name="_ftnref28" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[27]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; un repertorio de tácticas minimalistas que inducen temor al contacto físico. Este acercamiento de la morgue a la zona de exhibición desemboca en un arte de asco y abyección sumado a la denuncia social, cuya finalidad parece ser que esas trazas de muerte se trasminen del palacio a la bienal, hasta infectar el ámbito veneciano, en una simbiosis de pudrimiento. &lt;i&gt;¿De qué otra cosa podríamos hablar?&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; establece el imaginario mexicano, como un otro de barbarie y contagio; sin embargo el capital simbólico de monstruosidad se hace extensivo, por esta vez, a los Estados Unidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Por su parte, el curador, en su pugna por hacer visible una zona del arte mexicano en el escenario hegemónico, recurre a temas como el de la violencia y la muerte que calzan a la perfección con el atractor simbólico internacional del nuevo exotismo, pero que esta vez los presenta como una extensión de arte político;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;un giro discursivo asumido por Medina en su papel de agente mediador del arte contemporáneo, y que implica, a la vez, un guiño sutil al viejo ideal realista; una producción matérica donde se pretende un arte de inmersión en “lo real”, un roce con la muerte, verdadero oxímoron que suele perturbar a la crítica o motivar sus emanaciones poéticas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Terror y rumor &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;La mañana del lunes 27 de julio de 2009, Teresa Vicencio, directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes, exponía ante la prensa un proyecto de trabajo que destilaba confianza y tranquilidad; en paralelo, su subdirector general de administración, Efraín Salinas Arciniega daba cuenta a directores de las áreas sustantivas sobre los lineamientos presupuestarios dictados por la Secretaría de Hacienda. Ese día y al siguiente (martes 28) anunció a los directores de museo el monto esperado de los recortes, por demás brutales si consideramos los años de restricción presupuestaria y asfixia soportados por las instituciones culturales durante los últimos sexenios. Quizá faltó experiencia o tacto al novel funcionario, pero su modo de transmitir los efectos del ajuste hacendario rebasaron los rangos de tolerabilidad de varios de los directores, mandos medios y trabajadores de los museos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;El efecto de deterioro que provocó tal información en el ánimo de directores, curadores y educadores fue patente, ¿alguien pondría en duda la desazón que una medida administrativa de este tipo puede provocar en el sistema general de museos y entre los artistas cuyas muestras debían cancelarse? Por ejemplo, la Coordinadora Nacional de Música y Ópera, María Teresa Frenk renunció antes que servir de ejecutora en el despido de los miembros de su equipo de trabajo, dado el recorte de 50 por ciento del personal y el bloqueo total de los eventos programados a que fue sometida.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn29" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn29" name="_ftnref29" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[28]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Qué duda cabe que una medida administrativa mal planteada puede dañar a la institución, provocar un quiebre de confianza que afecte el trabajo ¿O es que sólo se informaron “rumores”? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Un hecho que debió quedar enterrado bajo los esquemas de discreción a que se somete al funcionario público, esta vez se filtró de inmediato a la prensa. ¿Sobreactuaron los integrantes de los museos? ¿Acaso era sólo un tanteo para medir la reacción interna y así calcular el volumen del recorte?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Apenas transcurridos unos días, el viernes 31 de julio, y a la par de que la prensa difundía la noticia de los recortes, un correo electrónico de Walter Marron, a quien hasta ahora nadie parece conocer, inundó los buzones electrónicos del medio cultural con la noticia de que Hacienda y el CNCA dejaban sin presupuesto alguno a los museos e incitaba a una protesta generalizada.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn30" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn30" name="_ftnref30" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[29]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;¿Es esta acción aislada el sustento de la teoría del rumor?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;10 blog tijeras&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Patricia Cordero, del periódico &lt;i&gt;Excélsior,&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; presentó una nota donde daba cuenta de cómo la austeridad afectó a los museos: por citar un caso, el Museo Tamayo consideraba un 80 por ciento de recorte de personal. La articulista concluye con el planteamiento de que “No podemos quedarnos impávidos frente a esta masacre cultural”.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn31" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn31" name="_ftnref31" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[30]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; El sábado 1º de&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;agosto, esta reportera continúa su crónica apoyada por Sonia Ávila. Se recoge la condición del Museo Carrillo Gil y del Laboratorio de Arte Alameda, entonces Sofía Hernández Chong Cuy, directora del Museo Tamayo, rectifica que la información en torno al recorte presupuestal anunciado, será menor. Ya para el martes cuatro de agosto, curadores y críticos asociados a organismos independientes convocaban a reuniones donde la comunidad cultural pudiera ventilar la información de manera reflexiva y actuar en consecuencia; es el caso del grupo de creadores y críticos en medios electrónicos,&lt;a style="mso-footnote-id:ftn32" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn32" name="_ftnref32" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[31]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; otro que buscó sede en &lt;i&gt;Pinto mi Raya&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; y uno más convocado por &lt;i&gt;Curare, Espacio Crítico para las artes. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;En aquel momento los museos comenzaron a negociar de manera fragmentada sus presupuestos, bajo un panorama menos estrecho que el anunciado en primera instancia. Aún así, no se borraba la impresión de opacidad. El día 5 de agosto, el periódico &lt;i&gt;Reforma&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; publicó la nota donde Cuauhtémoc Medina demandaba cesar los comportamientos abyectos de los altos funcionarios que, en lugar de responder por el proyecto cultural, guardaban un riguroso silencio a fin de evitar su remoción. Para el sábado 8 de agosto, ya la responsable del INBA señalaba que el recorte se reservaba a las áreas administrativas.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn33" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn33" name="_ftnref33" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[32]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Al parecer la aclaración oficial no terminó por reestablecer la confianza, y todavía el articulista de &lt;i&gt;El Universal, &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;luego de dar cuenta de la inconsistencia de la información oficial, opta por una frase un tanto temeraria y escandalosa:&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;b&gt;“&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;La psicosis revolotea sobre la comunidad artística y los profesionales del quehacer cultural”.&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt; &lt;a style="mso-footnote-id:ftn34" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn34" name="_ftnref34" title=""&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[33]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; A continuación señala que lo que inquieta a la comunidad cultural son “rumores”; y de inmediato se contradice con la afirmación de que “La preocupación tiene un sustento real”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;¿Desde cuándo se puede definir como una respuesta irracional el que la comunidad de artistas e intelectuales reaccione de manera espontánea ante la discrecionalidad de una información, cuyos giros nos recuerdan los vuelcos informativos de la gripe primero mexicana y luego porcina con sus efectos de terror y desinformación dosificada. A menos que toda esta confusión tenga como sentido único generar la imagen de una comunidad inestable, confundida por el rumor. ¿Qué antídotos anteponer a estas estrategias de confusión, si no la reconstrucción de escenarios, mostrar los puntos donde se produjo la torsión de los hechos o la simulación de verdad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Considero una cuestión clave que, quizá sea esta la primera vez en que tantos profesionales de museos, de manera simultánea, ventilaron de manera pública los procedimientos administrativos sin someterse al silenciamiento forzado.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn35" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn35" name="_ftnref35" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[34]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Después de todo, se trata de cuadros con suficiente experiencia como para dar cuenta de errores administrativos o de políticas erradas, que las ha habido y en buen número. Si algo podemos concluir en esta parte del proceso es que ningún funcionario público, en el nivel que sea, debería permanecer privado de su derecho al ejercicio crítico, de esto depende el buen funcionamiento de las instituciones. Hasta aquí las referencias a la prensa y la implantación de un esquema de delirio que muestra nada más la incapacidad de ciertas formas de control administrativo escudadas en los medios informativos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Durante &lt;/span&gt;los dos últimos sexenios,&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; México&lt;/span&gt; ha sufrido un &lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;periodo crítico de desintegración cultural&lt;/span&gt;, &lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;producto de la patente privación cultural de los funcionarios públicos de mayor jerarquía, &lt;/span&gt;su sordera y la mudez obcecadas ante los reclamos de la sociedad civil,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;además del ya largo proceso de &lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;desmonte institucional y transferencia de responsabilidades a la iniciativa privada.&lt;/span&gt; Quizá por esto provocó extrañeza que &lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Teresa Vicencio respondiera a la misiva donde días antes &lt;/span&gt;miembros de la comunidad de profesionales de la cultura &lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;la conminaran a &lt;/span&gt;un diálogo público en torno a los recortes presupuestales en los museos,&lt;a style="mso-footnote-id:ftn36" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn36" name="_ftnref36" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[35]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; y &lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;ofreciera una reunión preliminar con una comisión para fijar &lt;/span&gt;agendas de trabajo y reuniones plenarias. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;Propiciar mecanismos de diálogo siempre será preferible a mantener estados de indefinición o enfrentamiento. El caso del &lt;/span&gt;CNCA&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;, sin embargo, sigue la otra vía, pues su &lt;/span&gt;presidenta, Consuelo Sáizar, mantiene silencio frente al reclamo de responder a los artistas inconformes con el nombramiento de director del Centro Cultural Tijuana.&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;En todo caso, la diferencia con el pasado inmediato es que las comunidades culturales disponen de mecanismos informativos de respuesta instantánea, gracias a las redes electrónicas, lo que a su vez contribuye a generar nuevas modalidades de agencia social, un contrapoder crítico que esperemos contribuya al reordenamiento de los sistemas culturales y artísticos, y a la renovación de un orden simbólico agotado en su afán de sumisión al modelo neoliberal; el cual, más que riqueza cultural ha producido vacío y años de desconcierto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;;mso-font-kerning:.5ptfont-family:&amp;quot;;font-size:8.0pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:8.0pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 35.4pt; "&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:8.0pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:8.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:8.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                  &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:8.0pt;"&gt;&lt;b&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%" style="text-align: justify;"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol;mso-char-type:symbol;mso-symbol-font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style="mso-char-type:symbol;mso-symbol-font-family:Symbol;"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Corrección de estilo, Margarita Esther González.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; La respuesta en prensa y televisión, fue concentrada por el artista en: cantoscivicos.bogspot.com, donde se puede consultar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Una de las argumentaciones menos sostenibles es que le queda muy grande a la pintura.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; No pasemos por alto que este museo es una herencia del rectorado de Ramón de la Fuente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn5"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref5" name="_ftn5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Mezcla de música popular de la posguerra a nuestros días, entreverada con himnos nazis y de la falange española, menos conocidos por el publico, pero que al escucharlos con orquesta y coros en vivo se deshacía en aplausos, sin que interviniera un juicio previo por su origen.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn6"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref6" name="_ftn6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Juan de Nieves asumió la curaduría, del mismo modo que en la primera edición de la muestra en el Espai d'art contemporani de Castelló, España.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn7"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref7" name="_ftn7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; La cromática predominante recurre al rojo, el amarillo y el negro, tomado de las insignias de la actual bandera alemana, pero que en parte alude al franquismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn8"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref8" name="_ftn8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Dentro del equipo del museo, quizá sólo Olivier Debroise consideró entrar en contacto con la comunidad judía para evitar malos entendidos, en todo caso el temor del personal del museo ante alguna reacción negativa, le condujo a colocar, de manera innecesaria, la advertencia de algo así como “¡peligro!, esta obra de arte contiene escenas que pueden herir susceptibilidades”, pero quizá lo pensó en relación a las imágenes sexuales y la reacción clerical.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn9"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref9" name="_ftn9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Enrique Krauze, “Cantos nazis”, en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Reforma&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, 8 de febrero de 2009.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn10"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref10" name="_ftn10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Norman G. Finkelstein, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;La industria del holocausto. Reflexiones sobre la explotación del sufrimiento judío. &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Madrid, Siglo Veintiuno de España Editores, 2002.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn11"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref11" name="_ftn11" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Soledad Loaeza, “Exhibición”, en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Comentario Político&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, 11 de diciembre de 2008. Véase: http://www.soledadloaeza.com.mx/?p=65&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn12"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref12" name="_ftn12" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Leo Zuckermann, “Juegos de poder, Una mala decisión de la UNAM”, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Excélsior,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; 13 de enero de 2009.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn13"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref13" name="_ftn13" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Avelina Lésper, “El MUAC: a piece of shit”, en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Milenio&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, 17 de enero de 2009.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn14"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref14" name="_ftn14" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Judit Bokser-Liwerant, Yo disiento de Cantos Cívicos, en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;El Universal&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, 12 de marzo de 2009. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn15"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref15" name="_ftn15" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[14]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Giorgio Agamben&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Lo que queda de Auschwitz, El archivo y el testigo. Homo &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Sacer III&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;. España, Pre-textos, 2002.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn16"&gt;  &lt;p class="Textoindependiente" style="text-align: justify;line-height: normal; "&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref16" name="_ftn16" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Times;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[15]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Times;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Telegrama con matasellos de 9 de junio de 1950. Fondo Carlos Chávez, AGN.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Más tarde Brasil añadirá otro premio para Siqueiros. En la esfera doméstica, un nutrido número de artistas, encabezados por Diego Rivera solicitó al presidente de México, Miguel Alemán, el rendir “homenaje nacional” a Siqueiros en el Palacio de Bellas Artes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn17"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref17" name="_ftn17" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[16]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Los estadounidenses tendrán que esperar hasta 1962 para recibir el primer Gran Premio, otorgado a Robert Rauschenberg.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn18"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref18" name="_ftn18" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[17]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; “Lozano-Hemmer is deeply honoured to be the first artist to officially represent Mexico at the Venice Biennale”. Véase &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.lozano-hemmer.com/venice/english/info/04_credits.html"&gt;&lt;span style="text-decoration:none;text-underline:nonecolor:windowtext;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;http://www.lozano-hemmer.com/venice/english/info/04_credits.html&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn19"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref19" name="_ftn19" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[18]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Véase, Edgar Alejandro Hernández, en entrevista con Cuauhtémoc Medina, “México exporta su crudeza”, en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Excélsior&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, 3 de septiembre de 2009. Por cierto, en la Manifesta de 2002, bienal europea de jóvenes realizada en Frankfurt, de manera explícita, incluso en el cuerpo de la obra, los artistas borraron todo dejo de representación nacional en un acto de política iconoclasta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn20"&gt;  &lt;p class="Textoindependiente" style="text-align: justify;line-height: normal; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref20" name="_ftn20" title=""&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Times;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;19&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Tres connotados curadores, Ramiro Martínez, Guillermo Santamarina e Itala Schmelz con función directiva en museos del Instituto Nacional de Bellas Artes y de la UNAM, formaron parte del jurado que seleccionó una de las ocho propuestas curatoriales presentadas a concurso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn21"&gt;  &lt;p class="Textoindependiente" style="text-align: justify;line-height: normal; "&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref21" name="_ftn21" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Times;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[20]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Times;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="font-family:Times;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;“For me, the best national pavilion by far was Mexico’s …”It was a ballsy move. It took substantial risks (it could, of course, be interpreted as emotionally manipulative). But for me, it worked, and it gave rise to tougher, more trenchant thoughts and ideas than any other exhibition in the biennale sprawl.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Véase Kaelen Wilson-Goldie, Okay, So what of the Art?, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://bidoun.com/venice/?author=5"&gt;&lt;span lang="EN-US"   style="mso-ansi-language:EN-US;text-decoration:none;text-underline:nonefont-family:Times;color:windowtext;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;http://bidoun.com/venice/?author=5&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn22"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 4pt; "&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref22" name="_ftn22" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[21]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Ceci Moss,&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;A Whole New World? On the 53rd Venice Biennale&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, junio 11 de 2009. Véase &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://rhizome.org/editorial/2695"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;text-decoration:none;text-underline:nonecolor:windowtext;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;http://rhizome.org/editorial/2695&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn23"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref23" name="_ftn23" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[22]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Véase: feed://www.lttds.org/blogger/atom.xml.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn24"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 5pt; "&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref24" name="_ftn24" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[23]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; “If death is central to Mexico's national identity, never has this country chosen a more appropriate representative for its pavilion at the Venice Biennale than Teresa Margolles.”, véase Raúl Martínez “What Else Could We Speak About?: Teresa Margolles at the Mexican Pavilion”, en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Art in America&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, junio de 2009.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn25"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 4pt; "&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref25" name="_ftn25" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[24]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Bajo las directivas de la Oficina de Asuntos Interamericanos de los Estados Unidos y de la agencia militar estadounidense, entonces encabezada por Nelson Rockefeller, Walt Disney desarrolló la cinta de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Los Tres Caballeros&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; (1944). El gobierno mexicano no podía rezagarse en su política de buena vecindad, ya que el país formaba parte de la coalición continental en contra el Eje fascista, al grado que otorgó al popular cineasta la Orden del Águila Azteca.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn26"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 4pt; "&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref26" name="_ftn26" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[25]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Mr Death. The Rise and Fall of Fred A. Leuchter, Jr.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:red;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Filme documental realizado en 1999, donde Errol Morris documenta la actividad del patético Leuchter, quien desarrolló una ingeniería humanitaria para perfeccionar los dispositivos de ejecución en las cárceles estadounidenses y luego asumió el carácter de “experto,” contratado por un nazi sometido a juicio, con la encomienda de “probar” la ausencia de cámaras de gas en Auschwitz. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn27"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 5pt; "&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref27" name="_ftn27" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[26]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Un ámbito sin la algarabía del cóctel inaugural o de las concentraciones de espectadores convertido en una especie de pintura acción transitable.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn28"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 5pt; "&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref28" name="_ftn28" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[27]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Desde la bandera&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;embebida de sangre recuperada en el lugar de las ejecuciones callejeras del narcotráfico, lavada en las playas venecianas antes de ondear en la fachada del pabellón mexicano junto con otros estandartes; hasta el lienzo mural ensangrentado con narcomensajes bordados; la grabación de los testigos; o los paños mojados constantemente para que arrastren partículas de lodo ensangrentado y cuyo escurrimiento era utilizado para el trapeado cotidiano de los pisos del palacio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn29"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref29" name="_ftn29" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[28]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Ericka Montaño Garfias, “No se despide a artistas del INBA: Vicencio”, en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;La Jornada&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, 31 de julio de 2009.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn30"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref30" name="_ftn30" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[29]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Véase&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Walter Marron, “Museos mexicanos obligados a la bancarrota”, en &lt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="mailto:wmarronw07@gmail.com"&gt;&lt;span style="color:windowtext;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;wmarronw07@gmail.com&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn31"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref31" name="_ftn31" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[30]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Patricia Cordero, “La austeridad afecta museos”, en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Excélsior&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, 31 de julio de 2009.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn32"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref32" name="_ftn32" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[31]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Grupo autonombrado G-3000, el cual arribó a la conclusión de poner en red un blog que incluyera una bitácora de hechos como dispositivo para contrarrestar la desinformación en curso. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Véase: http://g3000.wordpress.com/&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn33"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref33" name="_ftn33" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[32]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Patricia Cordero, “El INBA no ha cancelado exposiciones”, en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Excélsior&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;,&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;8 de agosto de 2009.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn34"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref34" name="_ftn34" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[33]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Julio Aguilar, “Recorte en Conaculta desata una psicosis”, en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;El Universal&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, 9 de agosto de 2009.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt; &lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn35"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref35" name="_ftn35" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[34]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Como todos sabemos, esta forma de censura se regula a veces por medio de edictos internos en que la autoridad central prohíbe a sus mandos de museo sentar su opinión ante la prensa, en especial cuando se enfrentan situaciones conflictivas o cuando se definen cargos públicos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn36"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref36" name="_ftn36" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[35]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Una comunidad heterogénea que ante la convocatoria de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Curare,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; el 13 de agosto de 2009, desbordó la librería Conejo Blanco, para plantear sus inquietudes en torno al recorte presupuestal en los museos, junto con otras cuestiones de urgencia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/620368519598223494-6298218783611636184?l=cantoscivicos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/feeds/6298218783611636184/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/2010/05/irrupcion-simbolica-y-contrapoder.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/620368519598223494/posts/default/6298218783611636184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/620368519598223494/posts/default/6298218783611636184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/2010/05/irrupcion-simbolica-y-contrapoder.html' title='Irrupción simbólica y contrapoder∗  Francisco Reyes Palma'/><author><name>Duad Sama</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08864732418078424656</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-620368519598223494.post-4703422956786850361</id><published>2009-11-05T09:30:00.000-08:00</published><updated>2009-11-05T09:31:36.675-08:00</updated><title type='text'>Americas Society talk. Miguel Ventura / Juan de Nieves</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;Miguel&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;When I was invited to speak at Americas Society several months ago, I thought it was important that Juan de Nieves, who was the curator of &lt;i&gt;Cantos Cívicos,&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; come to speak today because &lt;i&gt;Cantos Cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; is the result of an artist-curator collaboration. In 2005 Juan de Nieves, then director of the Espai de Arte Contemporani of Castellón, commissioned me to create a project for the EACC; the project was “bought” by the MUAC, the University Museum of Contemporary Art in Mexico City where Juan remained the curator. I think it’s important that I underline the role of Juan’s work not only as a curator who invited me to work in Castellón, but also in terms of the 4 years that we worked together. Nowadays the word curator is used quite loosely in the art world and it brings to mind the tasks of a DJ, an administrator, a coordinator -a position at times disliked by many people, because of the power wielding position curators have these days. But I think that in Juan’s case, it was the first time that I really felt the importance of his work as a partner in an ongoing dialogue that was established between artist and curator. What became also very important was his role as a negotiator between the institution, meaning the museum, and the different parties involved in this project. And I won’t go into his invaluable contribution as a negotiator with the University Museum of Contemporary Art in Mexico City where the show was presented a year ago (I must add that if it hadn’t been for Juans intercession, the show in Mexico would never have happened).&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;Juan:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;The working relationship between artist and curator in the case of this exhibition, Cantos Civicos has been a very long and intense one. It’s been a relationship that has developed over time, because this entire process started four years ago, when I invited Miguel to put together a project for the EACC in Spain, (A contemporary art centre in a city on the coast, two hours south of Barcelona). Since then, it’s been a very&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;interesting process with many different chapters and episodes, some of which we will be discussing this evening. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;But before we consider any of these aspects, I would like, first of all, to outline a few points about Miguel’s career and his work so that anybody in the audience tonight who doesn’t know his work, may at least have a basic understanding of it.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;1) The first thing that I have to mention with respect to Miguel’s work, is the question of authorship. As some of you already know “Cantos Civicos” is a Project that was conceived by NILC, which stands for New Interterritorial Language Committee. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;This is a FIC-TI-TIOUS organisation created by Miguel in the mid nineties, and from which the artist has created a specific culture, which was based initially on a new language, and then applied to the fields of literature, music and&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;architecture. This new language is the basis for an entire cryptic range of new graphisms and letters that Miguel has manufactured in large quantities and then used to literally cover the installations and constructions of his recent projects. This new language becomes a link connecting all the other elements of the Project, and all the other, MANY, layers of his work.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;That’s exactly what happened in Cantos Civicos when it was conceived for the&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;EACC, the first place where this Project was presented. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;&lt;i&gt;(We are looking at some images from a project that Miguel made for the Museo Carrillo Gil in Mexico City in 2002. The project was entitled “How Shall I Love You, My New Little One”, one of the first and most importants chapters for the NILC. The instalation consisted in a stage prepared&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;for a crazy ritual between a child psychiatrist and an adult male patient. In an inversion of roles between both characters, the ingestion of “linguistic” shit cookies allows the male patient to turn into a new being with a changing sexuality: the male patient becomes a pregnant mother and ends up as a fertile alien creature)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;2) The second thing I want to mention, that I think is of enormous importance when trying to understand Miguel’s work, is his biography. Miguel has a complex background that involves different countries, territories, cultures and languages. He was born in the States to military parents, and lived in this country for a while, but like many military families they moved around, in this case to Puerto Rico and to Europe, notably Germany. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;So Miguel’s upbringing demonstrates a certain dislocation, a certain difficulty when we attempt to situate him within a particular geographical confine or territory.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;A good part of his work is built up around the margins of a space that is “the other”, a no man’s land, or an area in the middle, which is often an uncomfortable place, but which contains the potential of new cultural options, and posibilities, in which the configuration of a new linguistic, social and cultural schizophrenia is made possible.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;3) Another aspect which is of enormous importance is the way in which he questions the reductive policies of minimalism, which took hold in the sixties and through the whole of the seventies, and which were based on order, objectuality and neutrality. Miguel’s work questions those asceptic and controlled practices. Through a series of dynamics that are radically opposed to these reductive forms, Miguel’s work situates itself in a territory that is more in tune with his own emotional and cultural reality. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;&lt;i&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;&lt;i&gt;(These images belong to a project that Miguel made at Frontera de Corozal, a small town in Chiapas near the Guatemala border. Basically is a performance in which some of the elements and roles that would become relevant for future NILC projects (mostly Cantos Civicos) appears for the first time. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;&lt;i&gt;Once Miguel installs his constructions in the middle of the jungle, he and his assistant transform themselves into the members of a transnational army with a particular mission.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;&lt;i&gt;This peculiar couple of “soldiers” has chosen this natural spot to punish the father of reductionism in contemporary art…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;&lt;i&gt;The ritual that is going to be performed here, uses chocolate as an alchemical substance in what seems to be a magical and religious process. The chocolate arrives in the shape of tablets with the NILC anagrama, and is deposited in a large pot, as if it were some comical cannibal ritual. Once the potion has been prepared, a minimalist looking chair is immersed in the pot. The author of the chair is of course Donald Judd, who represent some sort of dominating father figure, the maximum expression of masculinity, and the simbolic objetc against wich Ventura manifest his alienation from an environment where reductive artistic practices prevail)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;4) The final aspect that is important to bear in mind with regard to his work is his way of understanding the museum space, from an architectural, practical and ideological point of view. In the projects that Miguel has undertaken in the last few years, the museum or the gallery is converted into a space where its limits as an institution are put to the test. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;Also the spectator has to adopt new strategies when approaching a work that is not comfortable, undertaking unusual routes and animal-like postures, in order to make his or her way through the space, which feels more like a warren than a museum, and also adopting new ways of seeing and interpreting. More than any other of Miguel’s work before, Cantos Civicos is conceived as a battle more than a dialogue with the space. We could say that, it is the opposite of the white cube to which we have become used to. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;Miguel:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;When I first started thinking about the project it was right after I participated in several shows throughout Madrid in 2005, which was the year when Mexico was the honored country at ARCO, Madrid’s yearly contemporary art fair. I was quite repulsed by the endless shows, cocktails and more importantly, by the rhetorical exploitation of a national art and art in general, basically for mercantilistic reasons. The fair and peripheral shows in Madrid only confirmed my lack of faith and my growing disgruntlement with contemporary art activities particularly after the events of September 11; since then, the art world has mimicked the gluttonous and predatory behaviour of the Neoliberal financial strategies of our economic institutions. It would be naïve to completely reject the commercial aspects of the art world, but since September 11&lt;sup&gt;th&lt;/sup&gt;, the growth of art fairs, international biennials, excessive art consumerism, etc. have taken place and pace at the same time as the occupation of Iraq and the war in Afghanistan, the frenzied financial conquests and now, crises.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;The legitimacy of our governments and the notion of democracy feel somewhat hollowed out by the ongoing military economy and financial machines and art seems more like the superfluous icing decorating a rotten and foul smelling cake. And before I continue I must talk a little about NILC or the New Interterritorial Language Committee. NILC is based on an earlier real life Interterritorial Language Committee, which was established in African territories by their English colonizers with the purpose of disseminating Swahili as lingua franca. In my work, NILC is an umbrella organization I have created that mimics corporate strategies and uses fascist and neo-colonial ploys to get its message across. On that note, I began to think about rats and how they’ve been our loyal companions for thousands of years. Rats are loathed by humans and at the same time they are made adorable by cartoons and literature. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;Having this in mind, after my first trip to Castellón I became interested in the recent Rumanian immigration to the city. Castellón houses the largest number of Rumanian immigrants in Spain who are attracted to come and work in the city’s prosperous industries. We tend to forget that Spain had been closed to immigration for hundreds of years since they expelled their Jews and Moors and it is a country that just emerged from a 40 year long fascist dictatorship legitimated by western powers. So it was interesting to think about this immigration phenomenon, which is being lived throughout all of Europe; in the case of Spain though, the host country desperately needs cheap labor but culturally and socially it has a hard time accepting these guest workers resulting in prejudice and racism. So after deciding that I would use rats for this piece it was necessary to define their role. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;Another interest of mine is music so I thought of choruses. As a child on a military base where my father was a U.S. army officer, I fantasized about putting on productions of Broadway musicals. I know this piece would not be a musical in that sense, but I wanted singers in choruses: an army of singers. These actors are the basic elements of &lt;i&gt;Cantos Cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;. Inverting the usual human-rat relationship, in &lt;i&gt;Cantos Cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;, the rats act as a brain deciding which songs are sung as well as the movements of the human singers; &lt;span style="background:yellow;mso-highlight:yellow"&gt;in other words&lt;/span&gt;: a veritable rat juke box. This became possible by placing the rats in a labyrinth of plastic tubes that were especially designed and produced by an industrial designer, Diego Alatorre. Each tube represents a pre-determined song. By a series of motion detectors and lights, the human choruses would know which songs to sing on movable tiered benches pushed by helpers. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;Unfortunately, psychologists of the University of Castellón weren’t able to help us train the rats to go through the labyrinths for the project, so I went to consult with psychologists at the University of Mexico. With their guidance, I became aware of the implications of working with rats and training them to travel through a maze. It took several weeks of conversations with Profs. Hugo Sanchez Castillo and Ivan Trujillo to fully grasp the complex task I was embarking on. If rats are left by themselves in a labyrinth or any unknown space, they are overcome with fear and panic and express their fear by pissing and shitting. So the rats must be trained and acclimatized to their new environment and this process entails months of care and training. For nine months, my studio and later when I installed the piece in Mexico’s University Museum of Contemporary Art,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;became sound proof labs and spaces where the temperature was controlled; washing the cages, feeding, monitoring their diet, bathing and weighing the rats became a daily activity for several months. Obviously access to the animal facility inside the installation in the museum was restricted to the veterinarian and to the 4 psychologists caring for the rats 3-4 hours every day. Visual contact could be made between visitors to the show and the lab technicians who were caring for the 80 Wistar lab rats; this was possible through large windows lined with red filters so that the whole animal facility and the psychologists caring and training the rats became also part of the show; like live elements of the spectacle.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;As I already mentioned, the other important protagonists of &lt;i&gt;Cantos Cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; are the singers and the music. I chose a repertoire of 12 songs. Some of these songs I knew from my childhood, hits such as Que será será, Edelweiss, Bless the Beasts and the Children, Live is Life, Ding Dong the Witch is Dead, Ben, other popular hits like Omochano Cha Cha Cha from Japan, No controles from Mexico, 2 Nazi songs: Die Fahne Hoch-the Nazi Party hymn and Es zittern die morschen knochen (The rotten bones are trembling)-a song of the Hitler Jugend, and 2 Spanish Falangist hymns-Falangista soy and Juventud. A chorus of 30 children sang the songs in their more or less original versions, which were arranged by the Mexican composer Alejandra Hernandez. 20 adults sang NILC versions of the same songs, which consisted of arrangements made of inverted and missing notes so that at times the compositions have nothing to do with their original versions and resemble &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:13.0pt;font-family:Futura"&gt;dodecaphonic compositions&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;. So a total of 24 original arrangements and compositions were carried out by Alejandra Hernandez under my supervision and played by a 25-instrument orchestra. These 24 versions were in turn accompanied or illustrated by 12 large video projections across the walls of the museum space with diverse images showing the rats traveling through the different tubes, dubious NILC collaborators dressed in Nazi uniforms, children in Lederhosen crawling through a different labyrinth, the rats being dyed different colors, etc. which added to the disco environment of the piece. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;One of my main interests was to dearticulate the traditional relationship between orchestra and choruses since they are physically and visually out of contact with each other. Proposing a new spatial and physical arrangement really freaked out the 3 directors at first, who couldn’t shrug off a conventional sense of control and synchronicity over their small armies. The orchestra remained in a fixed position while the choruses moved on benches on wheels along parallel tracks across the length of the space, stopping at the 12 different positions of the 12 songs represented by logo lamps which are activated by movements of the rats through the tunnels. For the real performances in Castellón, since the rats were absent from the museum, a pre-programmed set of movements of the benches with the choruses on them was set in motion.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;Once the relationship between the different protagonists was established, it was imperative to design an architectural setting for &lt;i&gt;Cantos Cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;. Using as point of departure the image and idea of a tumor growing inside the museum space, I developed together with the architect Edmundo Morales a relatively cheap solution for a membrane structure enveloping the animal facility. The structure encompassed as well the other components of &lt;i&gt;Cantos Cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;, which in both museums were a series of narrow maze-like hallways and spaces containing paintings, taxidermized animals, nazi paraphernalia etc (but I’ll get to that later). Different structures using modular units of aluminum strips and bubble wrap were designed for the EACC and the University Museum of Contemporary Art. I wanted to reference Frank Gehry’s Guggenheim Museum in Bilbao with this cheap structure and at the same time, to comment on the spectacular and industrial proliferation of museum spaces. I wanted to put into doubt their function, other than being by-products and tax-write offs of transnational corporations and medals of achievement for local governments and bureaucrats; I also questioned their commitment to the advancement of culture. For the installation in Castellón the chrysalid, which allowed entrance from the outside of the museum through a tunnel, was a continuous membrane with openings surrounding a permanent central structure. The entrance tunnel was not allowed to extend into the main plaza in the Mexico City version of the piece, which I think says a lot about the institutional mentality in Mexico: lets try to keep everything where it belongs, in its little closed off space so that the ramifications of the project don’t get out of hand. In Mexico, Edmundo and I devised a larger free-standing structure inside the exhibition space resembling a disembowelled rodent. Entering the body through its tail, the spectator is welcomed by an introductory video of a Nazi soldier singing silently in front of the museum. He is accompanied by a small person dressed in Lederhosen listening to &lt;span style="background:yellow;mso-highlight:yellow"&gt;his muted song&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;and by a large rat whom at the end of his song penetrates the museum. From there the spectator can view the vast collection of objects and images that cover 120 lineal meters of wall space, the home of the 80 rats and a space that contains their labyrinth, which is like a playground. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;And talking about the advancement of culture, in the last 8 years we have seen a great advancement of culture in the destruction of cultural institutions in Iraq. We passively witnessed the destruction of the museum of antiquities in Baghdad, the burning of its library and film archive. Meanwhile, we keep on building new museums to fill them with precious objects of dubious worth. In crude terms, the West’s dick has penetrated the Middle Eastern pussy and ravaged its interior searching for the black liquid we greedily need to keep our vast world going. So, on that note, I think I could talk about the contents of this vast labyrinth like structure; which is also the home of the rats and their training facility. I was particularly interested in the notion of what museums mean nowadays, and I wanted to fill this chrysalid-like structure with the remains of an extinct civilization which is kept alive by the activities of the rats inside –an Indiana Jones like grotto–housing Nazi paraphernalia. The grotto contained hundreds of original photographs of Nazi soldiers, photo albums of Hitler Jugend and Nazi soldiers, hundreds of portraits of the American soldiers who have died in Iraq, countless photographs of vaginas, penises, fist fuckers, many shits, original paintings and drawings of Nazi soldiers and landscapes, a fine collection of Austrian deer antlers and stuffed rodents of all kinds as well as a stuffed puma, wild boars, a collection of stuffed birds, a vulture, custom-made chocolates with NILC logos, a facsimile of a Nazi era primer, printed and blown up texts of the pro-Nazi editorials written by Jose Vasconcelos, who was a renowned Mexican educator and the founder of the University of Mexico. His texts appeared in &lt;i&gt;El Timón&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;, his Nazi financed magazine. The grotto also housed a vast collection of antique and semi-antique German, Native American and Black American dolls, a superb collection of hand made 19th-20th century North American quilts where the swastika is the predominant graphic motif, self-censored gay male photographs, sheet music of &lt;i&gt;Cantos Cívicos’&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; repertoire of songs, photos of Mexican socialites, and invitations to exhibitions of the work of Gottfried Ohms, who is the official NILC artist. I also included works by him made out of foami. Finally, there are countless pieces and fragments of foami swastikas forming endless decorative surfaces, and framed pseudo minimalist &lt;span style="background:yellow;mso-highlight:yellow"&gt;and constructivist&lt;/span&gt; paintings.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;What I found interesting and extremely practical about the structure of &lt;i&gt;Cantos Cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; was that I could keep adding new material so that &lt;span style="background:yellow;mso-highlight:yellow"&gt;the installation&lt;/span&gt; was not only the training ground for 80 rats but also a growing archive of decorative material; in a way, it mimics the ravenous hunger of our collector and museum mentality with their never ending need to fill their museum bellies with stuff. In this sense, art consumerism expresses and parallels capitalism’s voraciousness for profit and expansion –a sort of uncontrolled metastasis– which becomes the backbone of our globalized societies. The minimalist and reductive tendencies of many artistic strategies today express this ongoing blanket effect creating continuous surfaces of effaced meaning and codified rationalizations of what we should feel instead of what we feel. In Latin America, where we relish a colonial model, we are specially prone to employing the lingua franca –the universal language inspired by minimalist and reductive straregies– of the art world as a tool for belonging to the greater community; in the same way we subscribe to the international financial recommendations of the World Bank and of the International Monetary Fund to improve our economies. In that sense, unfortunately the art world today particularly here in the United States through its system of commercial galleries, art fairs museums and critics, and in the west and its satellites&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;is a coherent and logical expression of the political and economic system we belong to; even though we tend to rationalize this reality as actually being the opposite of its role as a decorative surface mimicking the superficialities of the fashion world and the predatory behaviour of the financial markets. And in the same way we tend to always rationalize our passivity as subjects and continue believing in a notion of freedom which we really don’t really have. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;I worked on a preliminary installation of the rat habitat in my studio in 2006. I used whatever decorative foami elements I had left over from previous installations and the first Nazi portraits, paintings, horns etc. until every square centimeter of my studio was decorated. But a more focused decorative scheme –characterized by the use of yellow, black and red– was conceived for the installation of &lt;i&gt;Cantos Cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; at the University Museum of Contemporary Art in Mexico City. As I have mentioned before, the swastika, which is a predominant decorative element, appears fused with the dollar sign in &lt;i&gt;Cantos Cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; –a symbol of contemporary capitalism. Nazism with its swastikas will not happen again but another form of fascism is taking place in our current hyper capitalist mode, in the form of transnational corporate governments. In that sense, it was important to show all these physical testimonies of the Nazi period to try to understand Nazism as a powerful ideological and social system which gave rise to the events we already know. While developing &lt;i&gt;Cantos Cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;, I added many other elements to this basic equation throughout the installation. What first came to mind were the American soldiers who have died in Iraq: perishable, cheap and dispensable pawns in this ongoing war.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Then Nazi soldiers (in Mexico some considered them to be more handsome than the American soldiers) as incarnations of evil. The images of dicks, vaginas and assholes came into the picture with the notion of creating penetrable spaces like the plastic tubes the rats run through. Thinking of Baghdad as a penetrated city, as a vagina and the male U.S. forces as the dick.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;The dollar sign as the dick. The swastika as the dick. &lt;span style="background:yellow;mso-highlight:yellow"&gt;In juxtaposing these motifs to the cheap versions of minimal and constructivist works made of styrofoam and cardboard, the&lt;/span&gt; notion of Contemporary Art gets hollowed out and resignified as the swastika-dollar and becomes a decorative façade signifiying freedom of expression and democracy. It also becomes the impotent vehicle of criticism of a system that inevitably gets swallowed up again and again by the Neoliberal cultural machine and rendered devoid of meaning. Shit is a decorative element as well, spread out in continuous surfaces of three dimensional tape and cardboard constructions. The main strategist of neo-liberal economics –Milton Friedman– appears surrounded by a swirl of shit that emanates from an infants’ silver spoon engraved with NILC’s &lt;span style="background:yellow;mso-highlight:yellow"&gt;logo&lt;/span&gt;. The date 1929 is important, because it is the year that NILC is established,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;the year of the Great Stock Market Crash and the year when the Museum of Modern Art, New York was founded. The date 2008 refers to the year of the inauguration of &lt;i&gt;Cantos Cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; and of the University Museum of Contemporary Art in Mexico City. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;In another section of the installation you can also see countless logos of American Museums that appear in one of the panels surrounding the name of] the officially sanctioned NILC artist-Gottfried Ohms. The fictional Ohms shares initials and his work resembles that of Gabriel Orozco. In the narrative, NILC has just finalized its conquest of the North American territories and consolidated all of its museums into one cultural NILC consortium where its official artist reigns supreme. Photographs of Mexican Nazi collaborators such as Maximino Avila Camacho, Jose Vasconcelos, General Francisco Aguilar Gonzalez, Juan Almazán, Emilio Azcárraga Vidaurreta and Miguel Aleman who was the lover of Hilde Kruger, the glamorous Nazi spy in Mexico, become decorative elements along with the Gabriel Orozco-inspired compositions in which his tight modernist compositions are now replaced by circles with swastikas and dollar signs. NILC represents a dysfunctional notion of revolutionary utopia and fascist totalitarianism which needs an army of followers and collaborators. Inspired by the photos of the Norwegian anthropologist Carl Lumholtz, I made a series of portraits of NILC collaborators whose monetary and fascist value are being measured by NILC’s general director. In these photographs, I wanted to underline the colonial mental aspects that are prevalent in modern day Mexican society, highlighting the presence of a polarized social model, which is made up of a white-European racial type minority in power, and the proletarian-peasant indigenous component; this polarization is still present even though mestizo or mixed race makes up most of Mexico today. To further emphasize the racial aspects in &lt;i&gt;Cantos Cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; I&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;personally embodied the Indian, dressing up as a stereotypical male and female Native American. This also illustrates the integrative strategies of the NILC emporium, which is now free of racism and exploitation. I also appear in a video where I act out being a Nazi officer who is supervising a rat training session with a veterinarian and a psychologist (in my studio); in another video, I put into practice a NILC training session with my Nazi colleague; the ritual consists of a dyslexic chocolate eating frenzy accompanied by pigs, geese and chickens. Another important element of the show was a photograph by Annie Liebowitz that I appropriated from Vanity Fair portraying distinguished members of the art world. Brought together to raise funds for the Tate Museum, they were photographed against a sunset landscape on the Chelsea piers. The original &lt;u&gt;Tate-a-Tête&lt;/u&gt; is replaced by the new NILC title: MILK ME NILC and the entire photograph is superimposed by an elegant Gottfried Ohms composition made up of swastikas, vaginas, penises and shits as well as the use of several NILC slogans and logos such as: Reduce Me Gottfried, New Reductive Masters, and Reduce Me-appropriate slogans for the day and age we live in. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;The reaction in Mexico to Cantos Civicos was particularly interesting because the show inaugurated the University Museum of Contemporary Art. This event attracted all different kinds of people, a public not necessarily interested in contemporary art. The reactions were quite diverse. I was accused of exalting Nazism, of denying the Holocaust and to a lesser degree of being a pedophile. My refusal to dictate a conventional moralist condemnation of Nazism and turn the show into a politically correct didactic history lesson was a disappointment to many zionists and civic minded members of Mexican society. Juan will continue from here.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;Juan&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;The reactions to the project in Spain and Mexico were very different. I have to say that the principles of the project were the same in both countries; but Miguel introduced different elements in each museum with the intention of contextualizing the piece. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;In Castellon for instance we did a little research about the Spanish Civil War, and Miguel found some local plans for underground shelters, which were included in some of the images used for the installation. He also found a lot of photographic material about an orphanage located in the place where the museum stands today…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;All of this material was very important when conceiving and putting together this exhibition.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;Castellón is a small and quite conservative city on the mediterranean coast of Spain. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;The Spanish Civil War however, is not a tabu subject. Though I must say that at the moment there is some controversy because the government has given the legal go-ahead to dig up and catalogue the mass graves created during the war. For instance there is a debate about whether&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;the family of the poet Garcia Lorca wants his remains to be dug up and given a&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;proper burial. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;There is increasingly a sort of mythical vision surrounding the war because of the many depictions of the war in literature and cinema. So, when Miguel introduced those images, plans and other things like ration books, that didn’t really shock anybody. Though I must admit, I was surprised myself by how little reaction there was on that level. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;In Spain, the use of nazi paraphernalia was basically seen as a mockery of the whole system, (the Nazi and Phalangist songs included) in the same way perhaps as “The Producers” by Mel Brooks is understood as a comedy. Having said that, in Spain there is no Jewish community which could have taken offence at the use of these materials, so that is something to bear in mind.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;The contextualisation in Mexico was a lot more complete, partly because Miguel had a lot more time to work on many other areas that were close to him. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;I’m not going to list all the elements that were introduced, which Miguel has just related, instead I will list those that were considered problematic for the institution. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ListParagraph" style="text-align:justify;text-indent:-18.0pt;line-height:150%;mso-list:l0 level1 lfo2"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;       &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;Photographs of people in the society pages of the Mexican press, including this image taken by Annie Liebovitz, which Miguel took from Vanity Fair. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ListParagraph" style="text-align:justify;text-indent:-18.0pt;line-height:150%;mso-list:l0 level1 lfo2"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;       &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;Images of a pornographic nature &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ListParagraph" style="text-align:justify;text-indent:-18.0pt;line-height:150%;mso-list:l0 level1 lfo2"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;       &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;Motifs that Miguel “borrowed” from other artists, (notably Gabriel Orozco) which covered these other images, until saturation point. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;Despite the fact that the decision to use these images made the Mexican Institutions somewhat nervous, and those fears were manifested on many occasions, the big surprise was that what really caused controversy had nothing to do with these images, but with the use of material related to the Nazi regime, and mostly for the absence of certain chapters of this period, fundamentally explicit images related to the holocaust, which Miguel did not include in this installation. No one expected this, not the museum, the artist or myself. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;The criticism from the Jewish community and other Mexican intellectuals was so harsh that we decided to set up a blog about the exhibition in order to answer all those articles published in the Mexican press, and all the many comments made about it. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;It would take forever to refer all the comments that were published regarding the question of the use of Nazi paraphernalia, though many of them were similar in their argument. Though I would say that those comments have a right to be expressed, just as the artist has a right to express himself. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;It is obvious that the Project “Cantos Civicos” by Miguel Ventura does not constitute any sort of apology for the Nazi regime and their crimes, or any other regime. But neither does this project focus explicitly on denouncing these regimes. This is not its purpose. And I say this without trying to take importance away from the texts and images that are quite clear in their critical and revisionist nature, such as the texts written by Vasconcelos in the 40s. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;Despite this, and bearing in mind the obvious parodical tone of certain German portraits of the period, or the childlike use of the swastika that appears on tapestries hung on some of the walls of the exhibition – I do want to insist that this project was not designed to be an explicit criticism of Nacional Socialism, so there was no sense in including other, more dramatic or harrowing images of the regime, such as the concentration camps or the Holocaust. That would have been another project, a very worthy one but not Miguel Ventura’s project.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;I fully understand the pain that this may have caused to some members of the Jewish Community, and other people, entering into a museum space and coming face to face with images from such a barbaric episode in history. But part of the project was precisely to reflect on tabus that still have control over us, and that make us less free. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;Cantos Civicos is a fiction. It is a complex and uninnocent fiction that is the creation of one person with a biography and other vital circumstances that have contributed to his professional life and his creation. He has as much right as anyone to freely express his philosophy and position on the world in which we live. Cantos Civicos, as I have said is a fiction which allows itself to borrow from certain episodes in our history but also from our current situation, and it is for that reason that it uses photographs of the soldiers who have lost their lives in the war in Iraq, many of them oblivious perhaps to the dark nature of the reasons why they were sent there in the first place. Ignorant also of the horrors of Guantanamo, images of which also do not appear in this exhibition. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt;Cantos Civicos represents a strange world in which, for once, those small animals that we call rats dictate the way forward. They lived there for some months, observing that gallery of paintings and portraits of the past and the present, a Vanity Fair in which everyone is represented, the German and American soldiers, the impeccable personalities of the Art World, and the happy young faces of high society.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Futura"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/620368519598223494-4703422956786850361?l=cantoscivicos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/feeds/4703422956786850361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/2009/11/americas-society-talk-miguel-ventura.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/620368519598223494/posts/default/4703422956786850361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/620368519598223494/posts/default/4703422956786850361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/2009/11/americas-society-talk-miguel-ventura.html' title='Americas Society talk. Miguel Ventura / Juan de Nieves'/><author><name>Bildo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-620368519598223494.post-6343046038191271717</id><published>2009-09-30T23:59:00.000-07:00</published><updated>2009-09-29T11:50:17.913-07:00</updated><title type='text'>:)</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="color: rgb(192, 192, 192);   font-family:'lucida grande';font-size:15px;"&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 102, 0);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color: rgb(255, 102, 0); font-family:webdings;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'lucida grande';"&gt;Invitación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 102, 0); "&gt;Agradeceremos cualquier comentario que tengan para publicar en este blog.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/620368519598223494-6343046038191271717?l=cantoscivicos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/feeds/6343046038191271717/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/2009/01/invitacin.html#comment-form' title='26 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/620368519598223494/posts/default/6343046038191271717'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/620368519598223494/posts/default/6343046038191271717'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/2009/01/invitacin.html' title=':)'/><author><name>Bildo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>26</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-620368519598223494.post-8701186020886807242</id><published>2009-09-29T11:51:00.001-07:00</published><updated>2009-09-29T11:52:41.371-07:00</updated><title type='text'>CURARE</title><content type='html'>&lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;ENTREVISTA CON MIGUEL VENTURA&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;PARA REVISTA CURARE&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;ANGÉLICA ABELLEYRA&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;i&gt;En dos sesiones realizadas durante la primera semana de junio de 2009, Curare platicó con el artista visual Miguel Ventura (San Antonio, Texas, EU, 1954). Los temas circularon entre su polémica pieza Cantos Cívicos, instalada como parte de la inauguración del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), el 26 de noviembre de 2008; su proyecto NILC y sus reflexiones en torno del lenguaje contemporáneo del arte, el museo como institución, su sentido de la parodia y de las formas de abordaje de los fenómenos sociales en la actualidad. &lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;--¿Cómo concebiste Cantos Cívicos?&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--La instalación se concibe hace cuatro años por invitación de Juan de Nieves, cuando trabajaba en el Espacio de arte contemporáneo de Castellón. Se trataba de hacer una pieza que tuviera qué ver con el contexto de la ciudad de Castellón. Me interesó la historia de Castellón durante la Guerra Civil y también la presencia de los rumanos allí, que es la población más grande en cuestión de migrantes. Metafóricamente me imaginé a las ratas, como compañeras fieles del hombre en todas sus travesías y al mismo tiempo como seres no queridos.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;La recepción crítica de  Cantos Cívicos en México, fue interesante en cuanto a la imagen de las ratas. La primera reacción violenta, fue de parte de Bernardo Minkow, hombre de negocios y Soledad Loaeza, politóloga. Ellos interpretaron la presencia de las ratas desde una perspectiva de la caricatura novelada norteamericana: &lt;i&gt;Maus&lt;/i&gt; de Art Spiegelman, en la que las ratas son la metáfora de los judíos. (Además de gritar “Las ratas somos nosotros, los judíos” el Sr. Minkow también salió del museo gritando “¡Nadie me quita mi holocausto!” Desde ese lugar, Cantos Cívicos ofendió a sionistas y mexicanos bien pensantes. Este tipo de codificaciones que las sociedades liberales han aceptado como hecho, nunca entró en mi concepción de la pieza. Lo cierto es que a partir de esa premisa, como imagen temprana para Cantos Cívicos, lo primordial era desarrollar un cerebro de ratas, como algo que decidiera los movimientos de los humanos dentro del espacio del museo.  La cuestión de la música era también un elemento que me interesaba mucho porque es un ejército de 25 músicos, un coro de 30 niños, y un coro de 20 adultos. Además, el orden de las canciones que conformaban la acción en la pieza, está escogido por las propias ratas, después de un proceso de entrenamiento.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Para este proyecto fueron dos años de concepción y su realización en Castellón y luego dos años para México: un total de cuatro años. Y sí, una cosa que me interesaba era la propuesta de Juan de Nieves, quien ya había puesto en marcha un programa expositivo en Castellón en que una premisa básica es cómo se da la crítica a la institución museística en nuestros tiempos. Pienso que hizo un programa inteligente bajo esa premisa de analizar qué es lo que se puede hacer en esa institución-museo y formular proyectos alrededor de esa idea.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Obviamente eso se hace más rico si vemos a la institución como una extensión del Estado con todas sus ineptitudes, prejuicios, flaquezas y corrupción. En ese sentido, no se puede decir que el museo sea una institución neutra. Al contrario, esa neutralidad a mí se me hace muy falsa y una forma de encubrir ciertas estrategias y agendas de la institución y que tanto censuran como muestran obra de acuerdo con su agenda.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;El museo en sí es una expresión de la sociedad en la que vivimos; la gente que trabaja allí, sus actitudes, sus propuestas reflejan los intereses morales y estéticos de la sociedad a la que pertenecen. Curiosamente Cantos Cívicos se expuso en Castellón, que es un lugar sumamente conservador en lo social y en lo político; provinciano, pequeño, situado entre dos ciudades importantes, que son Valencia y Barcelona. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--¿Cuáles fueron las diferencias entre Castellón y México?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Para empezar, en Castellón tuvimos que suprimir la presencia de las ratas por una razón muy importante: la facultad de psicología de la Universidad de Castellón se negó a colaborar con nosotros. Y eso fue definitivo en cuanto a la posibilidad de no poder entrenar las ratas allá, porque implicaba que no había nadie calificado para hacerlo. La razón de su negativa fue temor a las sociedades  defensoras de los derechos de los animales, que unos años antes de nuestra propuesta ya habían atacado las instalaciones de la universidad y destruido años de investigación. Como se puede entender, tenían miedo de colaborar en un proyecto así. Esa sería la gran diferencia. Aunque el espacio era casi de la misma medida, quítale un par de metros, y con la diferencia que allá había una estructura central permanente y incómoda sobre la cual teníamos que trabajar. Mientras que aquí estábamos en un espacio totalmente abierto y vacío.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Otra diferencia enorme fue la falta de un curador en México durante el proceso de preparación de la muestra. Aunque Juan de Nieves fue curador de Cantos Cívicos en España y México, no pudo estar presente durante las negociaciones con la UNAM. Eché mucho de menos su presencia ya que la comunicación con Graciela de la Torre fue lamentablemente ineficaz.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; text-indent: 36.0px; font: 12.0px Helvetica"&gt;La otra cosa, a nivel institucional, es que allá se trataba de un museo de arte contemporáneo sin colección -que eso ya es diferente- dentro de una ciudad de provincia, con 6 o 7 años de vida, en un edificio bastante feo, nada interesante y que ya había sido intervenido con una construcción del  arquitecto sevillano Santiago Cirugeda. No había para nada esta exaltación de lo novedoso de la institución y su edificio. Más bien era qué se puede hacer con este cascarón vacío en una ciudad de provincia. En México fue lo opuesto: era inaugurar una institución nueva frente a la cual el público, una burguesía interesada en el arte y la sociedad mexicana en general, tenían unas expectativas enormes ya que se trataba de un nuevo museo de la UNAM, patrocinado en parte por la iniciativa privada. Y se me hace una trampa cuando se espera tanto de una institución, de un contenedor, donde debieran interesar más los contenidos. Pero, bueno, y en este momento del desarrollo social y económico de este país nos tocó inaugurar este nuevo museo de arte contemporáneo diseñado además por el arquitecto predilecto de la burguesía ilustrada de México al que no le interesa para nada el arte contemporáneo. A mí siempre se me hizo raro que escogieran Cantos Cívicos para inaugurar un museo.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--¿Fue una invitación específica y personal para inaugurar el MUAC?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Juan de Nieves y yo fuimos a ver a Patricia Sloane, quien ya trabajaba para MUCA CU. Pensábamos que quizás era buena idea que (Cantos Cívicos) se presentara en México sin pensar en presentarla en el MUAC. Patricia nos dijo que sí, que estaba interesada porque precisamente en el nuevo museo habría una sala inter-facultativa. Es decir, como justificación para la construcción del museo, incorporaron a su programa de actividades la posibilidad de que artistas pudieran crear un proyecto en colaboración con las diferentes facultades de la UNAM. Por eso les interesaba Cantos Cívicos, ya que se involucrarían las facultades de Veterinaria, Psicología, el Conservatorio de Música, etc.  Ahora, después de la exposición, pienso si no fue un gancho como para decir que iban a tener una sala inter-facultativa y convencer a la comunidad universitaria de hacer este museo. No creo que vayan a hacer otra exposición basada en una colaboración interdisciplinaria de nuevo. Implica mucho trabajo y el desarrollo de un proyecto que simplemente no creo que sean capaces de desarrollar. Es algo muy complejo, no sólo porque participan personas de muchas facultades sino por el trato humano que implica y veo que en un museo de tecnócratas el trato humano y la comunicación no son prioridades.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Retomando: Castellón, una ciudad de provincia, donde no hay un mundo del arte.  Allí, ni el emblema de la suástica ni las canciones nazis ni franquistas  causaron mayor escándalo, precisamente por la falta de una población judía en Castellón (España expulsó a sus judíos hace cientos de años). En Madrid quizás hubiera sido diferente. Nadie protestó allá, en un lugar gobernado por el Partido Popular. La única protesta que hubo de parte de la secretaría de cultura de Valencia fue por el uso de una imagen para la invitación en que estoy vestido de soldado Nazi. Juan de Nieves pensó que les molestaba la imagen porque se podría interpretar como ridiculizando a la imagen del militar. Eso sí, si bien fue una ciudad profundamente comunista durante la Guerra Civil, con la re-educación después de la toma de poder por Franco se convirtió en un espacio total y absolutamente conservador, hasta hoy. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--¿Cómo evalúas la reacción en Castellón en términos de público y de crítica?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--La asistencia del público a la inauguración fue multitudinaria. Ahí sentí que el público, que en ciertos lugares se metía a gatas, eran las ratas. Por cuestiones presupuestarias se pudo hacer solo un concierto, yo no pude regresar luego de la inauguración y creo que después iba poca gente lo cual es normal para una ciudad como Castellón. En términos de crítica, visitaron la exposición de casi todos los críticos de periódicos y revistas de España. Nada de lo que pasó aquí. Aquí hubo una gran cobertura de la prensa, pero sólo a nivel de periodismo cultural. Hubo una recepción considerable en las secciones de opinión en periódicos y revistas porque se trataba de un evento. En cambio, no hubo nada de la parte de críticos de arte.  Aparte de una reseña de Cuauhtemoc Medina, y dos artículos de Teresa del Conde, tenemos un panorama muy desértico de crítica. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;En general los medios en México no quieren hablar de cosas controversiales en el arte y entendemos si vemos la naturaleza conservadora de los críticos culturales con respecto al arte contemporáneo, ya sean de derecha o de izquierda.  El tono de la recepción crítica en México se caracterizó por un  conservadurismo moral y social. Incluso, en plena controversia que suscitó la pieza, era impresionante ver el titubeo que generó en cierto publico, algunas personas de la UNAM, e incluso de los periódicos como Reforma y revistas como Chilango (donde por un lado me entrevistaron para luego publicar un articulo de Juan Pardinas hablando de Cantos Cívicos como una exaltación a lo Nazi). La opinión fue tomando una postura muy a la Enrique Krauze (Cantos Nazis) e Isabel Turrent (Nazis en el MUAC). El que matizó un poco fue Jesús Silva Herzog y habló de la libertad de expresión dentro de la UNAM aunque la exposición no le interesó mucho. Aunque hubo críticos y escritores como Naief Yehya, Lourdes Morales, Jorge Aguilar Mora, Irmgard Emmelhainz y Ari Volovich que escribieron y defendieron Cantos Cívicos, fue difícil encontrar periódicos y revistas donde publicar algunos de estos escritos; quizás por eso decidí con Alfredo Mendoza hacer un blog y hacer público todos los textos escritos sobre Cantos Cívicos (cantoscivicos.bogspot.com).&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;Es conveniente subrayar también que la inauguración de este museo les interesó a muchos mexicanos que no acostumbran ver arte contemporáneo, y que desconocen las estrategias estéticas de crítica,  apropiación y collage. Vanessa Bohorquez, quien en ese momento era la directora de servicios educativos del MUAC, me señaló la variedad de personajes que visitaban la muestra: desde niños Otomíes, estudiantes, amas de casa, profesionales y personalidades de la alta sociedad y de la esfera política.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- A la distancia de varios meses de concluida la pieza ¿Cuál es tu balance del proyecto, cómo te calificas en él?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Creo que Cantos Cívicos funcionó bastante bien, a un  nivel que yo no me esperaba. Incluso un amigo me decía que yo era un ingenuo para pensar que no iba a generar controversia. Y yo le decía:" No es que sea ingenuo pero uno nunca piensa que un proyecto va a ser visto por tanta gente con diferentes opiniones y formas de pensar". El uso de la suástica-dólar fue fuerte y provocó reacciones sumamente interesantes. Fue observar la lectura literal de la suástica, que puso en evidencia la tendencia a lo “políticamente correcto” que prevalece en este México neoliberal que respeta cualquier lineamiento esbozado por el banco mundial o el fondo monetario internacional. Obviamente sacó de quicio a muchos que Cantos Civicos, con tantos documentos y parafernalia del nazismo (fotos, libros, pinturas, etc.), no cumplía con su ideal de exposición didáctica sobre el nazismo y sus horrores . Mis amigos me insistían: "¿Puede un artista prever lo que va a generar una exposición?" Y yo les comentaba que es imposible saberlo. Porque el museo y yo estábamos preparándonos para las protestas de los defensores de los derechos de los animales todo el tiempo. Y en ese ámbito nunca hubo protestas por las ratas porque además eran las más ñoñas y cuidadas. Otro elemento que generó recelo fue la música, por el uso de 2 canciones franquistas (Juventud y Falangista Soy) y 2 fascistas (Die Fahne Hoch y Es zittern die Morschen Knochen). Pero luego la directora del coro de niños del Conservatorio, se quedó tranquila después que Juan de Nieves y yo le explicamos que no se trataba de una cuestión propagandistica.  Allí sí siento que hubo falta de diálogo y preparación de la institución para enfrentar posibles polémicas. Incluso yo, meses antes de la inauguración, aquí en mi casa, sentado con la directora del MUAC, comprobé que su preocupación era la inclusión de fotos de la gente de sociales (algunos supuestos patrocinadores del museo).&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--¿Y lo de la suástica no te preocupa?, le pregunté.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--No, porque eso es del pasado, me contestó.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Entonces para muchos, eso del pasado es lo que salió a la superficie. Todas esas leyendas a la entrada, surgieron a raíz de críticas de gente como Minkow, quien iba a ser presidente del Patronato del MUAC. Si alguien se quejaba de algo, la dirección mandaba poner un letrero de deslinde institucional o de advertencia. Llegó un momento en que me harté de tantos letreros porque ¿cómo es posible que una institución no tenga postura, los cojones para asumir un proyecto que ha sido planeado durante dos años?  Y yo fui personalmente a atacar los letreros, los rayoneé y puse encima "El artista no está de acuerdo con estos letreros" y que el público decidiera lo que quisiera.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Durante todo el desarrollo de la exposición, se organizó una mesa en la que yo leí una ponencia; se llama “El proceso” y está en el blog de Cantos Cívicos. Hablaba de la falta e incapacidad de diálogo de la institución. Incluso me enteré que hubo varios intentos de funcionarios de la UNAM, como Sealtiel Alatriste, de ir a hablar con gente de la comunidad judía y terminaron gritándose. A través de Lourdes Morales, a varios personajes les mandamos artículos de mi trabajo para que vieran que el contenido de mi trabajo no es ni simple, ni trivial. Tampoco es una exaltación del nazismo ni una negación de holocausto. Todo llegó a un nivel de histeria fuera y dentro de la institución, junto con miedo y recelo de lo que podría pasar.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Y debo decir que en lo personal, mi actitud frente a la controversia fue desarrollándose a lo largo del proceso. Porque sí es muy abrumador cuando alguien llega a gritar a un museo que no le quiten su holocausto, como gritaba el Sr. Minkow. Pero nadie se lo estaba quitando. Sí, me sentí  expuesto en muchos sentidos. Fue un proceso de ir madurando y digiriendo las reacciones al trabajo y enfrentándolas día a dia. Y sí había gente que venía a felicitarme, otros personas me decían que estaban molestas por esta supuesta exaltación del nazismo. Pero los argumentos de los detractores eran siempre los mismos, no había variedad ni desarrollo. Era un pensamiento fijo, nutrido por películas de Hollywood sobre el Holocausto y la prensa y de allí no había diálogo posible. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; text-indent: 36.0px; font: 12.0px Helvetica"&gt;También fue interesante la respuesta de alguien dentro del mundo del arte como Yishai Jusidman. Yo regresaba de Nueva York un domingo cuando se publicó un editorial de Enrique Krauze “Cantos Nazis” en Reforma. Al abrir mi correo electrónico, leo un mensaje de Yishai Jusidman donde me dice que quería contestarle a Krauze pero inicialmente me quería preguntar si en mi obra había esa idea del capitalismo como continuidad del nazismo. Y yo le dije que sí, que era parte de la ficción de la pieza. Y me contestó que entonces no podría escribir nada para apoyarme porque mi afirmación lo lastimaba a él y a su comunidad; que mi obra sí era banalizar el mal y que además yo debería sentirme agradecido por ser un hombre que puede vivir con su pareja gay pues los nazis me  hubieran quemado y con las cosas que hago me hubieran quemado doble: “Por nefasto que pueda ser el sistema que nos tocó vivir, tú tienes la libertad de vivir en paz con tu pareja y de desenvolverte como artista como mejor te plazca-- e incluso de gozar cierto éxito profesional envolviéndote en la bandera de  "denunciar al sistema." Yo me quedé con ganas de contestarle que, además, por ser de raza mezclada me hubieran quemado triple. Pero me sentí regañado como por una tía que me decía que agradeciera las libertades que tenemos y que no fuera un malagradecido.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- ¿Qué intención tuviste al incluir la suástica en Cantos Cívicos?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Empecé a usar la suástica en mi trabajo desde hace varios años; específicamente  a partir de NILC (New Interterritorial Language Committee), esta institución que va contra planteamientos correctos, políticos y sociales, de gobiernos e instituciones. A través de su política, lo que trata de hacer NILC, de manera esquizofrénica, es desenmascarar un poco las hipocresías de nuestras instituciones sociales y de nuestros comportamientos, digamos que lo más closetero que llevamos dentro además de ser uno de los símbolos mas prohibidos de nuestros tiempos. Nuestra cultura ‘espectacular’ va ingiriendo y legitmizando cualquier cantidad de imágenes, música o tatuajes y banalizando sus contenidos. Evidentemente no es el caso de la suástica ni el de la pornografía infantil. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;NILC es un mero juego, pero a veces no. Fue real. Empezó con una institución africana-inglesa colonial para enseñar suahili.&lt;span style="color:#ff0000;"&gt; &lt;/span&gt;De allí lo que me queda es esta institución colonial que me interesa revivir como marco de acción y de apantalle; como si fuera la marca Reebok o Nike. Es conseguir consolidación y respeto como institución. Es también un aglutinador social y en el caso de Cantos Cívicos, ayudó a hacer evidentes las contradicciones en la sociedad que vivimos.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;He observado muchas mentiras y desfachatez en el mundo a partir del 11 de septiembre de 2001 cuando se caen las Torres Gemelas. Luego viene la invasión a Irak para erradicar "el mal", ese &lt;i&gt;radical evil. &lt;/i&gt; Y muchos en Occidente protestaron en contra de la guerra pero no hubo acción. Al mismo tiempo, mientras Occidente conquistaba sus pozos de petróleo en Irak, se desarrollaba una confrontación que incluso ha durado más que la Segunda Guerra Mundial, y va para largo,  porque es una guerra contra "el terror". Una guerra que por cierto va dándose también en México.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Entonces me pregunté: ¿Cómo es posible que mientras existe una guerra y en el mundo crece tanta mentira, desfachatez, gula, avaricia y dinero desparramándose (como petróleo en Irak), el mundo del arte sigue como si nada hubiera pasado?. No concibo que las ferias del arte continúen reproduciéndose como hongos en la faz de la tierra y la gente siga comprando arte como si no hubiera fin. Yo creo en el arte pero lo que me hace dudar muchísimo son las instituciones y los manejos que hay alrededor del arte. La noción de arte contemporáneo se lleva en nuestras sociedades como una medalla; nos otorga un status y conexión con un mundo “de ideas e imágenes de modernidad”. Hoy tengo una desconfianza de los teje manejes y del por qué se fabrica y se compra arte y los museos son la cereza del pastel del tejido social de nuestros tiempos. Tengo una desconfianza enorme y tampoco me importa verme a mí allí pero ahí estoy.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Precisamente por estas razones incluí una imagen intervenida que provenía de &lt;i&gt;Vanity Fair&lt;/i&gt;:&lt;i&gt; &lt;/i&gt;un retrato espléndido de la fotógrafa Annie Liebovitz de amigos y patronos de la Tate: algo así como el fin del atardecer de un mundo Bushiano con todas  las implicaciones apocalípticas que pueda tener. Me interesaba el concepto de lo ‘expuesto’ al incluir esta foto de personajes del mundo del arte así como los soldados muertos en Irak, la elite de México así como las vaginas y penes que fluyen por el internet. Todos estos personajes y elementos tienen en común el hecho que se exponen ya sea a las cámaras de fotógrafos, a los balazos de fuego del ‘enemigo radical’ o a la mirada hambrienta del surfer de Internet y corresponden a las necesidades de nuestra industria cultural actual. En Cantos Cívicos quise incluir los diferentes componentes de un sistema social, económico, militar, etc. y no podía ignorar el papel preponderante que tiene el mundo del arte: como reflejo y proyección de nuestra sociedad. Son diferentes facetas de un sistema, de un mundo en el cual hay una parte de &lt;i&gt;socialité&lt;/i&gt;, otra de soldados, otra con manuales de primaria (de los nazis para los niños alemanes) y una más con los textos de José Vasconcelos en pro de nazismo así como otras. Varias personas, como Patricia Sloane, me dijeron que mi crítica era muy injusta y que además yo era un resentido del mundo del arte (cosa que me pareció bastante divertido). Pero creo que no entendieron Cantos Cívicos y por eso no podían entender ni asumir las consecuencias del proyecto hasta el día de hoy.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Hago aquí una digresión porque me parece importante: recuerdo que cuando estuvo la exposición en Castellón, recomendé a alguien de la UNAM que fuera a verla allá. No fue nadie. ¿Por qué?. No sé. Desde entonces hubo una falta de interés o simplemente estaban demasiado ocupados haciendo su nuevo museo. Si ésta era una exposición con la que abrías un museo, tendría que haber habido un poco de interés en ver de qué se trataba. Nunca fueron. Mandaron a un técnico a tomar medidas nada más. Lo digo por esta actitud casi bipolar de las instituciones en donde quizás consideren que es más importante el evento inaugural que el contenido.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Volviendo al uso de la suástica: creo que mi interés era cuestionar las instituciones y el mercado. Aún más importante, poner sobre la mesa las estrategias y fórmulas de la práctica del arte contemporáneo de nuestros tiempos, que va tan de la mano de los intereses mercantilistas y políticos. En este caso, la suástica funciona como símbolo de critica a ciertas posturas de control y neutralización dentro de las prácticas artísticas neoliberales. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;La verdad, no estoy de acuerdo con este mecanismo de aislar al nazismo como un episodio histórico que simplemente fue una excepción, como un tumor pasajero. Situarlo así es una manipulación. El nazismo es parte de la historia del capitalismo de la que formamos parte. Y creo que se puede repetir, pueden surgir otros fascismos, si es que no los estamos viviendo ya, pero obviamente no habrá ni uso de la suástica ni holocausto. Simplemente usarán otros símbolos, otros logos, otras banderas.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Y ya que menciono al holocausto, creo que hay mucha manipulación en esta tendencia de situarlo como la encarnación del mal supremo. Sí, fue una tragedia tremenda pero no podemos detenernos nada más en lo que fue el holocausto sin tratar de entender porque se dio un sistema que propició el fascismo y tapar las cosas que están sucediendo ahora mismo. Hace poco, en el Valle de Swat (Pakistán), dos millones de personas fueron desplazadas por ataques de “drone planes” en una guerra cruel e injusta con millones de inocentes. Lo que me interesa es decir: el nazismo se puede dar otra vez, de otras maneras, pero es a través del capitalismo y del neoliberalismo que han sido la razón de ser de  muchas tragedias; cosa que nuestros bien pensantes historiadores y politólogos mexicanos se rehúsan a ver.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Además, hemos querido seguir un modelo de primer mundo en la relación artista-galerista porque supuestamente nos hemos sumado a un proceso de globalización y de integración al mundo liberal – y para mí, este modelo es súper cuestionable. Me entristece pensar que el arte ya no sirva como plataforma crítica pero espero que se den cambios sociales, económicos y políticos que posibiliten una transición. En este mundo post 9/11 no puedo sino desconfiar de muchas de las artimañas y excesos comerciales de las galerías y del mundo del arte en general. También de las dudosas relaciones entre galerías, críticos, museos y artistas. Y mi bête noir: las ferias de arte. Por un lado, el mundo del arte hace mímica del escenario predatorio ideado por Milton Friedman y su concepto del mercado abierto. Y por otro lado, comparte las trivialidades superficiales y caprichos pasajeros del mundo de la moda.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Hablas del fascismo y de los rasgos actuales de esas tendencias en el mundo. Para empezar, platica sobre la decisión de incluir el periodo de José Vasconcelos al frente de la revista &lt;i&gt;Timón&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Me han dicho algunos que estaba fuera de contexto la inclusión de los textos de Vasconcelos. Fue interesante. Yo sabía de la existencia de estos textos hechos por José Vasconcelos en la Revista &lt;i&gt;Timón&lt;/i&gt; en&lt;span style="color:#ff0000;"&gt; &lt;/span&gt;1941, durante la Segunda Guerra Mundial y la implicación de México con la Alemania Nazista. Todo se afianzó cuando leí el libro &lt;i&gt;Los Nazis en México, &lt;/i&gt;de Juan Alberto Cedillo, un parteaguas para mí en el conocimiento de este episodio sobre las relaciones que hubo entre los alemanes nazis y los mexicanos. Se hablaba allí de la revista &lt;i&gt;Timón&lt;/i&gt; financiada con dinero alemán. Y lo que se me hace interesante al respecto, es por un lado, ver a Vasconcelos como este fundador de la UNAM y Nazi a la vez y confirmar una veta mexicana sumamente germanófila, por razones raciales quizás. También este cuestionamiento del concepto de mestizaje ¿para hacer desaparecer al indio también? Se me hizo interesante que fuera Vasconcelos el que asumiera este papel como fundador de una publicación de esta índole, que tuvo que ser censurada por Gobernación (salieron 15 o 17 números, no lo recuerdo bien).&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Fue gracias a Rodrigo Fernández de Gortari que encontré El Timón en el archivo de la UNAM y pude capturar varios editoriales de la revista. Se me hizo interesante usar este material como parte de la contextualización de Cantos Cívicos para México y poner en evidencia a este ilustre fascista. Para mi era importante hablar de la &lt;i&gt;raza pura y aria&lt;/i&gt; en este país donde existe, a diferencia de lo que dice Enrique Krauze, un racismo arraigado desde la colonia y que ha sido racionalizada para hacernos creer que no existe: de allí los vericuetos de la estructura mental colonial. Soledad Loaeza comentaba que muchos de los soldados nazis eran muy guapos y güeros y que eso era ofensivo. Lo que ofendía era pensar que hombres tan guapos-modelos exaltados de nuestras fantasías colectivas mexicanas- fueran tan malos.  En una serie de fotos quise comentar y burlarme de ciertas nociones sociales de la burguesía de nuestros tiempos y lo chistoso es que ninguna de las criticas adversas a Cantos Cívicos hizo mención de esas fotos inspiradas en fotos de comienzos del siglo XX del antropólogo Lumholtz. Lumholtz midió a los indígenas con un afán de estudio. En mis fotos, diversos personajes revolucionarios NILC también son medidos por un caudillo NILC según su valor y rendimiento mercantil y fascista.  El tema del racismo en México da para mucho y lo podemos comprobar dentro del mismo museo donde se refieren a los estudiantes como los de la &lt;i&gt;raza de bronce&lt;/i&gt;. Si eso es el museo, ¿qué podemos esperar de una sociedad que en este momento tiene mucho en común con una sociedad porfirista pre-revolucionaria? La de México es una sociedad sumamente apretada, reprimida, represora y feudal. Se ha mantenido un sistema feudal por 400 años y todos lo vivimos y lo compartimos como si fuera normal. Y lo que la burguesía mas teme son las masas, esas masas morenas y desordenadas que nos limpian las casas y a las que les entregamos nuestros hijos y que forman parte de una economía marginal y paralela a la de los blanquitos güeros de la elite Mexicana que es a su vez el publico de arte contemporáneo de este país. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Entonces al plantear todos estos elementos: Vasconcelos, la &lt;i&gt;socialité&lt;/i&gt; artística, los soldados muertos en Irak, las parodias de Gabriel Orozco, las referencias a los museos de arte contemporáneo nortamericanos, las ferias de arte, la fragmentación de los cuerpos y el acento en los genitales ¿asumes una manera grotesca de plantar una realidad?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;ul style="list-style-type: disc"&gt; &lt;li style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span style="font: 12.0px Wingdings"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Para empezar la realidad es mucho más grotesca y yo lo que hago es una simulación de esa realidad. Los diversos fragmentos juxtapuestos como lo son en Cantos Civicos adquieren quizá un aspecto grotesco contrarias a las nociones aceptadas que tenemos de belleza y lo que debiera estar en un museo, especialmente un museo que se inaugura y que tanta güeva me dan hoy día precisamente porque no cuestionan el sistema que las produce. Por otro lado todos, estos fragmentos de Cantos Civicos forman parte de un sistema de elementos penetrables y que forman una cadena de elementos discursivos. José Luis Barrios habla de ello en su artículo del catálogo de la exposión; también habla de la idea de la pieza como yendo de la fábrica de la transparencia a la máquina defecadora del arte contemporáneo.&lt;/li&gt; &lt;li style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span style="font: 12.0px Wingdings"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Fui trabajando las diferentes imágenes a lo largo de un par de años de manera instintiva; una cosa me llevaba a otra: por ejemplo los soldados me llevaron a los penes y vaginas y de ahí a las mierdas a los personajes de sociales. No puedo dejar de sentir el nivel de delirio que sentí armando de forma acumulativa los diversos muros en mi estudio.  &lt;/li&gt; &lt;/ul&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Hablando de sistemas o cosas que se desmoronan, hablemos del uso que haces de materiales "desechables". ¿Qué sentido le das a la utilización del foami, unisel, plástico?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Me interesaba usar materiales muy ligeros y a la vez muy deleznables para subrayar lo precario de las construcciones NILC. Además considero que mucho de la obra “artistica” es una especie de artesanía, así que deseaba enfatizar esta carga artesanal en cuadros de unisel cubiertos de cinta transparente o los recuadros de foami puestos obsesivamente sobre grandes superficies. Vamos, hasta la hechura del piso de linóleo de diferentes colores se hizo de esa manera para enfatizar la cosa artesanal, contraria a las ideas &lt;i&gt;high tech&lt;/i&gt; de hoy. Esta forma de trabajo me permitió trabajar grandes extensiones de forma rápida y espontánea. Si vuelvo a montar estos muros los haría de forma totalmente diferente. Había en Cantos Cívicos, una gama de formas de factura enorme: desde cosas industrialmente hechas, como los marcos termoformados de los soldados nazis y los tubos de la ratas, o por ejemplo, cosas ‘&lt;i&gt;mal hechas’&lt;/i&gt;. Supe de críticas de algunos colegas de "que le faltaba factura a esa exposición," lo cual me daba mucha risa, como el caso de Betsabeé Romero, quien además aseguraba que yo exaltaba el nazismo y había faltado el respeto a la Historia. Decía que la historia no es algo con lo que uno se mete porque  la Historia ya está hecha.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Pero la historia está hecha por personas, como tú y yo. Y si no puede revisarse, estamos fritos. Lo que pasa es que la historia se institucionaliza y se mitifica para el beneficio de personas, grupos, partidos, y naciones.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--¿En tu tarea de crítica, de poner el dedo en la llaga, asumes un sesgo de cierto revanchismo, coraje?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Tenemos una educación muy modernista sobre lo que es el arte pues muchas veces no tiene nada qué ver con la realidad ni con las instancias sociales en las que vivimos. Se podría decir que nuestras nociones de arte son impuestas desde afuera, desde el poder hegemónico. En nuestro mundo el arte se concibe como algo separado de las realidades inmediatas y el posmodernismo fue una nefasta continuidad que se ha acentuado en los últimos años en el sentido de abarcar la adopción de posturas minimalistas y cosas así. Lo veo tanto en Estados Unidos como en México: durante estos ocho años (o más) de guerra, lo que ha pasado con el mundo del arte y con las instituciones es una colocación de filtros para aceptar la situación tal como es; en ese sentido el arte adquiere una función de complacencia y decoración. Eso se me hace increíble pues nos vamos convenciendo con argumentos intelectuales y académicos de que el sistema sí funciona y continúa, cuando no es así; especialmente en México, donde la elite social y intelectual prefiere no hablar de ciertas cosas porque amenaza las estructuras de su forma de pensar. Y claro, que ver el funcionamiento de estas estrategias produce coraje. En el México actual, todos se quejan de nuestros políticos y líderes corruptos pero el problema no reside tanto ahí, sino en la sociedad que los produce. La elite de este país ha podido mantenerse en una situación privilegiada durante 400 años y hemos visto con o sin revolución, el tejido social de esta elite sigue igual. Ahora vivimos un momento sumamente polarizado socialmente. También da coraje ver el patético papel apático y culero que juega el arte contemporáneo que hoy se parece más al mundo de la moda con toda su superficialidad y frivolidad. Es interesante ver la proliferación de revistas en México que combinan el diseño de modas y el arte: Código, Spot, Celeste. Al fin y al cabo es una solución que combina lo complaciente del diseño con lo ‘sesudo’ del arte que agrada a la joven burguesía  mexicana de nuestros tiempos. Por otro lado existe una exaltación de creadores modernistas mexicanos como Luis Barragán o Mathias Goeritz y los muebles de los cincuenta y sesenta. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--En tu abordaje hay un proceso acumulativo pues puede decirse que en Cantos Cívicos hay trabajo y reflexiones de proyectos anteriores.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--La disciplina artística actual nos obliga y nos enseña a crear proyectos diversos. Me fui dando cuenta que NILC me ayudaba a abordar temas a partir de esta institución en momentos de confusión de nuestras identidades personales con las identidades de las corporaciones. Y las corporaciones tienen más libertades y poderes que nosotros los seres individuales. NILC es mi alter ego que obviamente no tiene poder en la realidad, ni siquiera un &lt;i&gt;copy right&lt;/i&gt;, cosa que no me interesa porque ¡creo en la piratería total!  NILC es una plataforma crítica paródica y a veces delirante de estrategias colonizantes racistas y discriminatorias. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;En el sentido material tiene qué ver con mi fracaso como artista comercial y a lo largo de los años he ido acumulando de diversas instalaciones cantidad de piezas de foami que ahora en Cantos Cívicos pude reordenar en nuevas ‘composiciones’. Esta práctica me permite ir contra la noción de lo fijo del objeto de arte. Me importa más plantear algo más fluido, de miles de elementos que se pueden seguir ordenando y reordenando como parte de un rompecabezas siempre cambiante.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- El tema de las diversas identidades te ha importado desde hace muchos años. ¿Con cuáles de estas identidades insistes hoy?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Si mi interés en las nociones de identidad en el pasado se enfocaban en lo sexual y de género, ahora me siento igualmente interesado en los elementos raciales de este país. Yo soy resultado de un mestizaje no solamente racial sino cultural y ahora que vivo en México, me interesa entender el mestizaje racial y la construcciones sociales que heredamos de la colonia que perduran hasta nuestros días. Con el miedo que tienen las clases altas de este país a las masas de indígenas, obreros y campesinos, será interesante ver como la elite intelectual del país incluye a estas masas en su cultura. Más interesante aún, será como los artistas de arte contemporáneo integran o no a sus prácticas alguna revisión sobre la realidad racial de su país. El racismo, contrario a lo que piensa Enrique Krauze, existe en nuestra sociedad actual, y no desaparecerá con los lineamientos educativos y sociales de este régimen. Me encantaría ver como reacciona ‘el mundo del arte contemporáneo” en una revolución. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- ¿Después de una experiencia tan abrumadora como la de Cantos Cívicos en el MUAC, qué preparas ahora?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Estoy preparando un proyecto para el Goethe Institute para celebrar el bicentenario de la Independencia. No en México, sino en toda Latinoamérica. Invitaron a diferentes artistas de México y Alemania. El proyecto lo empecé hace tres años en Chiapas con Laboratorio 060 (Lourdes Morales, Javier Toscano y Daniela Wolf). Consiste en una instalación y performance que tuvieron lugar un día entero en Frontera Corozal,&lt;span style="color:#ff0000;"&gt; &lt;/span&gt;en el linde con&lt;span style="color:#ff0000;"&gt; &lt;/span&gt;Guatemala. Como no he tenido tiempo de trabajar el material grabado, ahora estoy haciendo una especie de documental que es encontrado años después, presentado por Lourdes Morales (una de las curadoras del proyecto original). Con este proyecto siento que estoy rescatando material como un arqueólogo y estoy contextualizando el material relacionado con el performance como si fuera un descubrimiento arqueológico.  Frontera es interesante porque está fuera del circuito del arte. La pieza trata de las implicaciones de llevar a cabo una acción de propaganda colonial en un lugar tan apartado donde no hay centros de arte y con una población cien por ciento indígena. No creo que el arte sea universal y funcione en todas partes bajo imposición, así que me llamó la atención llevar el proyecto a este pueblo sobre el Río Usumacinta, cerca de un punto turístico como Yaxchilán.&lt;span style="color:#ff0000;"&gt; &lt;/span&gt;Un proyecto&lt;span style="color:#ff0000;"&gt; &lt;/span&gt;que se sintiera "de importación" para señalar lo colonial de nuestra visión. Son dos personajes que llegan al pueblo para hacer publicidad de su producto, chocolate, y llevan una silla del escultor estadounidense Donald Judd para atraer la atención de las personas. La pareja que llega allí es de unos medio nazis y campesinos alemanes que hacen acciones absurdas. Al mismo tiempo está una casita impresa con fotos de muñecas indígenas a gran escala que decora la lona. Por el momento eso, y más adelante un proyecto escrito en conjunto con Laboratorio 060, Irmgard Emmelhainz, historiadores, filósofos y escritores sobre la noción de revolución que tenemos hoy día (lo alejado o lo lejano que puede estar la idea de revolución de nuestra existencia cotidiana y lo probable o improbable que se realice otra revolución en este país u otros). Con el proyecto de revolución no me interesa crear objetos, ni escritos poéticos o metafóricos sino contemplar como afectaría una revolución a las instituciones culturales, sociedad y mundo cultural de este país.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;Otro pendiente es documentar de manera global la pieza de Cantos Cívicos; hacer una antología de todos los textos críticos y de prensa sobre la muestra, una memoria de la obra en el MUAC. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Hablando de memoria, ¿cuál es ahora la tuya de Cantos Cívicos?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Híjoles, creo que fue muy importante transparentar las cosas que de alguna manera yo sabía de esta sociedad pero ahora las vi más claras. A nivel social y cultural, fue como tomarle la temperatura (por el culo?) a la sociedad mexicana, desde la elite intelectual hasta estudiantes y trabajadores. Creo que fue bien importante tocar ciertos nervios de una sociedad que tiene un componente muy ñoño y reaccionario a la crítica. La muestra llevó la sociedad, así como al museo, a un límite. A nivel institucional, diría que fue interesante ver la falta de comunicación que existe entre una institución como el MuAC y el artista, en el marco de la inauguración de un museo. Para mí significó cierto conflicto porque no me siento materia de inauguración de museos por los contenidos de mi trabajo. Por un lado admiro la decisión de escogerme y por otro lado siento que fue un desliz pues mi trabajo va en contra de las  corrientes más correctas del arte mexicano contemporáneo y dio pie a cierta fricción con la dirección del museo. Cuando leí mi ponencia “El Proceso” en el MUAC y que hablaba de mi relación con la dirección del museo, Cuauhtemoc Medina me dijo que no me concedería ninguna simpatía por hablar de mi mala relación con Graciela de la Torre y además se había hecho la muestra y fin del asunto. Yo nunca quise recibir simpatía de su parte sino transparentar un proceso de trabajo que creo que hoy en día es muy importante hacer. La invasión de Irak fue legitimizada con mentiras frente a un pueblo norteamericano ignorante y pasivo. El proceso de Cantos Cívicos no se puede comparar con el de la invasión de Irak pero se puede poner en marcha cierta transparencia del porque de las decisiones de funcionarios.  Si no podemos hablar de relaciones de trabajo como parte de un proyecto, creo que estamos bastante jodidos e implica que no podemos cuestionar a las instituciones que apoyamos con nuestro trabajo. Solamente nos queda aceptar con pasividad el acto caritativo de concedernos presentar proyecto en una institución ‘pública’ como el MUAC. Por otro lado, es importante subrayar que funcionarios de museos sí reciben sueldos. Y yo como artista no. Nunca recibí un sueldo por mi trabajo de años y creo que es algo que debiera cambiar en este país y otros. El papel del artista sigue siendo la de un amateur al que se le hace el favor de cederle un espacio para ‘plasmar sus inquietudes’.  Aunque con la actual crisis, lo veo difícil.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--¿De parte de tus colegas hubo algún tipo de intercambio, criticas?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Hubo algunos buenos comentarios: Yoshua Okón defendió el proyecto junto con Taiyana Pimentel y Karen Cordero en un programa de radio; Yishai Jusidman, como ya he comentado,&lt;span style="color:#ff0000;"&gt; &lt;/span&gt;acabó haciéndose a un lado.  Pero lo principal es que creo que la mayoría de los artistas mexicanos tenemos más una relación social que de diálogo y  de intercambio de ideas y yo no soy mucho de ir a fiestas. Alguna vez Patricia Sloane mencionó que para ella el mundo del arte es como su familia. Yo ya tengo una familia real y no necesito otra. Quiero amigos con los que pueda hablar y dialogar y rechazo las relaciones a  veces complejas, hipócritas y destructivas que pueden tener las familias. Por otro lado, se me hace chistoso que no hubo un sólo comentario sobre las críticas-parodias que hice de Gabriel Orozco. Al final de cuentas uno se convierte en un personaje incómodo. Pero en este momento la incomodidad rompió muros de contención, también a nivel sentimental, con gente que pensaba eran amigos y dejaron de serlo. De cierta manera no deja de afectar y cuesta trabajo aceptar que a veces no te das cuenta de las consecuencias del trabajo. Y en una sociedad tan cerrada como la pequeña familia del arte contemporáneo mexicano, hay una gran resistencia a inquietar las aguas y se hace sumamente necesario mantener la simulación del bienestar y la armonía.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;span style="text-decoration: line-through"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Tu interés en plantear el paralelismo entre capitalismo y el neoliberalismo con aspectos del arte contemporáneo ha sido más o menos añejo. ¿Puedes abundar en ello?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--A lo largo de estos últimos años, desde un proyecto que hice en el MUCA Roma, en mi trabajo he usado diferentes elementos que vienen de la historia del arte o del arte contemporáneo, como fue la silla de Donald Judd. Después elaboré un proyecto alrededor del ‘suicidio’ de Donald Judd con la idea de cuestionar la figura masculina de este escultor norteamericano minimalista dentro de nuestra cultura en México. Allí inició el  cuestionamiento de estas formas reductivas del lenguaje de Judd y las razones por las cuales se han impuesto como ideal estético (formalista). En esa época estaba leyendo mucho sobre la formación del modernismo, entre los años 40 y 50, al mismo tiempo que acerca del fenómeno de re-educación de Alemania después de la guerra. En esa época se propagó la idea de que al ser derrotada la Alemania Nazi, Estados Unidos fungiría como contrapeso para llenar el vacío cultural de la posguerra. Y fue así como EU se inventa de la noche a la mañana un panorama cultural que no tenía, con pintores como Jackson Pollock y otros cuyo trabajo expresara la democracia. El arte ‘democrático’ no existía y la gran amenaza era el arte ‘totalitario’ de los soviéticos bajo Stalin. El fenómeno de re-educación de Alemania es algo que también me interesa mucho ya que fue basado en cierta idea de neutralidad. Es decir, los norteamericanos se pensaron obligados a crear un ambiente totalmente nuevo para neutralizar al nazismo y construir algo diferente. Es interesante pensar que los Estados Unidos, un país que ponía en práctica todavía muchas politicas discriminatorias contra los negros en su país, iba a democratizar a la Alemania nazi y liberarla de su pasado racista. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Por otro lado, en Cantos Cívicos quise inventar un artista, Gottfried Ohms, que cumpliera con los requisitos de un artista neoliberal de nuestros días. Allí incluí alusiones directas a la figura de Gabriel Orozco, el artista mexicano que ha logrado gran respeto y asombro, y que ha sido criticado por los mejores críticos de arte en el mundo y quien además vende a precios estratosféricos. En ese sentido, encarna el ideal del artista contemporáneo. Pero ¿por qué es así? Creo que en su postura hay un rasgo de artista modernista que ha seguido el camino de la neutralidad en su trabajo. Y en especial, en estos momentos cuando el mundo está cambiando muchísimo, que el ámbito del arte siga con este sueño de la estética que no cambia, de estos objetos preciosos y estáticos que se venden a coleccionistas y museos. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Pero tu eres parte de este sistema del arte. ¿Cómo insertarte en él criticándolo y haciendo proyectos?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Claro que formo parte de este mundo del arte pero la única salida es buscar interlocutores inteligentes. No entro en los circuitos comerciales aunque he tratado de hacerlo. He hecho fotos, objetos y los tengo allí. No me niego a entrar en eso. Pero no ha funcionado. Tampoco tengo proyectos en todo el mundo como Francis Alÿs o Santiago Sierra. A futuro creo que hay posibilidades de hacer proyectos que no sean para museo, presentarlos y documentarlos para otros espacios o también hacer proyectos escritos así como inventar nuevos espacios.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Hablas de la neutralidad en el arte contemporáneo, de cierta asepsia y fijeza. ¿Puedes ampliar estas consideraciones?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--La sociedad, el mundo artístico, las galerías y artistas van calibrando estratégicamente los temas a tratar y de qué manera se pueden ir tratando. Y obviamente creo que en los últimos años ha habido una tendencia a hablar del sexo pero en este país parece que el sexo no existe y ni hablemos de sexualidad infantil. Un caso interesante para mí fue como una especie de parteaguas es lo que hace Félix González Torres. Es un artista cubano que muere de sida en el ‘95 y cuya obra es una especie de traducción poética y metafórica del dolor, la enfermedad y la pérdida. Todo eso se me hace muy válido porque él es buen artista. Lo que sucede es que en la sociedad en la que vivimos  -tanto México como Estados Unidos- creo que nos estancamos por la forma de tratar ciertos temas. Y en México eso genera un imán. Un imán para este tipo de traducciones poéticas que generan cierta seguridad cuando te mueves dentro de la metáfora y que terminan sirviendo de filtros. En el caso de Félix, es poner almohadas sobre la cama e insinuar que estaban allí las cabezas de los amantes. Vemos lo que fue, lo contrario de la presencia. Y uno se imagina muchas cosas. Y aunque como imagen poética es muy rica, creo que nuestros tiempos están para otra cosa. Creo que enfrentar la muerte de esta forma nos lleva a un paliativo, es una compensación. Que, bueno, nos puede llevar a hablar sobre llevar ciertas situaciones  pero estamos en otro momento. Porque en nuestros días la muerte ya no nada más es por Sida sino por otras cuestiones que se han internado en el país y en el mundo, como la violencia. Y siento que la muerte no nos lleva a nada y que incluso es una realidad muy mitificada por nuestra sociedad y los observadores extranjeros.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Claro, hablando de violencia, tenemos en México el caso de Teresa Margolles, alguien que precisamente habla de los rastros de la muerte. Empieza con imágenes de muerte muy directas a través de los cuerpos. Y luego se va de lo corpóreo a lo etéreo. Otra vez ella se insertó en una estrategia reductiva para acoplarse a nuestros tiempos. Están en el mismo lugar la imagen de las sábanas y la ropa de los muertos: todos son vestigios. El problema es que no queda clara ni la cuestión del futuro, ni hacia donde va este trabajo. Además se me hace una forma tangencial de trabajar con la muerte. En cierto sentido, su uso de estrategias reductivas para hablar de la violencia hacen atractivo su trabajo. Implica condicionar los contenidos de tu obra o manipularlos para que embonen con la sensibilidad de la sociedad actual, lo que los otros quieran ver, o no y cómo.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- ¿Asumes entonces que el uso de la metáfora o la poesía es neutralizar o paliar los contenidos de una obra para que sea aceptada? ¿Qué formas de abordaje se requieren entonces en estos tiempos?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Creo que requiere de un tipo de revisión de este vocabulario minimalista que se sigue usando hoy en día. Una revisión de dónde viene, por qué se usa y por qué es tan favorecido hoy por artistas, instituciones o críticos. Tal vez tenga que ver con cierta necesidad de emplear lenguajes filtrados para que se de la continuidad en nuestra sociedad e  historia. Pero lo que pienso es que si no hay revisión y duda, no se da la renovación y ahora vivimos un momento de rebuscamiento fino y poético. Cada momento tiene su poesía. Ya hemos agotado la poética de los últimos años. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Tu actual proyecto lo iniciaste hace tres años, que podría resultar mucho tiempo ¿revisas los contenidos con el paso de los años para actualizarlos?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Definitivamente. Precisamente me interesa ponerlos al día con respecto a como me siento en este momento. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; text-indent: 36.0px; font: 12.0px Helvetica"&gt;--Volviendo a tu complejidad en el lenguaje, fuiste muy criticado por el uso de términos como fascismo y nazismo como derivaciones del capitalismo. ¿ A qué se debió esta reacción? Consideras que somos una sociedad que toma distancia respecto de ciertas palabras, las considera intocables?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Esa reacción es muestra de la defensa que hace el ente capitalista ante los hechos. Haber construido al demonio alrededor del nazismo, postularlo como el mal más malo que pudo haber habido, como el e&lt;i&gt;xtreme radical evil&lt;/i&gt;, es parte de la farsa del capitalismo. El mal radical es parte del mismo sistema. No podemos aislarlo como una cosa que se dio una vez nada más sino que se puede dar otra vez, con otros símbolos  por supuesto, pero que es parte de nosotros. La máxima hipocresía de nuestro sistemita es difundir la idea de que hay una Historia y hay que respetarla.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Entonces, en tu opinión, ¿esa historia hay que cuestionarla, revisitarla todo el tiempo?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Una cosa es la historia que vemos en los periódicos como la superficie y otra es la historia debajo de eso, detrás de la pantalla. Es el caso de Cantos Cívicos. Verás que en 10 o 20 años habrá una reseña que diga en tal fecha se inauguró el MUAC y pasó esto y esto. Pero ¿cuál es la otra historia? Podemos hacer una comparación con los cuneiformes de hace 3 mil años. Son bastante aburridos porque los traducen en números y en estadísticas. Por tanto, la verdadera historia que hace que la Historia sea interesante, es otra, no datos ni fechas. Ésta historia está en los niveles subterráneos, y ésos son los que a mí me importan.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- El tema de este número de Curare es "Utopía, arte y (des) orden simbólico", aspectos que van con tu manera de concebir proyectos. ¿Cómo se va dando la concatenación de lenguajes y desórdenes simbólicos en tu proceso de trabajo?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Precisamente poniendo el dedo en las contradicciones y creando una inversión de las cosas. Como el uso de la suástica. Porque si bien en aquellos tiempos había una connotación de la suástica de bienestar, este significado fue invertido evidentemente por el proceso histórico. En mi pieza el símbolo de &lt;i&gt;radical evil&lt;/i&gt;, al unirlo con el signo de dólar, regresó a la connotación de bienestar. Esta simbiosis es demasiado explosiva, especialmente en México, que es profundamente conservador y de derechas, como para poder procesar imágenes de valores invertidos. Otros ejemplos son, las imágenes de los soldados gringos con el símbolo de dólar, o el uso de la mierda. Estas imágenes son también tabú, y se relacionan con la idea de que las cosas desagradables no tienen nada qué ver con nosotros. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--¿Cuándo haces esta inversión de los significados a partir de símbolos, es desde tu propio cuestionamiento de los contenidos. Partes de tu propia incertidumbre?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Creo que sí. Primero hay una especie de miedo mío y allí empieza todo pues tengo que sobreponerme. Por ejemplo, la imagen de la vagina para mí fue sumamente fuerte, con esas presencias muy clínicas, rasuradas, con cierta carga de transparencia. En este caso la tarea era la de hacer transparentes una serie de entradas, de cosas, que no se ven, y que no se insertan en la imagen colectiva de lo que es la vagina. Como me dijo Silvia Gruner: "esto se parece más a las páginas de una revista médica" que a un web site porno. Eso a mí me movió. Porque el pene allí está y todo mundo lo ve. Pero hacer algo así visible y quitarle sus pelos a  la vagina creo que es también algo que molestó a varias personas y por eso la muestra queda calificada como malograda. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- El miedo es entonces un detonante en ti.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Sí, me digo: si esto me da miedo es porque quisiera ir allí de alguna forma. A nivel personal, íntimo, es el primer detonante. Luego hay otras lecturas.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Algunas otras lecturas pudiera ser de los contextos externos, como tu  constancia en hacer lecturas del poder, sea el dinero, la guerra, la cultura, el mercado del arte.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Eso ya se vuelve mucho más racional,  de discurso intelectual. Lo otro es de entrañas, instintivo. Y creo que también la mierda fue eso en su momento.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--¿Tu propia biografía ha determinado tus complejidades, el no asirte a un lenguaje y a esta múltiple idea del desplazamiento?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Mi historia me hizo muy retorcido. Venir de papás puertorriqueños, que son militares gringos, que trabajan en Alemania en mis años formativos (de uno a cuatro años). En una situación de posguerra, cuando Alemania estaba destrozada. En mi casa se hablaba inglés y español pero mis nanas eran alemanas, polacas o checas. Había tal cantidad de circulación de gente en mi casa que no sé qué entendía y qué no. Y en mi caso había una cuestión de poder también porque ser puertorriqueño no blanco sino criollo o mestizo, moreno, tratando de vivir como gringo, me creó un conflicto de identidad. Por un lado estaba el español que me servía para la cuestión doméstica pero no me servía para  la vida de afuera, donde está el verdadero poder. Pero al mismo tiempo, en el interior de los hogares hay otro poder.&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Tal vez por eso me ha tomado mucho más tiempo decir lo que quiero y llegar a la claridad. Además de que me creo unos vericuetos tortuosos para llegar a decir lo que quiero decir.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--¿La claridad es un objetivo?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Sí lo es, en la forma que sea. Pero mi claridad es muy diferente a la de otros artistas como Francis Alÿs, quien es de una claridad muy diáfana.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--¿En tu caso, cómo es?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Ni diáfana ni elegante. No es una claridad ya digerida sino que implica pedirle al espectador que se involucre y que empiece a unir los cabos. No se trata de que como espectador te sientes y te lo den a entender todo de entrada. Pero sí, la claridad se da a través de un proceso de revisión, de pensar y regresar. Yo mismo a veces me siento abrumado. Buscaba de alguna manera fascinar al espectador. Así la pieza es visualmente seductora, aunque otros la encontraron execrable. Visitando Cantos Cívicos, me pasaba muchas horas caminándola, penetrando por pantallas de video y audio y dejándome penetrar por ella. Hablar con los visitantes que me preguntaba cosas o me insultaban fue parte del proceso de darle claridad de la pieza.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--¿De dónde viene este aparente caos, abigarramiento, esta demasiada motivación visual?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Lo pensaba como un museo, la idea de exacerbar y hablar del museo como una bodega llena de residuos, de ‘porquerías’,  de un archivo de testimonios, de momentos y de épocas. Lo veía como una cueva llena de basuritas de una cultura, de estas cosas que ya he dicho de las que Alemania se quiere deshacer: la historia pasada, la parafernalia nazi con retratos de alemanes que no son ni un tío ni un abuelo o bisabuelo que quieras mantener en tu colección de fotos. Se convierte literalmente en un montón de basura. Es una reflexión sobre nuestros museos también. ¿De veras son estas cosas tan indispensables? ¿A qué le damos valor?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; text-indent: 36.0px; font: 12.0px Helvetica"&gt;Dices que se robaron varias partes. Hubo vandalismo. ¿Eso te halaga o te molesta?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Las dos cosas. Por un lado me sentía halagado por el interés en la pieza y por otro lado es una chinga porque me di cuenta que en mí también estaba esta visión estática de las cosas, de cómo deben de ser las cosas. Y de cómo deben de ser en los museos: Graciela de la Torre decía que es una pieza contra la idea de vigilancia. Por otro lado, los robos fueron en verdad muy pequeños. Los visitantes querían llevarse recuerdos y los recuerdos más a la mano eran los foamis.  Además creo que el ‘vandalismo’ no se dio nada más en mi pieza sino en otras partes del MUAC. Hay estudiantes de la UNAM que decían que como eran parte de la universidad, lo consideraban suyo. Me llamó la atención este sentimiento de los estudiantes de que algo les pertenece. Sentí una semilla de algo de pertenencia y agresión. La semilla de algo revolucionario, casi, de decir "esto nadie me lo quita". Con los días se fue calmando la situación pero siempre había que ir cada semana a restaurar porque había piezas que se caían. También tiene que ver con una de las características de la pieza, que es una cosa inmensa pero a la vez muy frágil. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Una pieza enorme y frágil en la que además has dicho que tenías la intención de parodiar varios aspectos. Ese, la parodia, es un recurso que es constante en ti y en tu trabajo ¿Puedes hablar de ello?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--Mi idea era que Cantos Cívicos fuera una especie de envoltorio pensado como parodia a la arquitectura museística de Frank Ghery, por ejemplo, a su Guggenheim en Bilbao. Al final la planta de la instalación salió como un cuerpo de rata pero no estaba tan pensado; rata, gato o mamífero. Haciendo parodias siempre empiezo por reírme de mí mismo. Sin embargo el público &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;casi siempre espera del artista otra cosa, se espera algo solemne del arte no sólo en este país. Tal vez se deba a la rigidez de la clase burguesa que persiste desde la Colonia que hace que falte el humor, y espacio para que el artista tenga complicidad consigo mismo. Yo soy ambos, actor y partícipe en mi trabajo. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--¿Estas reacciones en torno de Cantos Cívicos te animan para seguir con el mismo tono o te hacen poner un alto?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--No, para nada me hacen poner un alto. Este proyecto sobre la Revolución me interesa mucho; es como llevarlo a otro nivel. Creo que ahora estoy en un momento de transición y de revisión para ver por dónde voy a continuar, ya que tampoco recurro a las fórmulas. Hace poco hablaba con Juan de Nieves y me proponía hacer una ópera porque no logro funcionar como productor de objetos.  Ya era una idea que traía desde hace algún tiempo. Sería una ópera nada convencional. Las transiciones me ayudan a reformular mis proyectos. Cantos Cívicos fue una transición importante en mi trabajo, que implicó llevar este material a un punto extremo (A nivel de producción, transporte, etc). Pero no creo repetir este proceso de Cantos Cívicos de nuevo.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;--¿Has valorado la posibilidad de hacer una instalación de Cantos Cívicos en otro lado?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;-- Me invitaron a Viena para 2010. Sería para un festival de arte performático, un evento de música y teatro, aunque siempre dije que era pieza de museo no tanto de teatro. Pero no creo que se pueda hacer. La invitación vino con buenas intenciones pero la gente que me invitó no se da cuenta para empezar, de las implicaciones de infraestructura, de lo compleja que es la pieza, lo que implican los animales, etc. La instalación necesita mucha dedicación y compromiso. Otra parte es llevar la pieza y recontextualizarla precisamente allá.  Está abierta la posibilidad pero lo veo difícil (y a estas alturas dudo que se realice otra vez).&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica"&gt;FIN DE TEXTO.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 10.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Times New Roman; min-height: 15.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0.0px 0.0px 10.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Times New Roman; min-height: 15.0px"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/620368519598223494-8701186020886807242?l=cantoscivicos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/feeds/8701186020886807242/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/2009/09/curare.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/620368519598223494/posts/default/8701186020886807242'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/620368519598223494/posts/default/8701186020886807242'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/2009/09/curare.html' title='CURARE'/><author><name>Bildo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-620368519598223494.post-7183919686667530306</id><published>2009-09-29T11:12:00.000-07:00</published><updated>2009-11-03T15:23:49.566-08:00</updated><title type='text'>Irmgard Emmelhainz. La puesta en escena de Cantos Cívicos:</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Totalitarismo invertido, neoliberalismo ideológico y amnesia colectiva&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Agachada, casi de cuclillas entro por la cola a pesar de los signos de advertencia y las apologías deslindantes. Me detengo un momento a observar un monitor&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;que muestra en bucle a un personaje vestido de general Nazi transformándose lentamente en rata, penetrando &lt;i&gt;enratado&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, al dispositivo cultural. Una vez dentro, encontramos un ambiente que abruma por la cacofonía de elementos que demandan atención mientras que distraen, exigiendo ser yuxtapuestos, re- y de-codificados.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;El cascarón al que conduce al recto es de hecho, un contenedor de plástico de burbuja que dibuja la silueta de una rata panza arriba. Para ojos familiarizados con el arte contemporáneo global, el cascarón simula los megamuseos de titanio de Frank Ghery; dentro, parece un Merzbau a la Kurt Scwhitters y con similar espíritu dadaísta, hospeda un bioterio con 70 ratas machos condicionadas por chocolate para atravesar un laberinto multicolor. Sus paredes están cubiertas de estructuras de unisel que materializan en tres dimensiones figuras que evocan a Joseph Albers y a formas constructivistas y minimalistas. Vemos también fotos de soldados Norteamericanos de la guerra de Iraq, imágenes homo-eróticas provenientes de chats; recortes de las páginas de sociales locales y de revistas en las que desfilan celebridades del mundo del arte: “nivel grandes ligas.” El ideólogo de la doctrina económica del neoliberalismo, Milton Friedman, encabeza el aquelarre con los atributos de mártir de &lt;u&gt;Santa Agata&lt;/u&gt;, quien se comía la mierda de los apestados. Lo más comentado en la recepción de la pieza fue la parafernalia Nazi: una extraordinaria colección de vestigios cotidianos del Nacional-Socialismo (desde propaganda hasta ejemplares del gusto decorativo de la época) y las imágenes del artista en guisa de dictador del régimen fascista del NILC. También causó revuelo la parte de “labor de memoria,” de la instalación recordando al filonazismo del intelectual mexicano José Vasconcelos y evocando a la misión modernista de redimir a la nación y a la raza, inseparable de la ideología de la existencia del mexicano como avatar cultural. Sin ser azaroso, algunos de los elementos que pasaron desapercibidos por los comentaristas de la instalación fueron las muñecas étnicas, las fotos de miembros del NILC con atributos de “indígenas-narcos” y las imágenes del artista disfrazado de &lt;u&gt;Cherokee&lt;/u&gt;. Todas las imágenes constituyen un collage gigantesco intervenido con falos, caca, vaginas, anos, logos y eslóganes del NILC. Predominan también suásticas entrelazadas con signos de dólar en foami y encajes geometri-concéntricos, que son el trade-mark de Gottfried Ohms, el artista oficial del NILC. A este coctel pornográfico – ¿Quien duda del aspecto pedagógico de la pornografía? se le ha acusado de ser un “carnaval de símbolos” que amalgama al Nazismo con el Neoliberalismo, a Carlos Salinas de Gortari con Adolf Hitler. La lectura reaccionaria de la instalación la ha calificado de ser un “error ético-político grave” por excluir al totalitarismo coumunista y encubrir al totalitarismo de izquierda. Se ha condenado a Ventura de no hacer una crítica del Holocausto y por tanto ocultar al Nazismo, enmascarando el dolor de sus 6 millones de víctimas. Esta reducción tendenciosa, como veremos, oblitera la complejidad de la pieza. También impide detectar los lazos que se crean entre otros, entre homo-eroticismo y fascismo, neoliberalismo y neo-colonización, aunado a una visión de la globalización como un tipo de totalitarismo invertido, y al Holocausto más allá del paradigma del Mal radical, como el proceso que lo antecedió, que fue una compleja maquinaria de producción de la realidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:12.0pt;text-indent:36.0pt"&gt;Sabemos que NILC es una organización ficticia y paródica de los sistemas de organización de la sociedad totalitarios. &lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;color:windowtext;"&gt;NILC empieza en 1995 con la publicación del primer libro de NILC, “The Notebooks of Mademoiselle Heidi Schreber.” El siguiente episodio tuvo lugar en&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;la exposición en el Carrillo Gil: &lt;i&gt;The PMS Dilemma&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; (2002). En esta manifestación, NILC estaba en su etapa embriónica, organizando ritos de iniciación para sus nuevos adherentes, basados en una combinación de psicoanálisis y New Age, prometiendo un estado del ser superior al actual. Los ritos incluyeron la creación de un lenguaje propio, ejercicios calisténico-pedagógicos, espacios de indoctrinación, etc. En el MUAC, el NILC se manifiesta como la organización fascista en su apogeo. Este régimen perverso, está constituido por una ideología propagada por eslóganes, cantada por sus adherentes, encarnada en sus logotipos. NILC incluye a un artista oficial&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;y una democracia instaurada por un sistema de libre elección (las ratas eligen al atravesar los laberintos las canciones que serán cantadas por los coros). La particularidad de NILC es que es una máquina que tiene la capacidad de absorber todas las ideologías despóticas, se alimenta de ellas para procesarlas, uniformizarlas y escupirlas como una parodia a los “ismos” del siglo XX: abstraccionismo, nazismo, totalitarismo, minimalismo, colonialismo. NILC, como el Capitalismo, es predador y deterritorializante, y no tiene “Otro” que pueda oponérsele, pared que no pueda atravesar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;Uno de los motivos que escandalizaron al público de &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; fue la yuxtaposición de la cruz gamada con el dólar. Sin embargo, haciendo memoria visual, este motivo data de la época del Taller de Gráfica Popular y aparece en obras como &lt;/span&gt;&lt;i&gt;El circo político&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; de J. C. Orozco,&lt;/span&gt;&lt;i&gt; Libertad… para asesinar al pueblo &lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;de Leopoldo Méndez (1938), o &lt;/span&gt;&lt;i&gt;La risa del pueblo&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; de Chávez Morado (1939). La suástica y el dólar aparecen notablemente lado a lado en el mural de Diego Rivera de Palacio Nacional en la sección de la lucha de clases encabezada por Marx – quien precede la escenificación de la lucha en forma similar que Milton Friedman en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=620368519598223494&amp;amp;postID=7183919686667530306#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; En los años 30, los lazos entre capitalismo y fascismo, recesión económica y el derecho discursivo de asesinar al pueblo eran obvios; la lucha de clases era el camino para oponerse al fascismo, y no por nada, una forma de demonizar a los judíos (en Europa, Estados Unidos &amp;amp; elsewhere), fue acusándolos de comunistas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_OzCfaJLI_ac/SsJSAjHPVzI/AAAAAAAACTg/urUTA1rM2Dg/s1600-h/%24.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 274px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_OzCfaJLI_ac/SsJSAjHPVzI/AAAAAAAACTg/urUTA1rM2Dg/s400/%24.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386958273667618610" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_OzCfaJLI_ac/SsJSANYpVkI/AAAAAAAACTY/g4toPugMATo/s1600-h/%24(detalle).jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 358px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_OzCfaJLI_ac/SsJSANYpVkI/AAAAAAAACTY/g4toPugMATo/s400/%24(detalle).jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386958267835045442" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: center; "&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;(Detalle)&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: center; "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;La amnesia de la historia, de la historia del arte y de las lecciones básicas del post-estructuralismo (cuestiones de la arbitrariedad y por tanto fluidez del signo), velan oportunamente la realidad de los microfascismos: de acuerdo con Felix Guattari, el Nazismo y el fascismo no fueron sintomatologías transitorias ni accidentes históricos que se superaron. Al contrario, para Guattari constituyen potencialidades siempre presentes que habitan nuestro universo virtual. Esto quiere decir que los microfascismos proliferan en nuestras sociedades bajo varias formas, manifestándose en el racismo, en la xenofobia, en el fundamentalismo religioso, en la militarización y en la opresión a las mujeres. Uno de los problemas retóricos es que el sistema actual proclama ser, precisamente, lo opuesto del totalitarismo. Pero la historia no nos garantiza la irreversibilidad del cruce de los límites “progresivos,” más bien, nos propone su eterno retorno. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;Como lo ha demostrado Franco Berardi (Bifo), a finales del Siglo XX, la cuestión de la represión – que fue la patología social del fascismo – &lt;span&gt; &lt;/span&gt;se esfumó en apariencia desapareciendo como interrogante.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Esto se debe a que en el capitalismo tardío, en vez de neurosis producidas por la represión totalitaria del libido, la patología dominante resulta de la erupción de la expresión: “Just do it,” la cual proclama el mandato del goce. Aunado a la tendencia colectiva a la gratificación instantánea, la patología dominante es esquizoide en el sentido del desorden identitario disociativo, en el que coexisten patrones de personalidad múltiples. Esto es paralelo al divorcio del significante con el significado, lo cual permite cierta plasticidad en los bordes de la subjetividad. Esta plasticidad, contraria a la visión de la identidad totalitaria basada en el origen, proclama apertura en la incorporación de nuevos universos acompañados por la libertad de hibridización. Al principio esta apertura tuvo una cualidad liberatoria, pero ahora ha sido capturada por el capitalismo; el sistema tiende a sustituir las identidades simbólicas por la lógica del mercado, lo cual conlleva la promesa de realizar nuestros deseos dando oportunidades para que nos imaginemos de formas distintas, creando estilos de vida e identidades consumibles. El problema es que esta búsqueda privada de identidad flexible no solo de-politiza al ciudadano sino que hace invisible la función y la dimensión ideológica del Neoliberalismo. Podemos entender como ideología al conjunto de ideas que participan en la reproducción del orden pre-establecido y &lt;span&gt; &lt;/span&gt;que contribuyen a mantener las relaciones de dominación y de explotación. La facilidad con la que se instauró el neoliberalismo deviene de una ideología desarrollada paralelamente y encargada de justificar la gratificación instantánea en la búsqueda de los intereses individuales. En este marco, la felicidad y la realización propias son propuestas como metas y derechos inalienables. En un proceso complejo cuya función es asegurar la aceptación del marco básico de dominación, que es la fantasía del libre comercio, la invitación consumista a gozar funciona como el soporte ideológico del Neoliberalismo. Por tanto, a nivel ideológico, el Neoliberalismo es una forma de pensar, producir y distribuir los antagonismos y al goce, poniendo en escena la promesa diferida de la gratificación sustituyendo a la lucha de clases por la competitvidad. La de-mobilización de los ciudadanos se lleva a cabo también por medio del control de la atención, motivando la distracción y la apatía. Al mismo tiempo, la inseguridad laboral lleva a que los ciudadanos se concentren en los intereses privados. Así, la ciudadanía se ciñe de miedo colectivo, propagado por la impotencia individual y la precariedad laboral, haciendo que la ésta se ejerza desde la preocupación. En este sentido, el Neoliberalismo es un discurso ideológico de geometría variable pero con una meta definida: la aplicación de la doctrina de la canalización de la intervención del estado a favor de la privatización y el uso de políticas y monetarias para beneficiar a las corporaciones y sus accionarios. &lt;span lang="ES"&gt;Sheldon S. Wolin calificó recientemente al Neoliberalismo de “totalitarismo invertido,”&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;por ser un sistema en el cual el poder, en vez de basarse en la figura política del líder, se basa en poderes totalizantes abstractos. En lugar de tender a movilizar masivamente a los&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;ciudadanos, promueve la de-politización por medio de los medios privados (incluyendo a la Industria de la Cultura) para difundir propaganda, reforzando la visión oficial del estado de las cosas. Si el totalitarismo clásico se caracteriza por la creación de un todo organizado en el que las partes son premeditadamente coordinadas para sostener al régimen desde arriba, el totalitarismo invertido refleja la creencia que el mundo puede cambiarse de acuerdo a un número limitado de objetivos, por ejemplo, el “makeover” del “yo,” o por medio de la supremacía militar, justificada por supuestas amenazas de seguridad y encubriendo intereses económicos. Mientras que el totalitarismo aspira a controlar por completo todos los aspectos de la sociedad y eliminar o neutralizar la oposición, el totalitarismo invertido se caracteriza por la dominación económica de la política, desplazando la participación ciudadana al sector de los intereses privados. La patología que acompaña al Neoliberalismo, sustituye a la represión totalitaria por el mandato del goce inmediato: “Just do it.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 36pt; "&gt;Aunado a la de-politización del ciudadano y su transformación en consumidor, la hegemonía del Neoliberalismo se debe también en parte a la marginalización del pensamiento crítico. Este último, ha sido sustituido por los productores de ideas, expertos u opinionistas que operan en de la Industria de la Cultura. En el Neoliberalismo, la pulsión crítica o problematizante se subsume a la democracia múltiple del significado diferencial, un modelo de significado que fluctúa entre la expulsión y la maestría de los significantes, lo cual implica un pasaje o fluidez dentro del significado. Por tanto con el Neoliberalismo no hay ni significado ni origen ni interpretación, sólo &lt;span&gt; &lt;/span&gt;dispositivos que contienen flujos de información, de cuerpos, de mano de obra, de identidades. Todo ocurre en la superficie, estableciendo relaciones en un plano horizontal en vez de un plano jerárquico. No muy lejos de lo que Weldon llama “totalitarismo invertido,” &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; es una máquina de significado que funciona interrumpiendo e insertándose en los flujos de intercambio, información, códigos estéticos y simbólicos. Aparentemente transparente, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; es un conjunto de estratos geológicos de significación, los que empezando por la dictadura del significado, desarticulan las relaciones de poder, las cuales se reconstruyen para cristalizarse en los lugares más inesperados e incómodos. Al mismo tiempo, la obra resiste ser leída analógica o referencialmente – parte importante del trabajo de Ventura, después de todo, ha sido la exploración del funcionamiento del lenguaje, el cual, que como sabemos, es un sistema arbitrario. Ahora las máquinas de significado, en apariencia están discapacitadas para ir en contra de los flujos y las relaciones de poder, sin poder denunciar, develar, ni amenazar. ¿Porqué? porque son recuperadas como productos de consumo por la Industria de la Cultura. La conocida diatriba de Theodor Adorno y Max Horkheimer sobre este tema, se centra en la diferenciación mecánica e ilusoria de los productos de la cultura. Para ellos, la industria de la cultura subyuga implacablemente a sus productos a la uniformidad y a una fórmula que de hecho, sustituye a la obra. Sin embargo, para disgusto o alivio de muchos (crónica del desacuerdo en escena), la máquina de significado de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; recupera el potencial crítico del arte, rescatándolo del secuestro del cinismo formulaico estético para consumir. Sin dejar de lamentarnos que la lectura burguesa de la instalación de Ventura la haya reducido a la repetición vanguardista del insulto a la clase en el poder y a la crítica institucional; aunque está claro que la instalación no se encuentra cómoda en el museo universitario. Dicha institución, en vez de concebir a la libertad de expresión como el potencial de una ruptura radical y crítica, y en sintonía con el dispositivo de la industria de la cultura, proclama la “libertad de expresión” para reiterar su arena de influencia y acción, su voluntad de poder y su capacidad de captura. Otra de las formas en las que &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;recupera el potencial crítico del arte, es yendo más allá de la domesticada &lt;/span&gt;&lt;i&gt;institutional critique&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;de los años setenta, desenmascarando varios dispositivos, entre ellos, el de la Industria de la Cultura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 36pt; "&gt;Según Adorno y Horkheimer, los productos industriales llegan a cumplir el sueño Wagneriano de &lt;i&gt;La Obra de Arte Total&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; (&lt;/span&gt;&lt;i&gt;Gesamtkunstwerk&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;), fusionando todas las artes en una sola obra. La cualidad &lt;/span&gt;&lt;i&gt;wagneriana&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; no escapó ni a sus más taponados comentaristas quienes eludieron el problema de la uniformización y domesticación que caracterizan a la Industria de la Cultura. Esta uniformización se debe a que cada uno de los elementos del tema se origina en el mismo dispositivo, en este caso, el dispositivo del Arte Contemporáneo. Estampados con el lingo (jargón) del dispositivo (teoría francesa, escuela de&lt;/span&gt;&lt;i&gt;October&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;, referencias a la historia del arte Europeo y Norteamericano, de-politización o realismo humanitario, etc.), la obra de arte contemporáneo se subsume a un todo auto-referente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 36pt; "&gt;Lourdes Morales planteó este problema desde la perspectiva del lazo entre &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; y la objetualidad minimalista. Por un lado, la completeidad (wholeness) minimalista implica que la obra contiene todos sus elementos, es decir, es un sistema que se encuentra cerrado y por lo tanto, excluye al suplemento de la significación: “What you see is what you see.” El pragmatismo minimal se ha convertido en una de las convenciones del arte contemporáneo, sometiendo a la obra de arte a la “veracidad material” al “nivel cero” de la ideología. En otras palabras, gran parte de la producción de arte contemporáneo se funda en la ideología del pragmatismo y de la objetividad autoreferenciales, la cual, haciendo que la obra, en vez de funcionar como intercesor de la realidad, haga afirmaciones tan peligrosas como sospechosas, por ejemplo: la salida (o “liberación”) del arte de la ideología (aquí: politización), de la identidad nacional o de la historia. Dejando a un lado el problema de la tendencia a decorar, los estilos abstracto y minimal aparecen parodiados en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; –problematizando por tanto, su rol de la lingua franca del arte contemporáneo global. Aunado estos aspectos críticos y problematizantes, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; tiene una función ritual de apotropeya. La apotropeya es una técnica antigua que utiliza la mimesis como herramienta para ahuyentar al peligro, al mal inminente: ¿1929=2008?&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El NILC es la puesta en escena de vestigios arqueológicos del Nazismo y al mismo tiempo, un simulacro de transformación del ideal político en absoluto&lt;/span&gt;&lt;span lang="FR"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span lang="FR"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; es en parte un archivo invaluable de parafernalia Nazi. Incluye una colección de vestigios tangibles y sensibles del Nacional-Socialismo, que comprenden desde álbumes fotográficos de soldados (cada uno tenía su camarita Brownie), cuentos para niños, canciones fotografías de familia, tarjetas postales, trofeos de cacería, cuadros bucólicos. Este archivo nos aproxima a la cultura visual Nazi. De esta forma, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; postula al fascismo por un lado, no como sistema político, sino como un conjunto de tendencias colectivas y materiales constitutivas de un sustrato ideológico, es decir, de un modo particular &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;de crear y ver la realidad. Por otro, el fascismo aparece como un estado corporal insidioso. Después de todo, podría decirse que el NILC es el contenedor dentro del que crece un material peligroso de forma poderosa y violenta, acordando la sumisión del estado de las cosas al estado del cuerpo fascista. &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; va en contra corriente del gran número de las representaciones del Nazismo que tienden a enfocarse en el Holocausto. Las últimas (2008) de Hollywood: &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Good&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; acerca de un profesor corrupto por los Nazis, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;The Reader&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; sobre una&lt;/span&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;nazi(Kate Winslet) &lt;span&gt; &lt;/span&gt;más deprimida que arrepentida, o &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Valkiria&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;con Tom Cruise, que cuenta la historia un “buen” Nazi que organiza un atentado contra Hitler. De parte del mundo del arte, está &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Fucking Hell&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; (2008) de los hermanos Chapman, un diorama gigantesco apocalíptico conformado de nueve cajas de vidrio arregladas en forma de suástica que contienen figurillas nazis, animales y panoramas grotescos, incluyendo a Hitler. Acompañando la instalación en la White Chapel, los hermanos Chapman intervinieron acuarelas originales de Hitler con arcoíris.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 36pt; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_OzCfaJLI_ac/SsJQSEiZPvI/AAAAAAAACTQ/g7VwbeZIsIk/s1600-h/fuckinghell.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 206px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_OzCfaJLI_ac/SsJQSEiZPvI/AAAAAAAACTQ/g7VwbeZIsIk/s400/fuckinghell.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386956375674404594" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;Jake &amp;amp; Dinos Chapman, &lt;i&gt;Fucking Hell&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; (1999-2000, 2008), detalle.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;text-indent:36.0pt"&gt;&lt;a name="OLE_LINK1"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align:right;text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;El exceso de material histórico, visual y cinematográfico sobre el Holocausto, ha creado un nuevo tipo de dominación Nazi: un campo de producción cultural que existe para sí mismo y que nos distrae de otros males urgentes, como por ejemplo, la escalada persistente y silenciosa de la aniquilación de Palestina. Siegrid Kracauer publicó en 1947 un estudio de la psicología colectiva alemana durante la gestación del Nacional-Socialismo, tratando de elucidar el patrón psicológico de las disposiciones colectivas que culminaron en el exterminio. Kracauer concluye que la rendición del pueblo alemán a los Nazis se debió más a &lt;i&gt;fijaciones emocionales&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; (o afectivas) que a un deber moral de asumir la responsabilidad y las consecuencias de los hechos Nazis. Para Kracauer esas fijaciones emocionales están relacionadas directamente con la pantalla cinematográfica, es decir, para él, analizar al cine alemán entre 1920-1933 ayuda a comprender el posicionamiento de Hitler en la mentalidad de la ciudadanía alemana, &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;ya que contribuyó a construir aquellas fijaciones emocionales (o “consenso” o visibilidades). &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;De acuerdo con Kracauer el cine, tanto como los productos audiovisuales, capturan y propagan los deseos de la clase media. La proyección de estos deseos predispone a tendencias basadas en cierta cultura en común. Teniendo en cuenta que el capitalismo no sólo se alimenta de deseo, sino que lo captura y nos lo devuelve como un ideal consumible y a nuestro alcance, &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;¿de qué serán síntomas, por un lado, el exceso en la industria hollywoodense y académica de la cultura sobre el Holocausto (y el imperativo categórico de “recordar”), y por otro, el hecho de que &lt;/span&gt;&lt;i&gt;La lista de Schindler&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; de Steven Spielberg (1994), haya sido declarada recientemente como una de las películas más importantes de Hollywood? Para Adorno, lo sublime (impensable), bajo las condiciones de la Industria de la Cultura se torna en kitsch, como lo demuestra la parodia de los Chapman.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;Parte del problema es que el Holocausto se convirtió en problema estético, ya que el postmodernismo lo estableció como el epítome de lo “irrepresentable,” partiendo de la pregunta de&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;¿qué técnicas estéticas, formales, qué contenido y expresión son las adecuadas para representar al genocidio de los judíos Europeos por parte de los Nazis? Los dos pensadores claves del postmodernismo, Frederic Jameson y Jean-François Lyotard articularon la cuestión de Auschwitz ya sea como el símbolo de un impasse hermenéutico, o como el límite absoluto del pensamiento y de la representación. A partir de estos dos pensadores, Auschwitz es considerado como el límite del pensamiento. El Holocausto se ha convertido en el paradigma (único) de la catástrofe moral y filosóficamente irredimible, un evento &lt;i&gt;impensable&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;. Evidentemente, hay dos tendencias para hablar o imaginar al Holocausto: la posición “realista” que sugiere que el Holocausto puede transformarse en un objeto de conocimiento – a la tesis de Hannah Arendt sobre “la banalidad del mal.” Y la posición anti-realista (cercana a Lyotard y Jameson), la cual asume que el Holocausto hizo que las estructuras de conocimiento se volvieran obsoletas. Ésta posición señala que cualquier intento de dar cuenta de la catástrofe es un afán moralmente sospechoso de redimirla o de domesticarla, o que es un producto de negacionistas del Holocausto que piden “pruebas” de que realmente sucedió. Esta posición se recarga invocando a la ya trillada frase de Theodor Adorno: “Escribir poesía después de Auschwitz es barbarie.” El problema ético-político de Auschwitz consiste en dar testimonio (atestiguando ante la imposibilidad de dar testimonio – ejemplificado en las películas del cineasta franco-judío Claude Lanzmann) o en revelar y difundir información concreta de lo que ocurrió. Al mismo tiempo, el Holocausto es el evento que se ha transformado en el paradigma del giro hacia la ética como la base de la relación entre el ciudadano y el estado, la ética de “reconocer” al otro y celebrar las diferencias – la política de la visibilidad. Aunado a ello, de acuerdo con el filósofo francés, Alain Badiou, el Holocausto&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;se ha convertido en la medida indecible del Mal radical, y tiene una doble función: la de normatividad y la de ejemplaridad negativa. Como consecuencia, el mandato de “Nunca jamás” se ha transcendentalizado, es decir, todos los males de nuestra época se miden a partir de la exterminación de los judíos europeos a manos de los Nazis. La paradoja del Holocausto es que se postula como un evento único mientras que se le invoca constantemente para juzgar otras instancias (Saddam Hussein, Hugo Chávez y Slobodan Milosevic son Hitler). En otras palabras, mientras que el Holocausto es un crimen inimitable, todo crimen se le queda corto ya que no es más que una imitación de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;lo impensable&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;El siguiente es un fragmento de una novela de Jonathan Litell publicada en el 2006. Contribuyendo a la incontable cantidad de producciones culturales que hablan del Holocausto, &lt;i&gt;Les Bienveillantes&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, como &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, cambia el foco de atención al tema del Holocausto, articulando la perspectiva del perpetrador más allá del dilema moral:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:0cm;margin-right:36.0pt;margin-bottom:0cm;margin-left:50.4pt;margin-bottom:.0001pt;text-align:justify"&gt;“…La enfermera no mató a nadie, ella no hizo nada más que desvestir y calmar a los enfermos… el médico no mató directamente, simplemente se encargó de confirmar el diagnóstico… el encargado de la maniobra de abrir la llave del gas, tal vez quien está más cerca del asesinato, realiza una función&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;meramente técnica bajo la supervisión de sus jefes y de los médicos. Están los obreros, quienes vacían la cámara y hacen el trabajo de limpieza, el cual, por cierto, es bastante repugnante… El policía sigue el procedimiento rutinario de dar constatación de las muertes; ¿Quién es el culpable? ¿Todos o nadie? ¿Porqué el obrero encargado de abrir la llave del gas sería más culpable que el obrero encargado del jardín, o que el chofer de los vehículos de transporte? Está claro que no se pueden establecer grados de responsabilidad criminal que fueran relativamente precisos, o que permitieran condenar a algunos y dejar a los demás al juicio de su propia conciencia… aunque no la tengan. Es mucho más fácil redactar las leyes después de los hechos, como lo hicieron en Nuremberg… y aún así, lo hicieron al trancazo… Una vez más, seamos claros: Yo no busco exculparme de tal o cual hecho. Yo soy culpable y usted no lo es, y así está bien. Pero usted debería por lo menos ser capaz de aceptar que aquello que yo hice, usted podría haberlo hecho también. Tal vez con menos fe, pero también con menos desesperación. En todo caso, de una u otra manera.”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Les Bienveillantes&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; es una biografía-histórica de 800 páginas de un oficial de la SS, Aue, contada en primera persona. Centrada en su promoción por los rangos del régimen Nazi, el autor cuenta su historia sin buscar redención ni justificación. En este sentido, Aue es un testigo no-ético que permanece sin denunciar directamente el crimen. Por ello, como &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, la novela de Litell creó escándalo. A la vez sensacionalista y voyerista en su moderado recuento de violencia y pocas escenas de horror, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Les Bienveillantes&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; no narra la exterminación, ni describe los campos, ni las condiciones de los judíos en los campos de concentración. Más bien introduce viñetas de la maquinaria burocrática de la SS, dando una perspectiva del “Mal” que cuestiona la hipótesis que los excesos del Nazismo se debieron a la sumisión de la sociedad civil a los deseos del Führer. La novela cuestiona también, si los alemanes de verdad creyeron en la teoría de los orígenes Arios y en su superioridad, o si en cambio, estas suposiciones cotidianas eran el punto de vista oficial y que la gente las asumía no porque las creyera, sino porque se les premiaba al honrar este punto de vista. ¿Lo &lt;/span&gt;&lt;i&gt;impensable&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, entonces, fue posible porque hombres y mujeres ordinarios se moldearon conforme a su propia sociedad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;En &lt;i&gt;Cantos cívicos,&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; el Mal es la simulación pervertida de lo verdadero de la realidad actual; como lo postula NILC, el totalitarismo aparece como un acto de imaginación política, es decir, como una proyección pre-determinada y por tanto distorsionada del estado de las cosas. Si en el totalitarismo el estado de las cosas implica la construcción de un enemigo (real o virtual), el del NILC, como ya lo mencioné, es un “totalitarismo invertido,” ya que como el Capitalismo, NILC tiene la cualidad de la deterritorialización, es decir, es capaz de incorporar a sus enemigos. Las ratas se convierten en la metáfora paródica de la democracia parlamentaria, la cual, en principio, escamotea al hecho de que a elección libre presupone que el ciudadano no tiene agencia sobre el contenido del voto. Evidentemente las ratas están marcadas por el fascismo; después de todo, el Hombre-Rata de Freud, es aquél que aprovecha rápidamente la oportunidad que se le presenta para avanzar, sin tener la capacidad de construirse una nueva. De forma similar al Hombre-Rata, Klaus Theweleit, describe al sujeto fascista no como aquél que obedece, sino el que actúa según lo que quiere hacer (la rata &lt;/span&gt;&lt;i&gt;quiere&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; comer su chocolate y actúa con base en su deseo). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;De acuerdo con Theleweit, la mayoría de los alemanes no eran Nazis del punto de vista “ideológico” o intelectual, sino que eran Nazis del punto de vista corporal, es decir, una parte de su corporeidad defendía la negación del otro, a las formas de vida distintas al “yo.” &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Según Theweleit, el sujeto totalitario se concibe y se da a luz a sí mismo aniquilando al otro, extrayendo de su muerte el poder de transformar su propio cuerpo (recordemos algunos de los rituales y procesos de indoctrinación del NILC en el Carrillo Gil). Y aquí lo corpóreo no se reduce al físico, sino que se extiende a las instituciones, que le conceden al fascista la absolución total de la violencia perpetrada, exaltando y recompensando sus hazañas, dándole un cuerpo nuevo, sano: “heil.” Este re-nacimiento institucionalizado del cuerpo individualizado, va a la par con la producción de la realidad, es decir, un repertorio institucionalizado de posturas, rituales y creencias. Sin embargo, para Theweleit, el sujeto fascista es un sujeto incompleto porque es meramente un “yo” exteriorizado en una coraza de músculos, lo que ocasiona que sus deseos sean incapaces de ser objetivados (represión, para Freud, como lo mencioné más arriba). En periodos de crisis, este sujeto se fragmenta y corre el riesgo de ser abrumado por el descontrol de sus propias producciones de deseo, sintiendo pánico de que sus límites corporales se disuelvan. El sujeto fascista por lo tanto, exterioriza todo aquello que lo amenaza para sobrevivir: lo no-ario, lo femenino y todo lo que corra o sea viscoso (fluidos corporales, mierda). Cabe mencionar que Jonathan Litell se inspiró en las descripciones de Theweleit del sujeto fascista y es por ello que Aue sufre una serie de patologías físicas y psicológicas directamente ligadas a la manutención del “yo” fascista. &lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;Así, Litell se recarga en una serie de metáforas creando oposiciones basadas en las cualidades atribuidas al cuerpo fascista: lo seco, lo duro, lo blanco, lo uniforme. Estos adjetivos podrían describir al cubo blanco – el dispositivo físico del arte contemporáneo, impecable, higiénico y sanitario visual y políticamente, el cual en &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt; aparece “contaminado” haciendo gala de su plétora ideológica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Aunque Theodor Adorno proclamó que el fascismo y la homosexualidad son altamente compatibles ya que ambos tienden a la negación absoluta del otro, Theweleit, como Ventura, prueban su incompatibilidad fundamental (recordemos el slogan – fascista – del NILC: “Reductive Assholes!”), ya que el poder deterritorializador del ano &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;y de la sodomía amenazan de forma fundamental los límites corporales de tal manera que el fascista no lo podría soportar. El mundo NILC de Ventura, con la proliferación de penes, anos y vaginas y la iconización ¿entronizada? de los deshechos viscosos, transforma el pánico fascista por la disolución de los límites – corporales, formales, conceptuales – en una iconografía esquizofrénica que se opone a la pulcritud de lo abstracto y a la normatividad de género. Aunado a ello, el mundo NILC pone en evidencia la tendencia fascista de reproducir al cuerpo ideal, con su coraza de músculos y rasgos rubios. Sin embargo, NILC sólo es capaz de reproducir cuerpos que meramente resuenan con aquél “ideal”: recordemos los strippers morenos con pelucas rubias que aparecieron en &lt;i&gt;The PMS Dilemma&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, y las fotos homo-eróticas de los chats locales en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;. De esta forma, se manifiesta el otro “otro” del sujeto fascista: el sujeto colonizado, el &lt;/span&gt;&lt;i&gt;otro&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; al interior del &lt;/span&gt;&lt;i&gt;yo&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; (impuesto desde afuera), que es también fascistoide y un simulacro impotente discordante con el “original.” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;Como hemos visto, al crear una arqueología paródica de la cultura visual del Nacional-Socialismo y yuxtaponiéndola con motivos Neoliberales y neo-coloniales (entre otros),&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; desvela el despliegue procesual del Mal radical: que postula (ojo, hay una inversión discursiva), no al Holocausto como lo impensable, sino al Nacional-Socialismo como un conjunto de valores, prácticas políticas, estéticas y formas sociales inherentes a la psicología colectiva, que son el producto de una cierta visión de la realidad que contiene virtualmente al Mal radical. En el caso del Holocausto, el Mal radical fue el ejercicio del “derecho” de aniquilar al otro para poder construirse como comunidad.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn5" name="_ftnref5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Para extrapolar la analogía entre colonialismo y Nazismo que se hace evidente en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; hay que preguntar: ¿qué tipo de psicología colectiva propaga la subjetividad de la sociedad del &lt;/span&gt;&lt;i&gt;otro&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; (aniquilable) al interior del &lt;/span&gt;&lt;i&gt;yo&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;? Uno de los fantasmas ideológicos claves que invoca &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; es el del sustrato colonial del presente. En el caso de México, el fantasma colonial no es un enemigo ideológico sino que constituye una oposición imanente entre lo Europeo (manifestado por NILC como el ideal ario Nazi) y el Indio. El tercer término entre el Europeo con el Indio es el “criollo,” el cual, después de la independencia, estableció un pacto simbólico de poder a partir de los grados de cercanía con la genealogía racial europea. Ésta soberbia racial es el sustrato colonial de México, y &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; nos permite hacer conexiones entre soberbia racial, el ideal de la raza cósmica de Vasconcelos y el arianismo hitleriano. Si la europea es la cultura ideal, la imagen caucásica es el ideal racial del mexicano colonizado y en esta ecuación, el indígena es el otro absoluto. Para domarlo como “otro” se le ha postulado discursivamente ya sea como un sujeto étnico-científico de estudio o como un grupo político con intereses particulares y diferentes a los nacionales. Esto último, se ha cristalizado en el movimiento “indigenista” que surgió en México en los años treinta. El indigenismo busca la recuperación de la historia y las costumbres de los pueblos autóctonos que se quedan fuera del criollismo independentista del siglo XIX; en este movimiento, estas figuras históricas ya sea se idealizan, se folclorizan o se convierten en amenazantes y revolucionarios (por ejemplo, los Zapatistas del siglo pasado y de éste). Como vimos más arriba, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; hace memoria ideológica con la presentación de los textos pro-Nazis de la revista &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Timón&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, dirigida por Vasconcelos. El concepto de Vasconcelos de la raza cósmica (encarnado en la figura del “mestizo”) está influenciado por el arianismo y constituye una crítica al indigenismo. Según Vasconcelos, había que “mexicanizar al indio,” es decir, hacer que ideológicamente (a través de la religión y la cultura españolas) los indígenas pasaran a ser parte del projecto-nación de México. Y vemos en el proyecto vasconcelista, la perpetuación renovada de un esfuerzo de crear grados de cercanía con la genealogía europea, un tipo de positivismo colonial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;De forma similar que Vasconcelos, Alfonso Reyes resumió en los años treinta las ideas que circulaban para explicar las “fatalidades” que impiden el progreso de México manteniéndolo dependiente de Europa y de Estados Unidos. Según esta corriente de pensamiento, el problema principal era la sobrevivencia de las comunidades indígenas, las cuales se veían como obstáculo histórico para el progreso social; es decir, lo autóctono se veía como atrasado al contrastarlo con el floreciente poder industrial y la prosperidad, especialmente de EU. En este sentido, el modelo ideal era el del colonialismo Argentino y el de los pioneros en EU. Siguiendo esta lógica, se consideraba a la “cultura mexicana” yendo en ritmo atrasado con respecto a la civilización europea, cuyo ideal era “alcanzar” y emparejarse con Europa. De acuerdo con esta visión, la sociedad Mexicana es una sustancia heterogénea, producto del mestizaje que provoca “choques de sangre” (entre la aristocracia india y los españoles) permeados de simpatía moral. Esta trillada oposición impuesta del exterior, que crea una fractura identitaria y al mismo tiempo inferioridad cultural, se hace evidente hasta en la recepción crítica del trabajo de Gottfried Ohms, el artista oficial del NILC:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:0cm;margin-right:36.0pt;margin-bottom:0cm;margin-left:72.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;color:windowtext;"&gt;[Florian Fluch y Giuliano Malami] coinciden en que la práctica de Ohms es un &lt;i&gt;mélange &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;color:windowtext;"&gt;de la tradición artística  (aparentemente ajena a la propia tradición artística de Ohms) y una doble cara que mira a los problemas de ambos, el primero y el tercer mundo. Para Fluch, lo que está en juego en la recepción crítica de Ohms es la evaluación y la inclusión de su trabajo en el mainstream global. La potencial inclusión crea otra oposición, entre la idea de ‘retraso cultural’ y ‘calidad estética.’ Más que una relación dialéctica, estos elementos constituyen el ‘double bind’ de la dominación prevalerte en occidente del discurso que subraya la voz de los marginalizados (y antes silenciados) como desviada del modelo establecido de producción cultural… se considera que el artista marginal entra al sistema simbólico ya sea desde un sistema que es inferior al que el norte, u occidente manejan, o se entra con un retraso.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn6" name="_ftnref6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El imaginario cultural globalizado dibujado por los críticos de Gottfried Ohms, pone en evidencia que la dominación económica equivale a la dominación cultural. Esta hegemonía funciona como la base para medir la calidad o a las tendencias estéticas, relegando a los países “atrasados,” a la esclavitud de “tradición” dudosa. Si algunos ideólogos del siglo XX veían a la de México como una cultura “atrasada” con respecto a los países poderosos, ahora se ve a México desde afuera como “estado fallido.” Enrique Krauze cuestionó recientemente esta hipótesis de los norteamericanos, argumentando que: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:0cm;margin-right:36.0pt;margin-bottom:0cm;margin-left:72.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-align:justify"&gt;México es un estado tolerante y laico, sin las tensiones religiosas de Pakistán o Irak; una sociedad inclusiva, sin los conflictos raciales de los Balcanes; un país sin los irredentismos nacionales o regionales de Medio Oriente. En México los movimientos guerrilleros nunca han puesto en verdadero peligro al Estado, como sí ocurre en Colombia… Con todos sus defectos, aquel sistema jamás alcanzó ni remotamente, los perfiles de una dictadura absoluta...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Teniendo en cuenta la forma en la que Krauze describe la situación en México, el sustrato colonial del presente no puede ser definido, por obviedad lógica, ni como racista ni como dictadura ni como conflicto religioso porque como principio de sumisión, la colonización elimina los conflictos y suprime al antagonismo. El sustrato colonial (que coexiste con la ideología y política Neoliberal), se manifiesta hoy en una sociedad jerárquica en la que se determinan separaciones entre estatus, roles de pertenencia y de “valor” entre los hombres y las mujeres – al contrario que en la democracia, la cual conduce a la sociedad a poner de un lado las diferencias visibles o concretas –; en otras palabras, el estado jerárquico se caracteriza por la importación de la alteridad al interior de la sociedad (el ejemplo extremo es el estatus de “esclavo”). La jerarquización de la sociedad tiene como meta la dominación política y establece una heterogeneidad entre dominantes y dominados: el avatar por excelencia es la superioridad de raza aristocrática europea y en México, la jerarquía se produce a partir de grados de cercanía con lo Europeo. ¿Cómo se produce y de qué está hecho el imaginario que acompaña a la sociedad colonizada, heterogénea jerárquica? Podría decirse que Latinoamérica vivió un proceso de independencia burocrática pero no psicológica o económica. Los estudios post-coloniales que surgen a partir de la experiencia hindú y africana del siglo pasado, consideran al colonialismo como una herida psicológica en el tejido social. Ello se cristaliza, en el libro de Frantz Fanon: &lt;i&gt;Máscaras blancas, caras negras&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; (1962),&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;en el que habla de la cuestión de la opresión política como la violación de la “esencia” del ser humano. Para Fanon, ello influye en la dimensión psicológica de la capacidad de tener agencia política y social. Además, para Fanon, el sujeto colonizado siempre se determina &lt;/span&gt;&lt;i&gt;desde afuera&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, y ello se manifiesta en formas de alienación social y psíquica traducidas a la agresión, la locura, el odio a sí mismo, la violencia, consideradas siempre externas al estado civil. Esto provoca que la vida cotidiana en la situación colonial exhiba una “constelación de delirio.” Para Fanon el delirio es el mediador entre las relaciones sociales entre los sujetos: “El negro esclavizado por su inferioridad, el hombre blanco esclavizado por su superioridad se comportan de acuerdo con una orientación neurótica.” Este “delirio maniqueo” constituye una subjetividad como una imagen propia alienada, sin inscribir una división entre yo y el otro y más bien como “la otredad” del yo inscrito en un palimpsesto perverso de identidad colonial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;Ideológicamente, (como lo demuestra Reyes) Latinoamérica se considera a sí misma como “el otro” metafísico constitutivo de Europa y por tanto el Nazismo toca un nervio fuerte en casa. En &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, el Nazismo nos interpela no como ciudadanos escandalizados por las atrocidades Hitlerianas, sino como una posible analogía entre el arianismo y la herencia del criollismo. El criollismo visto como principio de estratificación del poder&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;constituido por un pacto silencioso y simbólico entre la clase gobernante y los gobernados que afirma la superioridad de unos sobre los otros. Es decir, el ejercicio del poder, se lleva a cabo por la constante afirmación de la excepción de una clase sobre otra (Fernández de Lizardi llamó al establecimiento de esta excepción “soberbia”, ello en 1822 en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;El Periquillo Sarniento&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;). Hoy en día, la historia de la colonia nos llega como una etapa “positiva” (la de-indigenación y la salvación de los indios de ser infieles y de la incivilización, su “Mexicanización”). Asimismo, el discurso hegemónico articula al periodo colonial como un “rescate” espiritual y cultural de los pueblos autóctonos de México, como un proyecto de nación ligado al misionerismo católico, no como una herida abierta que crea una psique con sentimientos de inferioridad como argumenta Fanon, que es la condición del colonizado. De manera distinta, la etapa colonial se hereda como una celebración fetichista de lo mestizo: lo folclórico indígena aunado a la herencia cultural europea, y que está siempre definido desde afuera. Ello hace pensar en las muñecas étnicas en los biombos de plástico en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, con el eslogan cosido en las ropas: “Reductive me!” Apuntando a la reducción de lo indígena y de lo étnico a sujetos de estudio de la ciencia del “otro”, como curiosidades y encadenadas a una jerarquía racial. La jerarquía racial y cultural es indisociable de la economía, ya que de manera ininterrumpida desde la colonia, como lo escribió Eduardo Galeano en 1970, el modo de producción y la estructura de clases han sido determinados desde afuera. Para incorporarlo al capitalismo global, se le ha asignado a México una función en beneficio de Estados Unidos. Creando una cadena infinita de dependencias sucesivas, la imbricación de la economía mexicana con la de EU podría resumirse como tributaria al imperio. Ello provoca que México “crezca hacia afuera,” basando su economía en exportaciones y manufacturas, dejando de cultivar vínculos con la economía interna, y sujeto a las “leyes de austeridad,” deregularización económica a favor de la privatización del Fondo Monetario Internacional.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="line-height:normal"&gt;Se han hecho atribuciones de intención o de posición de Miguel Ventura y de &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;. Sin embargo, la instalación es una celebración de la anarquía del signo (es una concatenación, una cadenita infinita de significantes) y por tanto es imposible desmadejar una “posición” determinada. Asimismo, esperar o pedir que el signo nos de un significado estable ES totalitarismo. La dictadura del significante considera a la suástica como equivalente al Holocausto. Otro totalitarismo manifestado en el mundo del NILC es la dictadura de la pareja heterosexual (ejemplificado por el ideal de Heidi y el general). También se hace evidente el totalitarismo inherente a la excursión bushista a Irak, basada en la declarada “supremacía democrática”, que disfraza intereses económicos. Ello es paralelo a &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;la pornografía de la soberbia de clase en el poder, cuya violencia jerárquica, equivale a la pornografía de las imágenes de guerra. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;Finalmente, el aspecto infantil de &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, manifestado en el colorido atrayente y la sensualidad visual y táctil de la pieza rompe de acuerdo con el modelo Neoliberal, con la distinción Marxista entre el “tiempo de trabajo” y el “tiempo libre.” El “tiempo libre” se considera como el tiempo aparte del productivo (en el que se realizan actividades mecánicas o autómatas) para educarse, entretenerse y desarrollar la creatividad. &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; suspende la parte didáctica del arte (heredada al arte del siglo veinte del proyecto de Bertolt Brecht como modelo de una estética de compromiso político) y del trabajo. La suspensión de la pedagogía del arte subraya que el “juego” en el contexto de la Industria de la Cultura, se ha convertido en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;entretenimiento&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; y por tanto no es una alternativa ni catártica ni liberatoria, sino puros flujos de deseo cristalizados en la forma de entretenimiento industrializado, subrayando la disolución del aspecto crítico del arte. Más aún, podría hacerse una relación entre la captura del capitalismo de la creatividad, que es la base del trabajo inmaterial y el lugar preponderante de la creación de plus valía en el capitalismo tardío. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;No es azaroso que la recepción de la pieza enfatice la parte en la que el artista se vista de nazi y por tanto se le acuse de fascista; y tampoco es sorprendente que se le haya dado poca atención a las imágenes de Ventura vestido de indígena, o a las imágenes en las que el artista parodia de las fotos del siglo XIX de antropólogos europeos midiendo a los indios americanos. El sustrato colonial está tan arraigado en el inconsciente colectivo como la ideología de “Blut un Boden” (Sangre y tierra) Nazi. Blut un Boden implica pertenecer por herencia genética a una tierra y por tanto el derecho a eliminar al otro. En la parodia de NILC se hace evidente el sustrato colonial que implica una inversión: la sangre no es igual al derecho a la tierra, sino que la diferenciación entre sangre y tierra equivale al poder simbólico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;Obras Citadas&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l3 level1 lfo3"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;Theodor Adorno, &lt;i&gt;Minima Moralia: Reflection from Damaged Life&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;, (London: Verso, 1978).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l3 level1 lfo3"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;Theodor Adorno &amp;amp; Max Horkheimer, &lt;i&gt;The Culture Industry&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;, Selected essays, second edition, (London: Routledge, 2001).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt"&gt;&lt;i&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l3 level1 lfo3"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;Alain Badiou, &lt;i&gt;An Essay on the Understanding of Evil&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;, (London: Verso, 2001).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l3 level1 lfo3"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;Franco Berardi (Bifo), “The pathologies of &lt;em&gt;hyper&lt;/em&gt;-expression. Discomfort and repression” (2006), disponible en: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.generation-online.org/p/fp_bifo3.htm"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;text-decoration:none;text-underline:nonecolor:black;"&gt;http://www.generation-online.org/p/fp_bifo3.htm&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l3 level1 lfo3"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Jodi Dean, “Enjoying Neoliberalism” (2004), disponible en: &lt;cite&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;&lt;a href="http://www.long-sunday.net/long_sunday/files/enjoying_neoliberalism.doc"&gt;&lt;span style="text-decoration:none;text-underline:nonecolor:black;"&gt;www.long-sunday.net/long_sunday/files/enjoying_neoliberalism.doc&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/cite&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo1"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;José Joaquín Fernández de Lizardi, &lt;i&gt;El Periquillo Sarniento&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; (1822), (México: Fondo de Cultura Económica, 1998).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin-top:12.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:72.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo1"&gt;&lt;cite&gt;&lt;span lang="ES"   style="mso-ansi-language:ES;font-style:normalfont-family:Symbol;font-size:12.0pt;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/cite&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-size:12.0pt;"&gt;Eduardo Galeano, &lt;i&gt;Las venas abiertas de Latinoamérica&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-size:12.0pt;"&gt; (1970), disponible en: &lt;/span&gt;&lt;cite&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;color:windowtext;"&gt;&lt;a href="http://www.marxismo.org/files/LasVenasAbiertasdeAmericaLatina.pdf"&gt;&lt;span style="text-decoration:none;text-underline:none;font-style:normalcolor:windowtext;"&gt;www.marxismo.org/files/LasVenasAbiertasdeAmericaLatina.pdf&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/cite&gt;&lt;cite&gt;&lt;span style="font-style:normal;font-size:12.0pt;color:windowtext;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/cite&gt;&lt;cite&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-style:normalfont-size:12.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/cite&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin-top:12.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:72.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="ES"   style="mso-ansi-language:ES;font-family:Symbol;font-size:12.0pt;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;Isabelle Garo, &lt;i&gt;L’idéologie, ou la pensée embarquée&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;, (Paris: La Fabrique, 2009).&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-size:12.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ListParagraph" style="margin-left:72.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;Marcel Gauchet, &lt;i&gt;La Condition politique&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;, (Paris: Gallimard, 2005).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ListParagraph"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;Tanya Gold, “Nazi cows, Nazi cats, actors playing depressed Nazis. It’s all just Hitler porn and it disgusts me,” &lt;u&gt;The Guardian&lt;/u&gt;, 23 de abril, 2009 disponible en: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2009/apr/23/nazi-culture-film-hitler"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;text-decoration:none;text-underline:nonecolor:black;"&gt;http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2009/apr/23/nazi-culture-film-hitler&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;Felix Guattari: “Red and Green Micro Political Ecologies,” &lt;i&gt;The Guattari Reader&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;, (London: Wiley and Blackwell, 1996).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ListParagraph" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="EN-US"   style="mso-ansi-language:EN-US;font-family:Symbol;font-size:12.0pt;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-size:12.0pt;"&gt;Alain Joxe, “Empire of Disorder,” &lt;i&gt;Hatred of Capitalism: A Semiotext(e) Reader&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-size:12.0pt;"&gt;, edited by Chris Kraus and Sylvere Lotringer, (New York: Semiotext(e), 2001).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ListParagraph" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;Siegfried Kracauer, &lt;i&gt;From Caligari to Hitler: A Psychological History of the German Film&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;, (Princeton: The University Press, 1947).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ListParagraph" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;Enrique Krauze, “Cantos &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;color:windowtext;"&gt;Nazis,” &lt;u&gt;REFORMA&lt;/u&gt;, 8 de febrero 2009. Disponible en: &lt;a href="http://cantoscivicos.blogspot.com/2009/02/enrique-krauze.html"&gt;&lt;span style="text-decoration:none;text-underline:nonecolor:windowtext;"&gt;http://cantoscivicos.blogspot.com/2009/02/enrique-krauze.html&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ListParagraph" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                           &lt;/span&gt;&lt;/u&gt;, “La evolución mexicana.” &lt;u&gt;EL PAIS&lt;/u&gt;, 29 de marzo 2009. Disponible en: &lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;http://www.elpais.com/articulo/opinion/evolucion/mexicana/elpepuopi/20090329elpepiopi_13/Tes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;Jonathan Litell, &lt;i&gt;Les Bienveillantes&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;, (Paris: Goncourt, 2006).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ListParagraph"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="FR"  style="mso-ansi-language:FR;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                             &lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="FR" style="mso-ansi-language:FR"&gt;, &lt;i&gt;Le sec et l’humide: Une brève incursion en territoire fasciste&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="FR" style="mso-ansi-language:FR"&gt; (Paris: L’arbalete, Gallimard, 2008), y el comentario de Klaus Teheleweit del libro de Litell.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-13.5pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-13.5pt;mso-list:l2 level1 lfo1"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Lourdes Morales, “El juicio contra &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;,” disponible en: http://cantoscivicos.blogspot.com/2009/02/juicio-lourdes-morales.html.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ListParagraph" style="margin-left:0cm"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;Samuel Moyn, “A Nazi Zelig: Jonathan Litell’s &lt;i&gt;The Kindly Ones&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;,” &lt;u&gt;The Nation&lt;/u&gt;, 23 de marzo 2009, disponible en:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt"&gt;&lt;a href="http://www.thenation.com/doc/20090323/moyn/print?rel=nofollow"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;text-decoration:none;text-underline:nonecolor:black;"&gt;http://www.thenation.com/doc/20090323/moyn/print?rel=nofollow&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;tab-stops:36.0pt"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;Alfonso Reyes, &lt;i&gt;América&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;, (México DF: Fondo de Cultura Económica, 2005).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ListParagraph"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;Suely Rolnik, “The Geopolitics of Pimping” (2006), disponible en: &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;color:windowtext;"&gt;&lt;a href="http://eipcp.net/transversal/1106/rolnik/en"&gt;&lt;span style="text-decoration:none;text-underline:nonecolor:windowtext;"&gt;http://eipcp.net/transversal/1106/rolnik/en&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;“Semblanza Crítica e Histórica de Gottfried Ohms,” disponible en: http://cantoscivicos.blogspot.com/2009/02/gottfried-ohms.html.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ListParagraph"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;Klaus Theweleit, &lt;i&gt;Male Fantasies&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; Vol. 1, (Minneapolis: University of Minesotta Press, 1987).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="ListParagraph"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;&lt;i&gt;Visualizing the Holocaust: Documents, Aesthetics, Memory&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; editado por David Bathrick, Brad Prager, y Michael D. Richardson. (Rochester and New York: Camden House, 2008).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:72.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-family:Symbol;"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;Sheldon S. Wolin, &lt;i&gt;Democracy Incorporated, Managed Democracy and the Specter of Inverted Totalitarianism&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;, (Princeton and Oxford University Press, 2008).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;   &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-size:12.0pt;"&gt;Le debo esta referencia a mi profesor de arte moderno mexicano, Stephen S. Vollmer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-size:12.0pt;"&gt; En el detalle del mural de Rivera, aparecen la suástica junto al signo del dólar al lado del símbolo conocido como &lt;i&gt;fasces&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-size:12.0pt;"&gt;, el símbolo Romano del poder asociado a los líctores y magistrados; consiste en un haz de palos y un hacha, que simbolizan el poder sobre la vida y la muerte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-size:12.0pt;"&gt;Silvia Gruner, por ejemplo, comparó a &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-size:12.0pt;"&gt; con &lt;i&gt;Les &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;Maîtres &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-size:12.0pt;"&gt;&lt;i&gt;fous&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-size:12.0pt;"&gt; de Jean Rouch (1954).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:36.0pt;text-align:justify;text-indent:36.0pt"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Jonathan Litell, &lt;i&gt;Les Bienveillantes&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, (Paris: Goncourt, 2006), 25-26; mi traducción del francés.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-size:12.0pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn5"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref5" name="_ftn5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;"&gt; Sabemos que el Nazi no fue el único genocidio del siglo veinte (aunque lo consideremos como incomparable): el exterminio de los musulmanes durante la guerra de los Balcanes, el de los Tutsis en Ruanda, la aniquilación Palestina, la “limpieza social” en Argentina, Brasil o México, que consiste en el asesinato de vagabundos, niños, drogadictos, prostitutas… o “asesinatos políticos” (o “desapariciones”) desde los años setenta de ciudadanos de izquierda. Esto está ligado al impero neo-colonial, el cual, de acuerdo con el científico político Alain Joxe, ejerce hegemonía de dos formas: por medio del genocidio o la amenaza de genocidio o el control vía satélite (aunado a sistemas sofisticados de vigilancia), y por medio de una política del miedo, creando actitudes de servilidad hacia los poderosos.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="mso-ansi-language:ES;font-size:12.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn6"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:36.0pt"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref6" name="_ftn6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;Ver la “Semblanza Crítica e Histórica de Gottfried Ohms,” disponible en: http://cantoscivicos.blogspot.com/2009/02/gottfried-ohms.html.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;/div&gt;&lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn3"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/620368519598223494-7183919686667530306?l=cantoscivicos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/feeds/7183919686667530306/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/2009/09/la-puesta-en-escena-de-cantos-civicos_29.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/620368519598223494/posts/default/7183919686667530306'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/620368519598223494/posts/default/7183919686667530306'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cantoscivicos.blogspot.com/2009/09/la-puesta-en-escena-de-cantos-civicos_29.html' title='Irmgard Emmelhainz. La puesta en escena de Cantos Cívicos:'/><author><name>Bildo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_OzCfaJLI_ac/SsJSAjHPVzI/AAAAAAAACTg/urUTA1rM2Dg/s72-c/%24.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-620368519598223494.post-7851829129067691451</id><published>2009-09-28T12:03:00.000-07:00</published><updated>2009-09-29T12:31:07.633-07:00</updated><title type='text'>CANTOS CÍVICOS: LA TRAMPA. Manuel Hernández</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_OzCfaJLI_ac/SsJcW5cEeNI/AAAAAAAACTo/39kuS8CWVzc/s1600-h/mxdf.jpg"&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/_OzCfaJLI_ac/SsJcW5cEeNI/AAAAAAAACTo/39kuS8CWVzc/s400/mxdf.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386969652733966546" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 300px; height: 400px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: left; margin-top: 6pt; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-style: italic; font-weight: bold; font-size:19px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;b&gt;I. La trampa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;En la portada, dos niños. Parecen tomarse de las manos para girar al ritmo de una canción festiva o infantil. El catálogo de &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; es una metonimia de la pieza que muestra, sin revelarlo, aquello a lo que ella apunta. Al menos en parte.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Las suásticas y el signo de dólares en continuidad, y las ratas blancas, juguetonas, los acompañan.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Cuando la UNAM le dio cabida a &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; en el MuAC&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, aceptó ser cuestionada. No sólo en el sentido en que la discusión se ha desarrollado, sino en uno mucho más preciso y directamente relacionado con ella: el lema emblemático del &lt;/span&gt;&lt;i&gt;alma mater&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; fue forjado por José Vasconcelos, filonazi declarado; la presencia de la raza en dicho lema, y el nacionalismo al que remite, no pueden pasar ya desapercibidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;José Vasconcelos tuvo a su cargo la rectoría de la Universidad y la secretaría de Educación Pública, nada menos. Por eso la Universidad, una vez más, ha dado muestras de no tener sesgos totalitarios, en la medida en que hace posible que se la interrogue donde más puede cortar el filo de las preguntas que le plantea &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;La pieza de Miguel Ventura sitúa explícitamente como un “retorno de lo reprimido” a&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;los textos publicados por Vasconcelos en &lt;i&gt;Timón&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;, ya sea como editor, ya como autor. Esa filiación ahora casi por completo silenciada del prócer, retorna y se muestra. Cualquier inocencia que el público tuviera al respecto sería retirada por esos documentos, claro, siempre y cuando los leyera. Pero en ninguna de las ocasiones en que recorrí la pieza eso sucedía, la gente pasaba de largo o los pisaba sin leer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;La pregunta que ha organizado este texto no es tanto &lt;i&gt;¿qué significa “Cantos cívicos”?,&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; ni &lt;/span&gt;&lt;i&gt;¿qué representa?&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;, sino &lt;/span&gt;&lt;i&gt;¿qué hace la pieza?&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; Esa capacidad de acción requiere, a su vez, de la activación de la obra, algo que en parte queda bajo la responsabilidad del visitante del MuAC.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;i&gt;Perder la inocencia&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;sin saberlo&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;, como puede ocurrirle a un niño o niña que sufre un abuso sexual de un adulto, podría ser una fórmula para situar lo que sucede con esa ratonera que es&lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;. Su truculencia está ahí: en configurar un dispositivo erótico que pone en acción múltiples los recursos para corromper la supuesta inocencia de quienes la visitan, niños o no.&lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; indica que, para los poderes fácticos y legítimos, un campo de batalla actual son los niños y niñas.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; pone en cuestión la noción misma de pedagogía, παιδαγωγός, es decir lo que de manipulación y perversidad hay en “conducir a los niños”. No se trata sólo de los menores de edad, sino de quienes se dejan conducir como niños en la sociedad de consumo a través del espectáculo, del que la industria cultural no es una excepción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;b&gt;Dispositivo, experiencia, práctica&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Un dispositivo erótico, eso es &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;. Quien entra a la pieza, penetra a una rata por la cola.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_OzCfaJLI_ac/SsJd496IL8I/AAAAAAAACTw/UhgHsbfYLko/s1600-h/plantainstalacion.jpg"&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/_OzCfaJLI_ac/SsJd496IL8I/AAAAAAAACTw/UhgHsbfYLko/s320/plantainstalacion.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386971337560960962" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 199px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: center; "&gt;Planta de la instalación.&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-top: 6pt; text-align: center; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Revancha lúdica del “Hombre de las ratas”, &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; va más allá y trata de múltiples formas de penetración. Lo sorprendente es que no sea fácil detectarlo. Si desde la entrada es así, luego la proliferación de imágenes y objetos impacta al ojo y lo abruma con miles de estímulos. Quedar expuesto a ellos ha sido demasiado violento para algunos y han detestado la pieza; lo visual ganó la partida y… partieron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;La pieza presenta tal cantidad de elementos, y es tan poco transparente, que se presta a mil equívocos. No comunica nada claro. Tal vez por eso ha dado tanto de qué hablar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Existe lenguaje entre los animales, eso ya no está en duda. Para explorar el terreno, las abejas cuentan con elementos de la colmena que localizan los puntos en donde hay alimento. Luego éstas comunican a las obreras en dónde se encuentra a través de una serie de movimientos perfectamente codificados que comunican con precisión la distancia y la dirección en que está el alimento, la naturaleza del mismo, así como la cantidad.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Las obreras entonces salen a la búsqueda del sustento y pueden encontrar su objetivo a gran distancia de la colmena. En cambio, lo que caracteriza al lenguaje humano es la ambigüedad, los equívocos. La polisemia de cada palabra genera la erupción de significados y de resonancias que le da su riqueza a la poesía, al chiste y a la vida. Sin embargo, ése terreno resbaladizo parece haber provocado repulsión. Se pide a la pieza que sea objetiva en tanto relato histórico, olvidando que no es ése su registro. En tanto obra de arte, no puede esperarse de &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; que adopte el lado positivo del saber, su opción es por la producción de un saber crítico. La cuestión es analizar de qué manera lo consigue, si es que lo consigue.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;¿Cuántos, entre quienes han rechazado la pieza, aceptaron la invitación implícita de ponerse en cuatro patas y recorrer el laberinto? Penetrarlo, recorrerlo, reír, ver los videos que explican el meticuloso cuidado de las ratas y su entrenamiento, y luego la filmación del artista a gatas portando traje de nazi mientras pastorea diversos animales. He ahí una pequeña experiencia propuesta al visitante que, en caso de aceptarla, deja de ser un &lt;i&gt;espectador&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;, como aquél que mira pasivo la televisión y colabora en la sociedad del espectáculo. Recorrer el laberinto es poner el propio cuerpo en acción, aceptar el juego propuesto y jugarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Al dar las condiciones para la participación de quien recorre la pieza, &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; propone un dispositivo que hace posible una experiencia. &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Experiencia&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; en el sentido de aquello que toca y transforma en algo la existencia de alguien. Ahora bien, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;hacer posible una experiencia&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; no garantiza que ésta sobrevenga, ni decide su magnitud, y menos todavía su sentido. Sólo la hace posible. En este caso el dispositivo propone una experiencia que no depende del habla, aunque difícilmente se pueda situar por fuera del lenguaje.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Es una pena que quienes han rechazado &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; no nos digan si participaron plenamente del dispositivo durante los conciertos o, si no fue así, que situaran qué parte del mismo no aceptaron u omitieron, ¿recorrer el laberinto? ¿ver a las ratas trabajando? ¿leer los carteles de&lt;/span&gt;&lt;i&gt;Timón&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;?. Incluso podrían decir porqué. Lo que es visible, es que &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; ha impulsado a más de uno a dar cuenta de lo que le sucedió al recorrer la pieza. Lo decisivo está ahí. Dar cuenta de una experiencia es algo específico del psicoanálisis lacaniano, en especial en lo que toca a los psicoanalistas. Alguien deviene lacaniano no por usar la jerga de Lacan. El analista llega a estar en condiciones de sostener una posición y una práctica como efecto de una experiencia, que a su vez depende de aceptar un dispositivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;También &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;, propone una experiencia que depende de un dispositivo. Sin someterse a él, ¿cómo detectar sus efectos corporales? Es que la pieza exhibida en el MuAC no es ajena al cuerpo como lugar de encuentro entre la política y lo sexual.&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt; &lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Esa dimensión erótica es seria, pues transforma a quien recorre la pieza en… rata. Este animal no tiene un valor unívoco en la obra, y no es posible aceptar que ella establezca una asimilación simple entre las ratas y los judíos, uno de los lugares comunes del antisemitismo que Art Spiegelman plasmó con un toque de &lt;i&gt;camp&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; en su novela gráfica &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Maus&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn5" name="_ftnref5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Para objetarlo, basta señalar que el primer elemento de la pieza es un video del artista caracterizado como oficial nazi cantando que paulatinamente se convierte en rata. Así, el artista, el nazi, y los visitantes de la pieza también nos convertimos en ratas. No es en tanto humanos que confluimos, sino en tanto ratas. ¿Entonces qué implica la inclusión de ratas vivas en el dispositivo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Es posible intentar hacer una lectura de la pieza, lo que quiere decir seguir las huellas de los hilos temáticos hasta conseguir su articulación. Sin embargo, para conseguirlo, es necesario entrar en el dispositivo, no sólo como mirada, sino en tanto sujeto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; margin-right: 0cm; margin-left: 35.4pt; margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;Los dispositivos tienen, pues, como componentes líneas de visibilidad, de enunciación, líneas de subjetivación, líneas de ruptura, de fisura, de fractura que se entrecruzan y se mezclan mientras unas suscitan otras a través de variaciones o hasta de mutaciones de disposición. De esta circunstancia se desprenden dos importantes consecuencias para una filosofía de los dispositivos. La primera es el repudio de los universales.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn6" name="_ftnref6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Esta complejidad existe en la obra de Ventura. Y por lo tanto cuestiona los universales, por ejemplo el del humanismo que sostiene la dignidad de “todo ser humano”. ¿Es posible seguir considerando al hombre, al ser humano, como un valor seguro? ¿Lo humano no necesita interrogarse? Lyotard indicó que el humanismo “tiene incluso autoridad para suspender, prohibir la interrogación, la sospecha, el pensamiento que todo lo roe.”&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn7" name="_ftnref7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Las preguntas, como ratas, todo roen. Pero el humanismo es duro. De ahí que sea importante no ahogar antes de tiempo las preguntas que suscita &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn8" name="_ftnref8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;El dispositivo erótico de la pieza ha comenzado a ser desplegado ya en su costado escatológico.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn9" name="_ftnref9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Jacques Lacan inventó en los años sesenta algo sorprendente con su objeto &lt;i&gt;a&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;. Se trata de un objeto que está fuera de la estética trascendental kantiana y que no es un objeto de deseo, sino el objeto &lt;/span&gt;&lt;i&gt;causa&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; de deseo. Multimodal, el objeto &lt;/span&gt;&lt;i&gt;a&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; responde a los agujeros del cuerpo; puede operar bajo la forma del seno, las heces, la mirada o la voz. No hay sujeto deseante sin la determinación que le inflinge el objeto &lt;/span&gt;&lt;i&gt;a&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;. Ahora bien, esos objetos suscitan un sexo sin sexuación&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn10" name="_ftnref10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, es decir, el sujeto que está afectado por el objeto &lt;/span&gt;&lt;i&gt;a&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; está tocado por un deseo sexual que no es, como tal, femenino ni masculino. Es deseo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Como algo ha sido dicho ya de la presencia del objeto fecal en la pieza, parece indispensable tocar un elemento del que no se ha hablado nada hasta ahora y que, sin embargo, ocupa el primer plano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;, ése es el nombre de la obra. No se trata sólo de la música, sino de la voz. Tal es el objeto &lt;/span&gt;&lt;i&gt;a&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; que es insidiosamente activado en ella, específicamente por las ratas. Con un genoma muy cercano al humano&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn11" name="_ftnref11" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, un grupo de ratas blancas fueron educadas para recorrer el laberinto de los tubos de plástico y recoger su alimento mezclado con chocolate, sustancia que Ventura ha utilizado antes con valor de mierda y que, aunado a uno de los videos en que un oficial nazi es obligado a tragar algo sin reposo, evoca la pulsión oral .&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;En un segundo momento se unió otro grupo de ratas que recibieron un tratamiento para colorearlas, y este segundo grupo fue entrenado por el primer grupo para realizar las mismas acciones. Este fenómeno grupal ¿no evoca los fenómenos de manejo de poblaciones que fueron promovidos por los nazis, tanto entre los alemanes como entre sus víctimas? De los fenómenos de masa en Alemania dan cuenta las películas de Leni Riefenstahl y la participación ciega de los&lt;i&gt;Judenrat&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; en la tarea de exterminio ha sido ya situada por Hanna Arendt.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn12" name="_ftnref12" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Hay dos coros, uno de niños y otro de adultos. Cuando las ratas recorren el laberinto, disparan señales que dan indicaciones de qué canciones habrá de cantar tal o cual coro. Las melodías son, por ejemplo, &lt;i&gt;Die Fahne hoch&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; (“Con la bandera en alto”), una canción interpretada por ambos coros, que era nada menos que el himno del partido nazi, o también &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Falangista soy&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; y las ochenteras &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=_-3juM5w_tk&amp;amp;feature=PlayList&amp;amp;p=EF4E8B1DAF171FBE&amp;amp;index=0&amp;amp;playnext=1"&gt;Life is live&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; y &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=ud5CTzlQGWU"&gt;No controles&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;, de Flans.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Los efectos de la música sobre el público forman parte intrínseca de la pieza. Quienes la han repudiado, ¿presenciaron el ambiente de fiesta de los conciertos? Sentir cómo el cuerpo es llevado por la música, sorprendernos embelezados escuchando a los niños cantar con dulzura esas canciones del horror, ¿no forma parte de la pieza?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Las orejas no tienen párpados. Son el único agujero del cuerpo que no tiene ninguna barrera de protección. Esta constatación de Pascal Quignard en &lt;i&gt;El odio a la música&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn13" name="_ftnref13" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;, permite entender que con los coros de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; hemos sido nuevamente penetrados. Penetrados por la música. Ante ella quedamos inermes, sin darnos cuenta nos ha violado; la escuchamos y la obedecemos. En ese sentido, los cantos de los coros dan una clave de lectura invaluable para revelar el sentido de la obra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Si es cierto que &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; opera desde la “esquizofrenia”,&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn14" name="_ftnref14" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[14]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; se debe a la música y a la voz; el loco desespera de oír voces, voces impuestas. No tienen sentido o, si lo tienen, es enigmático, y si no lo es -si comunican claramente sus órdenes- pueden ser terribles: “mata a tu hijo, es el diablo”,&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;el loco les cree y se siente compelido a actuar en obediencia. La voz y la música, guardan un parentesco cercano con la alucinación pues también son una imposición. ¿Quién no ha sido torturado por algún fragmento de la canción que “se le pega” sin remedio? Llega cuando le place, nos libera cuando quiere.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Quignard hila aquello que canta, lo que suena y lo que habla.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn15" name="_ftnref15" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[15]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; En efecto, forman una misma serie persecutoria que nos subjetiva desde antes de nacer. “Sonidos antiguos nos han perseguido. Todavía no veíamos. Todavía no respirábamos, todavía no gritábamos. Ya escuchábamos”.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn16" name="_ftnref16" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[16]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;La fascinación que produce la música permite encontrar en ella el misterio de la voz, que es a la vez objeto causa de deseo e irrupción del superyó.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn17" name="_ftnref17" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[17]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Cuando el analizante está en el diván, ¿qué da soporte a la presencia del analista?,&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;¿es él otra cosa que la voz que emerge del campo del Otro? Es muy extraño que de todas las modalidades de objeto &lt;i&gt;a&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;, la menos estudiada por Lacan fuera la voz. En una de las pocas ocasiones en que se extendió al respecto dice:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; margin-right: 0cm; margin-left: 35.4pt; margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;La voz de la que se trata , es la voz en tanto que imperativa, en tanto que reclama obediencia o convicción, que ella se sitúa, no en relación a la música, sino en relación con la palabra.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn18" name="_ftnref18" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[18]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;En contraste, respecto de la música Pascal Quignard sostiene: “escuchar, es ser tocado a distancia. El ritmo está ligado a la vibración. […] Escuchar es obedecer. Escuchar se dice en latín &lt;i&gt;obaudire&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;. &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Obaudire&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; derivó en francés bajo la forma &lt;/span&gt;&lt;i&gt;obéir&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; [obedecer]. La audición, la&lt;/span&gt;&lt;i&gt;audientia&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;, es una &lt;/span&gt;&lt;i&gt;obaudientia&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;, es una obediencia”.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn19" name="_ftnref19" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[19]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Tal vez porque quiso deslindar a la voz de la música, a menudo, cuando la tarea de estudiar la voz parecía imponerse, Lacan la posponía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;El campo del poder no es sólo negativo, jurídico. Foucault lo dijo muy claro, advirtiéndolo a los analistas.&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt; &lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn20" name="_ftnref20" title=""&gt;&lt;span&gt;[20]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;No hay un poder, el poder es múltiple y se trata de poderes específicos cuya función primordial no es prohibir, sino “ser productores de una eficiencia, de una aptitud, productores de un producto”.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn21" name="_ftnref21" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[21]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;En efecto, esa “tecnología del poder”,&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn22" name="_ftnref22" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[22]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; nos dice Foucault, comenzó a ser estudiada por Bentham y luego por Marx, en el libro II de &lt;i&gt;El Capital&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;. Aquí ya no se trata de la disciplina individual, sino de mecanismos como la escuela, en donde la posibilidad de clasificar a los alumnos era decisiva para poder controlar a la población estudiantil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Hay una forma de poder que encuentra los medios para controlar, dirigir, encauzar, ya no a un individuo, sino a una población, a manera de obtener de ella un producto.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn23" name="_ftnref23" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[23]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Y la forma más inmediata de organizar al unísono a los cuerpos es alterando y coordinando sus ritmos. Por eso, antes de hablar en &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; de la mierda como el producto del sistema, conviene hablar de la voz como lo que comanda su producción, la regularidad, la higiene debida y el destino de los desechos. Se trata de un poder que impulsa a la producción, a &lt;/span&gt;&lt;i&gt;hacer&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;, como muestra con claridad el síntoma obsesivo de la oblatividad o, en el terreno del amor, la idea de que sólo es amado quien &lt;/span&gt;&lt;i&gt;ha hecho&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; algo para merecerlo. O, en el trabajo, la idea de que no hay que “perder el tiempo”. No se trata sólo de una anatomo-política, sino de un bio-poder, pues aunque afecta a los cuerpos individuales; el régimen que decide la educación de los niños en el tratamiento y destino de los desechos es decisivo para la salud pública.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;El largo proceso educativo de un ser humano comienza con el control de esfínteres, que responden al imperativo de una voz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Las técnicas de poder implican un arreglo heterogéneo de líneas de fuerza, y desde la revolución industrial, la tecnología juega un papel decisivo en ellas; pero sobre todo hay un ritmo. En efecto, Pascal Michon sostiene que “&lt;i&gt;le pouvoir est un médium rythmique&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;” (“el poder es un &lt;/span&gt;&lt;i&gt;médium&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; rítmico”).&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn24" name="_ftnref24" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[24]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;El poder actúa a través del ritmo. Michon desarrolla esta tesis decisiva justamente respecto de las instituciones a las que se refiere Michel Foucault: la escuela, el hospital, el ejército y el taller. Ahí manda quienquiera que imponga la cadencia en que se hacen las cosas. Es necesario, entonces, detenerse en ese “objeto singular”&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn25" name="_ftnref25" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[25]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; que es la música y el canto, en la medida en que, como la voz, ordenan, hacen obedecer. ¿Qué relación tenemos con ese objeto singular? La incorporamos, sostenía Lacan. Una voz no se asimila, se incorpora, y por eso “puede modelar nuestra vida”.&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt; &lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn26" name="_ftnref26" title=""&gt;&lt;span&gt;[26]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;La voz, entonces, es el instumento en donde se manifiesta a la vez el deseo del Otro y… el superyó.&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn27" name="_ftnref27" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;span&gt;[27]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;Cuando por primera vez Lacan situó con precisión la producción del objeto &lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;i&gt;a&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;, fue a través de una operación topológica que divide un &lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;i&gt;cross-cap&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt; en una banda de Moebius y un residuo. Dice así:&lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; margin-right: 0cm; margin-left: 35.4pt; margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;La parte residual está aquí. La he construido para ustedes, la hago circular… Tiene su pequeño interés porque, déjenme decirles, esto es&lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;i&gt; a. Se los doy como una hostia&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;, pues ustedes se serviran de ello después. El &lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;i&gt;a&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt; minúscula está hecho así.&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn28" name="_ftnref28" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;span&gt;[28]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;En efecto, el objeto &lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;i&gt;a,&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt; y en particular la voz, penetra en el cuerpo y se incorpora. No se trata de una identificación imaginaria, sino de un pasaje afuera-adentro. Ari Volovich, comentando&lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;, nota lo siguiente: “&lt;/span&gt;En uno de los cuadros podemos ver a una rata extendiendo&lt;i&gt;una hostia&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; en forma de suástica ante las bocas abiertas de un oficial nazi y un puñado de niños vestidos de ropa tradicional alemana.”&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn29" name="_ftnref29" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[29]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;La coincidencia no deja de sorprender. La incorporación del objeto &lt;i&gt;a&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; bajo la forma de la hostia musical que penetra por todos los orificios del cuerpo es efectiva en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Quignard: “El auditor del lenguaje es un interlocutor: la egoforia pone a su disposición el “yo” y la posibilidad abierta de responder en todo instante. El auditor en música no es un interlocutor. Es una presa que se abandona a la trampa.”&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn30" name="_ftnref30" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[30]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Eso y no otra cosa es &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;: una trampa que activa la tarea insidiosa de la propaganda que sirve al biopoder. ¿Cómo comprender los alcances de la pieza sin escuchar los conciertos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;¿Cómo no temblar ante la manipulación de la que es objeto el público que sonríe al ver a los niños cantar melodías pegajosas? ¿O poner cara de concierto dominical mientras los admiran enfundados en coloridos uniformes que evocan a las juventudes nazis?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;De nuevo Quignard:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; margin-right: 0cm; margin-left: 35.4pt; margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;Ni interno ni externo, nadie puede distinguir claramente en lo que despliega la música lo que es subjetivo de lo que es objetivo, lo que pertenece a la audición y lo que pertenece a la producción de sonido. Una inquietud propia a toda infancia consiste en ubicar en los ruidos apasionantes y rápidamente vergonzosos del cuerpo, lo que nace de sí y lo que pertenece al otro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; margin-right: 0cm; margin-left: 35.4pt; margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;Al no delimitar nada, lo sonoro ha individualizado menos las orejas de lo que las ha consagrado al agrupamiento. Eso se llama: jalar las orejas. Himnos nacionales, fanfarrias municipales, cánticos religiosos, cantos familiares identifican a los grupos, asocian a los nativos, sujetan a los sujetos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; margin-right: 0cm; margin-left: 35.4pt; margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;Los obedientes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; margin-right: 0cm; margin-left: 35.4pt; margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;Indelimitable e invisible, la música parece ser la voz de todos. Quizá no hay música que no sea agrupante, porque no hay música que no movilice de inmediato aliento y sangre. Alma (animación pulmonar) y corazón.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn31" name="_ftnref31" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[31]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;Así es, el público se hace obediente a la música, a su encanto, y se agrupa en torno a ella. Por eso Adorno insistía en la pertinencia de la música de Schoenberg, porque ésta no se armonizaba con el sistema. La música después de Auschwitz no puede ser la misma, pues ella fue cómplice. La música, nos recuerda Quignard, es la única de todas las artes que colaboró en la tarea de exterminación de los judíos organizada por los alemanes.&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn32" name="_ftnref32" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;span&gt;[32]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt; Simón Laks dejó un testimonio de ello en &lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;i&gt;Melodías de Auschwitz&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;.&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn33" name="_ftnref33" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;span&gt;[33]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="letter-spacing: 0.1pt; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Pascal Quignard:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; margin-right: 0cm; margin-left: 35.4pt; margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;Después de lo que los historiadores llaman la “Segunda Guerra mundial”, después de los campos de exterminio del III Reich, hemos entrado en un tiempo en donde las secuencias melódicas exasperan.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn34" name="_ftnref34" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[34]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Ante la música, la oreja no puede cerrarse, uno queda capturado por ella. “Eso fue el dolor de los deportados cuyo cuerpo se levantaba a pesar de ellos mismos. Hay que escuchar esto estremeciéndose: los cuerpos desnudos entraban en la cámara de gas con música”.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn35" name="_ftnref35" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[35]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Ya Platón en la &lt;i&gt;República&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; (libro III, 401 d) dice cómo “el ritmo y la armonía se introducen en lo más íntimo del alma” por lo cual “la educación descansa en la música”. En efecto, la música captura al cuerpo humano hundiendo en la obediencia a aquel que sucumbe ante la trampa de su canto, por eso el astuto Odiseo se ató al mástil. Para Quignard las Sirenas en los campos fueron Wagner, Brahms y Schubert.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn36" name="_ftnref36" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[36]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Para oír música, para escuchar al otro, hay que callarse. Forma de obediencia y de renuncia a la persona (&lt;i&gt;per sonare&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;), en la que cesa “mi derecho a expresarme”. Ese costado de despersonalización, esa inhumanidad, forma parte del encanto de la música, por lo cual atrae hacia sí como un anzuelo que captura las almas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Quignard:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; margin-right: 0cm; margin-left: 35.4pt; margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;¿Por qué la música pudo ser “mezclada con la ejecución de millones de seres humanos”?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; margin-right: 0cm; margin-left: 35.4pt; margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;¿Por qué tomó una “parte más que activa”?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; margin-right: 0cm; margin-left: 35.4pt; margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;La música viola a los cuerpos humanos. Los pone de pie. Los ritmos musicales fascinan a los ritmos corporales. Al encontrar la música, la oreja no puede cerrarse. La música, al ser un poder, se asocia por ese hecho a todo poder.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn37" name="_ftnref37" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[37]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Esta ferocidad de la música comienza a explicar cómo es posible que un pueblo que ama la música más refinada, y además la crea, pudo participar sistemáticamente en las tareas de Auschwitz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;b&gt;Propaganda y publicidad&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Quien crea que la pieza de Ventura es grotesca por la aparición mil veces repetida –a la manera de Goebbels- de la suástica, puede estar cometiendo un error costoso. Esas imágenes tan conocidas y codificadas, al menos nos permiten levantar la guardia una vez que estamos adentro de la trampa. El retorno de lo reprimido se hace presente de forma transfigurada: la ficción del NILC es la parodia que lo anuncia y nos avisa del riesgo. Aquello que fue reprimido no vuelve idéntico a sí mismo, toma formas nuevas que permiten su aparición a la luz del día.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;La propaganda, que tuvo una primera connotación religiosa en la &lt;i&gt;propagación&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; de la fé católica, mudó definitivamente de sentido con el uso que le dieron los regímenes totalitarios del siglo XX.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn38" name="_ftnref38" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[38]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; A partir de este momento, el término se asocia con el control de la opinión pública, principalmente a través de los medios de comunicación masivos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Eventualmente, la propaganda se iba a vincular con las estrategias de partidos políticos y de gobiernos que ya no se pretenden totalitarios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;En las sociedades capitalistas, la publicidad comercial y la propaganda política han ido de la mano desde principios del siglo XX hasta la actualidad. Son las grandes empresas de publicidad y sus expertos quienes organizan las campañas electorales de los políticos hasta en sus más mínimos detalles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Hay que sopesar que la meta de la propaganda es la sugestión o influencia en las masas a través de la manipulación de los símbolos y de la psicología individual&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn39" name="_ftnref39" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[39]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; para, de esa manera, aumentar el apoyo (o el rechazo) a una cierta posición, antes que presentarla simplemente en sus pros y contras. ¿Alguien duda de que la información del Pentágono transmitida por CNN en la Guerra del Golfo Pérsico formaba parte de su estrategia de guerra? El objetivo de la propaganda no es decir una verdad, sino convencer a la gente: pretende inclinar la opinión general, no informarla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Debido a esto, sus mensajes se presentan con una alta carga emocional, apelando a la afectividad, en especial a sentimientos patrióticos, y convoca los argumentos emocionales más que racionales. De ahí el gran servicio que le presta la música. Los publicistas lo saben bien al utilizar &lt;i&gt;jingles&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;: “la investigación ha mostrado que el principal impacto de una canción […] puede radicar en que corta la contraargumentación”&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn40" name="_ftnref40" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[40]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Publicidad&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;y propaganda se aúnan en el uso de todos los mecanismos posibles para persuadir a alguien, o a un grupo, de que la decisión que toma es propia, cuando en realidad es efecto de la manipulación ejercida por la propaganda misma. Si la publicidad comercial busca influir las decisiones de consumo y las preferencias políticas individuales, el &lt;i&gt;target&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; (como se dice) de la propaganda es controlar al grupo social, por ejemplo ante la amenaza de una epdiemia o de una guerra. La propaganda intenta guiar a la opinión pública a través de posicionar valores alrededor de los cuales el poder busca cohesionar a la población que los adopta como propios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;En la actualidad la frontera entre ambos territorios, publicidad y propaganda, se vuelve difusa debido a que no sólo hay negocios entre las grandes empresas y partidos políticos, sino convergencia de intereses.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Nada menos que a Goebbels, el ministro de Educación y de Propaganda nazi, se le atribuye la invención de propaganda moderna, para verificarlo basta leer dichos principios:&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn41" name="_ftnref41" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[41]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;ol start="1" type="1" style="margin-top: 0cm; "&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="color: windowtext; margin-top: 6pt; "&gt;&lt;strong&gt;Principio de simplificación y del enemigo único.&lt;/strong&gt; Adoptar una única idea, un único Símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;span style="color:windowtext;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;ol start="2" type="1" style="margin-top: 0cm; "&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="color: windowtext; margin-top: 6pt; "&gt;&lt;strong&gt;Principio del método de contagio.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="color: windowtext; margin-top: 6pt; "&gt;&lt;strong&gt;Principio de la transposición.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="color: windowtext; margin-top: 6pt; "&gt;&lt;strong&gt;Principio de la exageración y desfiguración.&lt;/strong&gt;  Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="color: windowtext; margin-top: 6pt; "&gt;&lt;strong&gt;Principio de la vulgarización.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="color: windowtext; margin-top: 6pt; "&gt;&lt;strong&gt;Principio de orquestación.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas". De aquí viene también la famosa frase: "Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="color: windowtext; margin-top: 6pt; "&gt;&lt;strong&gt;Principio de renovación.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="color: windowtext; margin-top: 6pt; "&gt;&lt;strong&gt;Principio de la verosimilitud.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="color: windowtext; margin-top: 6pt; "&gt;&lt;strong&gt;Principio de la silenciación.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="color: windowtext; margin-top: 6pt; "&gt;&lt;strong&gt;Principio de la transfusión.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="color: windowtext; margin-top: 6pt; "&gt;&lt;strong&gt;Principio de la unanimidad.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Llegar a convencer mucha gente que se piensa "como todo el mundo", creando una falsa impresión de unanimidad.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn42" name="_ftnref42" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[42]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Durante la escritura de este trabajo recibimos una sorpresa, y no pequeña. La Universidad de Málaga afirma que estos 11 puntos eran fabricación de Goebbels. Sin embargo dos de ellos, los números 5 y 6, son presentados curiosamente entre comillas. Sólo la penosa lectura de &lt;i&gt;Mein Kampf&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; reveló a quién hay que atribuirlos. Ambos están ahí deletreados con claridad.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn43" name="_ftnref43" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[43]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Estos&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;principios, un par de ellos surgidos directamente de la mano de Hitler, están en la base de cualquier campaña política y comercial de las democracias liberales y capitalistas. A partir de esta constatación y de una mínma comprensión de los mecanismos de manipulación propios de la propaganda, queda seriamente en cuestión la noción de libertad, en el sentido de indeterminación y de independencia del poder o del capital.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;En comparación con lo que sucede a diario en el entorno inmediato, Miguel Ventura nos concede dos ventajas. Primero genera una ficción, el NILC, y lo avisa; y por otra una parte su producción plástica en mucho evoca o directamente presenta a la iconografía nazi, lo que de inmediato nos pone sobre aviso y puede provocar rechazo. Esas ventajas no las otorga el sistema.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Lo reprimido retorna transformado. Escuchamos a Flans y se nos mueve el cuerpo, pero no escuchamos realmente la letra, incluso si la cantamos; navegamos alegremente en una fiesta multicolor, en medio de foamis, fotos y muñequitos. Una estética contemporánea que atrae a niños y a adultos por igual. La misma estética con la que Mac Donald’s nos ha sabido atrapar; la misma estrategia de propaganda con la que George W. Bush infundió miedo a sus ciudadanos, y terror al mundo durante ocho años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;b&gt;Impromptu: pornografía y mundo del arte&lt;/b&gt;&lt;span style="font-weight: normal; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;La ficción del NILC y de Gottfried Ohms permiten la creación de un espacio muy peculiar en donde se reúnen en &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; diversas imágenes de sexo &lt;/span&gt;&lt;i&gt;hardcore&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; con distinguidos miembros (es el caso decirlo) del mundo del arte y de la vida social mexicana e internacional. Es el momento en que más énfasis parece haber en la relación entre la suástica y el signo de dólares.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Se trata de un recoveco de la pieza, una especie de cabina pornográfica. Las penetraciones en todas sus variedades abundan, sin faltar el &lt;i&gt;fist-fucking.&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; ¿A qué viene esta coalescencia extraña, aparentemente disparada de la estética pueril de la obra?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;En la pared opuesta a esta sección se encuentran fotografías de jóvenes, semidesnudos, cuyas actitudes indican que se promueven a la manera de los chats en Internet. O bien, están ofreciendo &lt;i&gt;on line&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; sus sexoservicios. Estas dos áreas de la pieza parecen dialogar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;¿De qué manera? Para intentar responderlo hay&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;que considerar que hace algunos meses, Beatriz Preciado publicó un libro llamado &lt;i&gt;Testo yonqui&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; en el que sostiene la tesis siguiente:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; margin-right: 0cm; margin-left: 35.4pt; margin-bottom: 0.0001pt; "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; margin-right: 0cm; margin-left: 35.4pt; margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;La industria del sexo no es únicamente el mercado más rentable de Internet, sino que es el modelo de rentabilidad máxima del mercado cibernético en su conjunto (sólo comparable a la especulación financiera): inversión mínima, venta directa del producto en tiempo real, de forma única, produciendo la satisfacción inmediata del consumidor en y a través de la visita al portal. Cualquier otro portal de Internet se modela y se organiza con esta lógica masturbatoria de consumo pornográfico.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn44" name="_ftnref44" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[44]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;También avanzará una tesis más osada todavía, “el verdadero motor del capitalismo actual es el control farmacopornográfico de la subjetividad”.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn45" name="_ftnref45" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[45]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; No abundemos en el narcotráfico, que no es tema de la pieza de Ventura, pero recordemos que para Preciado éste y la pornografía son “los dos motores ocultos del capitalismo del siglo XXI.”&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn46" name="_ftnref46" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[46]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Al menos en México no son ocultos, sólo no están reconocidos explícitamente, pues ambos gozan de total exposición.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn47" name="_ftnref47" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[47]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;Interesada en primera persona por la testosterona sintética tomada como droga dura, la farmacopornografía es para Beatriz Preciado “el lado oculto y marginal de la industria cultual contemporánea, y el paradigma de cualquier otra producción postfordista. En el capitalismo&lt;i&gt;über-material&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;, toda forma de producción ofrece beneficios en la medida en que se acerca al modelo de producción farmacopornográfica.”&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn48" name="_ftnref48" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[48]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Por otra parte, contra el higienismo nazi, contra aquel ideal suyo de pureza que se tradujo en una condena a la homosexualidad y que, según la tesis de Lourdes Morales, se ha prolongado en la estética minimalista y depurada que domina al mundo del arte como un &lt;i&gt;lingua franca&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;internacional,&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn49" name="_ftnref49" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[49]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; el NILC presenta una estética abigarrada y sucia. Una polisexualidad que, con el &lt;/span&gt;&lt;i&gt;fist-fucking&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; evoca a un Foucault que consideraba indispensable innovar en la producción de placeres para que el deseo continuara existiendo.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn50" name="_ftnref50" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[50]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Con su deriva por sexualidades alternativas, &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; opera un cuestionamiento a las identidades sexuales fijas y heteronormativas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Para ponerlo en palabras de Beatriz Preciado:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; margin-right: 0cm; margin-left: 35.4pt; margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;Antes pensaba que sólo los que éramos como yo estábamos bien jodidos. Porque no somos ni seremos nunca ni mujercitas ni héroes de &lt;i&gt;Rio Grande&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;. Ahora sé que en realidad todos estamos bien jodidos, no seremos nunca ni mujercitas ni héroes de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Rio Grande&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn51" name="_ftnref51" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[51]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;La presencia de enormes falos erectos y de vaginas expuestas no responde sólo a un capricho personal del artista, en este punto la obra articula una crítica al biopoder que permite el mantenimiento del sistema: “la ascensión del capitalismo resulta inimaginable sin la institucionalización del dispositivo heterosexual como modo de transformación en plusvalía de los servicios sexuales, de gestación, de cuidado y de crianza realizados por las mujeres y no remunerados históricamente.”&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn52" name="_ftnref52" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[52]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Esta es la trama que encontramos tejida cuando la pieza reúne a los representantes del biopoder -y sobre todo a los más conservadores- a ciertos artistas que se benefician del “internacionalismo” normalizador del mercado del arte, y a la pornografía &lt;i&gt;hardcore&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;. Bajo el patronato ficcional de Gottfried Ohms, que ha totalizado al mercado del arte, esa coalescencia no parece ser tan arbitraria. Al poner en continuidad a las suásticas con el signo de dólares, no se trata sólo de prestigio, sino de la solución que el mundo postmoderno hipertecnológico da a la crisis producida por la caída de los metarrelatos: el dinero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;A través del dinero se obtienen cuotas de poder, y el poder establece los criterios de verdad y de legitimidad que, a su vez, generan dinero.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn53" name="_ftnref53" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[53]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;b&gt;II. Despliegues&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;En su diván, el psicoanalista recibe ante todo a un ser hablante; no antepone a ello ninguna suerte de identidad cultural, política, étnica, religiosa o psicopatológica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;De la misma manera, el analista se abstiene de cualquier juicio moral respecto de aquel que le habla y de lo que le dice. Si no fuera así, ¿cómo daría condiciones para la articulación y la puntuación del discurso del analizante?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Un elemento del método freudiano es no retroceder ante algo incomprensible. Eso permitió a Freud encontrar la lógica propia de los sueños. Por su parte, Lacan comprendió que hay problemas que no conviene abordar frontalmente, sino desplegarlos a través de algunos rodeos, a veces largos, pero necesarios. Lo que sigue a continuación, es de ese orden.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;b&gt;¿Hay una manera correcta de hablar del nazismo y de sus efectos? El problema del humanismo&lt;/b&gt;&lt;span style="font-weight: normal; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Si atendiéramos a una parte de la cascada de artículos que esta pieza ha suscitado, sospecharíamos que sí. Al menos hay personas para quienes parece obvio que hay maneras adecuadas&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;de tratar este tema y otras que no lo son.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Esta posición tiene diferentes versiones. Vayamos al extremo de la prohibición. Hasta donde hemos podido seguir el debate, nadie ha pretendido que se prohíba la obra. Sin embargo, esta pieza hubiera sido imposible exhibirla en Alemania. Como cada uno recuerda, el partido nazi es inconstitucional en ese país, y por lo tanto ilegal, al igual que toda simbología que le haya pertenecido o lo evoque.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;En términos de resolver un problema, ¿qué tan lejos lleva la prohibición como tal?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Freud:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; margin-right: 0cm; margin-left: 35.4pt; margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;En los caminos de Italia, los cables de alta tensión llevan esta inscripción concisa e impresionante: &lt;i&gt;Chi tocca, muore&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;. Esto alcanza perfectamente para reglar la conducta de los que pasan respecto de los cables colgantes. En Alemania, las advertencias correspondientes son de una ampulosidad superflua y ofensiva: “A causa del riesgo de muerte, está estrictamente prohibido tocar los cables de alta tensión”. ¿Para qué la prohibición? Quien ame la vida se la impartirá a sí mismo, y quien quiera eliminarse por ese medio, no pedirá permiso.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn54" name="_ftnref54" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[54]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;La prohibición reprime, pero no impide que algo afirme su existencia. Erik van Lieshout, artista holandés, desarrolló un curioso proyecto para la IV bienal de Berlín en 2006. En un&lt;i&gt;container&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; ubicado a la altura del 52 de la Augustsatrasse exhibió un video del viaje que hizo en bicicleta por Alemania para conocer a su país vecino y a sus habitantes. Envió una postal a los organizadores de la bienal desde cada lugar que visitó. El tono del video es dispar, por momentos es hilarante, como cuando critica descaradamente a un indigente que está desempleado y van Lieshout se burla de él porque, a pesar de estar sin trabajo, porta un iPod; el indigente lo persigue y lo golpea. O cuando su teléfono celular es atropellado y él cae en desesperación. Pero hay otros momentos en donde el tono cambia a la pura descripción, al internarse en pequeñas ciudades registra en la gente que lo alberga la viva admiración por el&lt;/span&gt;&lt;i&gt;Fhürer&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;. Personas que guardan en secreto retratos de Hitler y que se los muestra diciendo que extrañan aquellos tiempos. Gente amable y hospitalaria.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_OzCfaJLI_ac/SsJf4Qzq9CI/AAAAAAAACT4/9XmzK24Jf0E/s1600-h/container.jpg"&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/_OzCfaJLI_ac/SsJf4Qzq9CI/AAAAAAAACT4/9XmzK24Jf0E/s320/container.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386973524477539362" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 213px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-top: 6pt; text-align: center; "&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="font-size:9.0pt;"&gt;Erik van Lieshout, &lt;i&gt;Container&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="font-size:9.0pt;"&gt;, 2006&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;La prohibición induce la represión, cuando algo se reprime resurge una y otra vez, y gracias a una mutación indispensable para burlar la censura, se vuelve irreconocible. Por eso los sueños son tan extraños, porque son un retorno de lo reprimido que ha sido deformado para poder manifestarse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Sostengamos la hebra que propusimos. ¿Existe una manera correcta de hablar del nazismo? En alguno de los textos críticos de la pieza, se afirma que la ironía no cabe cuando se habla de nazismo.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn55" name="_ftnref55" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[55]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; ¿Y que hacemos con &lt;i&gt;El gran dictador&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; de Chaplin? ¿Habría que condenar su exhibición ahora que se sabe lo que sucedió en Auschwitz? Y &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Véase: amor&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;, la generosa novela de David Grossman que, llena de humor y de fantasía, cuenta lo ocurrido a partir de los ojos de Momik un niño de ocho años,&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn56" name="_ftnref56" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;[56]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; ¿deberíamos repudiarla?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Por su parte, la pieza de Van Lieshout en ocasiones mueve a reír y a la vez no hace concesiones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;Hay piezas que están logradas y otras que son fallidas. El &lt;i&gt;Memorial del Holocausto&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; en Berlín fue creado por Peter Eisenman e inaugurada en mayo de 2005.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_OzCfaJLI_ac/SsJgU_kuUMI/AAAAAAAACUA/pLSthg4szCM/s1600-h/memorialholocausto.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_OzCfaJLI_ac/SsJgU_kuUMI/AAAAAAAACUA/pLSthg4szCM/s320/memorialholocausto.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386974018067648706" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="margin-top:6.0pt;text-align:right"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;Peter Eisenman, &lt;i&gt;Memorial del Holocausto&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;, Berlín&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Fui testigo de cómo la pieza es recorrida por niños y adultos como un laberinto en donde muchos juegan a las escondidas; por momentos los niños corren y ríen abiertamente, los adultos se sonríen con discreción. Algunos niños brincaban de una lápida a la siguiente, hasta que eran reprendidos por los padres. Esta obra a mi entender es fallida; en fotografía panorámica da un aspecto lúgubre, pero al ser recorrida funciona de manera lúdica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Entonces hay dos preguntas que pespuntan: una tragedia ¿siempre debe ser tratada con solemnidad? ¿Esa solemnidad garantiza que una pieza funcione? Si el &lt;i&gt;Memorial del Holocausto&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; busca evocar lo que ha sido un duelo enorme, es fallida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;La primera pregunta, empero, implica una posición respecto de la subjetividad: ¿estamos condenados a nunca llegar a reír ante el horror?, ¿no es la risa lo que podría deshacer los efectos persecutorios? No se trata de la risa que ridiculiza a la tragedia, no se trata de reír &lt;i&gt;del&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; horror, sino de la risa aquella que encuentra en el revés del monstruo, su falla. Es la sonrisa de Yehuda Lerner que cuenta&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;cómo el éxito de la sublevación del campo de Sobibor se basó en la muy alemana característica de la puntualidad, es decir, el orgullo alemán de la precisión fue lo que los perdió. Y Yehuda Lerner sonríe. Claude Lanzmann lo entendió y por eso llamó a su film &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Sobibor, 14 octobre, 16 heures&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;. Podría decirse que Lerner también ríe de alegría por la victoria, pero sobre todo ríe, y nosotros con él, de la ironía de retorcer el poder de la máquina contra sí misma. Yehuda Lerner en ningún momento dice nada que haga pensar que él rememore cada año lo sucedido, al contrario, relata que hacía mucho no pensaba en todo aquello.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Milán Kundera tuvo el acierto de reunir en el título de su libro a la risa y al olvido. Es perturbador que la consigna frente a Auschwitz sea “no olvidar”. Después de que los nazis destrozaron la vida de millones de personas, ¿es una obligación marcar el presente y el porvenir con recordatorios continuos? ¿Dedicar así la propia vida a recordar a aquellos que la destrozaron? “Para que no vuelva a suceder”, se nos dice.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn57" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn57" name="_ftnref57" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[57]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Pero el nazismo no sucederá nunca más bajo la forma histórica en que ocurrió pues surgió de una multitud de condiciones históricas, políticas, ideológicas, económicas, etc., muy&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;específicas, y que son irrepetibles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Pero un fenómeno análogo sí que puede sobrevenir. Es por eso que importa interrogar al nazismo en cuanto a su forma de operación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Una de las razones por las que &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; puede provocar rechazo es porque el nazismo y su iconografía son el último reducto del mal absoluto y de su representación. En un tiempo en donde se han relativizado los valores, el nazismo es una instancia de gran valor para quienes quieren sostener, todavía, una moral dicotómica y la pureza que de ahí se deriva. Quien adopta esa posición quiere verse como completamente ajeno a los nazis. El problema es que quien se coloca así no puede ya interrogarse sobre el fenómeno nazi y por sus modos de operar. En consecuencia podría estar participando de ellos sin detectarlo. Esa distinción tajante entre los nazis y los demás, suele acompañarse de juicios de “bestialidad” respecto a los actos perpetrados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;La respuesta internacional al genocidio nazi fue la Declaración Internacional de los Derechos Humanos. Sin embargo, existen dos problemas respecto de la aplicación de los primeros dos artículos:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;b&gt;Artículo 1&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;b&gt;Artículo 2&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;1. Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Para que estos principios se apliquen, ante todo es necesario reconocer al otro como humano; recuérdese la infame propaganda electoral de un gobernador del Estado de México: “Los derechos humanos son para los humanos, no para las ratas”, refiriéndose a los delincuentes. De la misma manera, en el genocidio de Ruanda, los Hutus se referían a los Tutsis como “animales” y los Tutsis a sus enemigos como “cucarachas”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;La condición “humana” es algo frágil, que se escamotea al otro con mucha rapidez. Pero también se puede perder frente a uno mismo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Lacan escribió en 1945 un artículo llamado&lt;a style="mso-footnote-id:ftn58" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn58" name="_ftnref58" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[58]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;“El tiempo lógico y la aserción de certidumbre anticipada”, del que afirma que lo publicó a manera de que fuera imposible de hallar en su momento. ¿Por qué? ¿Qué puede haber de insoportable en un artículo que parece incluso juguetón? Sucede que, sin que esta temática se desprenda directamente del sofisma lógico que propone el artículo, Lacan concluye así:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;1 ° Un hombre sabe lo que no es un hombre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;2° Los hombres se reconocen entre ellos por ser hombres. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;3° Yo me afirmo como hombre, por temor de ser convencido por los hombres de no ser un hombre. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;En efecto, los múltiples testimonios de prisioneros en los campos de concentración reiteran que la propia condición humana podía ser escamoteada ante uno mismo por los tratos recibidos. Los prisioneros podían dejar de considerarse humanos a sí mismos. Y entonces los únicos humanos para ellos eran los guardias nazis. El efecto era una jerarquización vertical de los seres. Esto ha sido descrito en muchas ocasiones, pero interesa especialmente la revelación del testimonio aportado por el músico Simón Laks, jefe de orquesta en Birkenau.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;Vivíamos en un mundo en el cual el genio alemán había descubierto, proclamado y aplicado una versión modernizada de la teoría de Darwin. El género que llamamos ordinariamente “humano” estaba dividido aproximadamente en cuatro categorías:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:54.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo5;tab-stops:list 54.0pt"&gt;1.&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;     &lt;/span&gt;Los superhombres, es decir los alemanes arios que amaban al Führer y obedecían a sus eslogans y órdenes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:54.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo5;tab-stops:list 54.0pt"&gt;2.&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;     &lt;/span&gt;Los hombres, es decir, los alemanes arios que pensaban y actuaban de otra manera que como ordenaba el Führer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:54.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo5;tab-stops:list 54.0pt"&gt;3.&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;     &lt;/span&gt;Los subhombres, es decir todos los otros arios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:54.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo5;tab-stops:list 54.0pt"&gt;4.&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;     &lt;/span&gt;La chusma, es decir los judíos, los gitanos y otras crápulas de la sociedad bípeda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;Esta división no es una revelación, pero quizá sí lo sea el hecho de que fuera admitida como palabra de evangelio &lt;i&gt;por los prisioneros&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;mismos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;. No sólo admitida, sino puesta en práctica. La primera categoría consideraba por tanto a las otras tres como “inferiores”; la segunda, a las otras dos; la tercera, a la cuarta; y los judíos mismos se consideraban como peores que los gitanos y como peores que todo. No había sin duda un judío en los campos que hubiera osado pensar que valía tanto como otro cualquiera. Hubiera sido pura herejía.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn59" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn59" name="_ftnref59" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[59]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;De ahí el segundo problema de esos artículos de la Declaración. Al provenir de la tradición católica renacentista, la noción de dignidad humana, presente en todos los humanismos, depende originalmente de la semejanza de Dios y el ser humano. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Pico de la Mirandola reconoce esa dignidad en la indeterminación del hombre, misma que le otorga libertad para llegar a ser de diferentes maneras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;Decretó al fin el supremo Artesano que, ya que no podía darse nada propio, fuera común lo que en propiedad a cada cual se había otorgado. Así pues, hizo del hombre la hechura de una forma indefinida, y colocado en el centro del mundo, le habló de esta manera: “No te dimos ningún puesto fijo, ni una faz propia, ni un oficio peculiar, ¡oh, Adán!, para que el puesto, la imagen y los empleos que desees para ti, esos los tengas y poseas por tu propia decisión y elección. Para los demás, una naturaleza contraída dentro de ciertas leyes que les hemos prescrito. Tú, no sometido a cauces algunos angostos, te la definirás según tu arbitrio al que te entregué. Te coloqué en el centro del mundo, para que volvieras más cómodamente la vista a tu alrededor y miraras todo lo que hay en ese mundo. Ni celeste, ni terrestre te hicimos, ni mortal, ni inmortal, para que tú mismo, como modelador y escultor de ti mismo, más a tu gusto y honra, te forjes la forma que prefieras para ti. Podrás degenerar a lo inferior, con los brutos; podrás realzarte a la par de las cosas divinas, por tu propia decisión.”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn60" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn60" name="_ftnref60" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[60]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;El hombre en el centro del mundo. No el ser humano, sino el hombre, Adán. Arriba de él, las cosas divinas. Debajo de él, los brutos. El origen de la dignidad humana de la tradición humanista es androcentrado y fija una diferencia vertical entre las especies, en cuya cúspide está Dios y en el centro del mundo el varón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Así, de manera implícita, quien se aleja de la propia deidad, se aleja de la dignidad humana. De ahí que el mismo Pico de la Mirandola tenga que poner sus reservas contra los judíos y da pistas para “confirmar nuestra sacrosanta y católica fe”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn61" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn61" name="_ftnref61" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[61]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; y “para servir de apoyo a nuestros hombres en la defensa de nuestra religión contra las importunas calumnias de los hebreos.”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn62" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn62" name="_ftnref62" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[62]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Su argumento lo lleva al final de su libro a sostener que: “En conclusión, apenas hay tema de controversia entre nosotros y los hebreos, en que no se les pueda retorcer el argumento y convencerles a base de estos libros de los cabalistas, de modo que no quede rincón alguno donde se parapeten.”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn63" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn63" name="_ftnref63" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[63]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Esa jerarquización de los seres existe incluso para el existencialismo de Sartre que, pretendiéndose ateo, utiliza los mismos argumentos que Pico della Mirandola sobre el hombre como un proyecto abierto, es decir, libre para llegar a ser lo que decida ser. Y de ahí concluye que el hombre tiene una dignidad mayor que otros seres, vivos o no.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn64" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn64" name="_ftnref64" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[64]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Quien perpetra un genocidio, puede considerar que no está violando los derechos humanos, al considerar que no elimina humanos, sino “especies inferiores”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Cuando se quiere trabajar seriamente, hay que hacerlo con documentos. El autor de &lt;i&gt;Mein Kampf&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; no se privó de invocar los “derechos humanos” para justificar en su libelo sus propósitos de exterminio.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn65" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn65" name="_ftnref65" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[65]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Todo ello es un resultado del humanismo que pone el acento en la dignidad humana, sin problematizar lo humano como tal. El humanismo no puede ser la solución a un problema que él mismo ha generado como ideología.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;No sorprende, entonces, que Foucault dijera en 1966: “Nuestra tarea actualmente es liberarnos definitivamente del humanismo,” pues&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;“es la tapadera tras la cual se refugia el pensamiento más reaccionario, en donde se forman alianzas monstruosas e impensables”.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn66" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn66" name="_ftnref66" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[66]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Años después, en 1981, Michel Foucault recuerda el contexto en que escribió en &lt;i&gt;Las palabras y las cosas&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; acerca de “la muerte del hombre”. Y dice:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;Hay que recordar el contexto en el cual escribí esta frase. Ustedes no pueden imaginarse en qué charco moralizador de sermones humanistas estábamos hundidos en la post-guerra. Todo el mundo era humanista. Camus, Sartre, Garaudy eran humanistas. Stalin también era humanista. No cometeré la grosería de recordar que los discípulos de Hitler se llamaban humanistas.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn67" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn67" name="_ftnref67" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[67]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Una de las consecuencias de la pieza de Ventura es que muestra patentemente que los nazis eran humanos. Lo eran bajo la definición misma de la Declaración Internacional de los Derechos Humanos. Tan humanos como quien esto escribe y quien lo lee. La pieza dice que los alemanes que participaron en el genocidio activamente o por omisión, tenían familias a las que amaban, eran gente culta que escuchaba música excelsa y leían a Goethe. Nada de eso los hizo mejores seres humanos. El arte, clásico o contemporáneo, no hace mejores personas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;En dos puntos el psicoanálisis implicó una ruptura con su tiempo. Cuando Freud aseveró la existencia de representaciones inconscientes, hizo estallar al sujeto kantiano, fundamento de la modernidad. Pero también, al liberar la palabra de aquellos a quienes escuchaba, llegó a una conclusión: no hay progreso posible en la condición humana. En “El porvenir de una ilusión” fijó su posición ante cualquier promesa utópica, especialmente la religiosa, y la iba a refrendar en “El malestar en la cultura”. De esta manera, a pesar de su confianza en la razón, se distanció de cualquier promesa ilustrada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Lacan iba a hacer suya esa visión de manera contundente, lo hizo al principio de su recorrido&lt;a style="mso-footnote-id:ftn68" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn68" name="_ftnref68" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[68]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; y también hacia el final de su vida:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;Salirse de la filosofía, y al mismo tiempo de la teología, no es fácil, y necesita un increíble cribado por el que podamos decir que el psicoanálisis sea algo que se sostiene. El está perpetuamente puesto a prueba, da algunos resultados, pero lo que yo pienso, es que no hay progreso, que incluso no hay progreso concebible, que no hay ninguna especie de esperanza de progreso.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn69" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn69" name="_ftnref69" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[69]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;El psicoanálisis no es un humanismo. La pieza de Miguel Ventura pone el dedo en la llaga de cualquiera que quiera ver en lo humano algo equivalente a una dignidad superior a la de otros seres. El humanismo establece diferencias verticales entre especies, y la pieza de Miguel Ventura invierte por un momento ese orden de cosas. Las ratas, animales de laboratorio, son los agentes que activan el dispositivo de los cantos indicando a los coros las canciones que deben interpretar. Así se cuestiona la idea de una dignidad humana superior a la de las ratas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Entre las especies existen diferencias, pero son horizontales, no verticales. Una de esas diferencias es no el lenguaje como tal. Tal y como un psicoanalista genera lecturas polisémicas de su silencio en los analizantes, &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; pone en acción un pequeño universo de equívocos, de coexistencia de elementos inesperados, pero no inconexos ni irracionales. En ese sentido es un aparato de lenguaje humano. Por eso establece otro punto de contacto con la función del analista, pues genera habla. La profusión de textos que ha suscitado es elocuente: &lt;/span&gt;&lt;i&gt;ça parle et ça fait parler&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;. La palabra &lt;/span&gt;&lt;i&gt;ça&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; es una de las traducciones al francés del Ello freudiano, y uno no está lejos de pensar que circular por &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; es como recorrer ese lugar que Freud llamó así. Pero no, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; es un dispositivo, y no un sector del aparato psíquico que sería parte de una ficticia “naturaleza humana”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Con sus orígenes católicos, la idea de “dignidad humana” en la que se apoya el humanismo con sus discursos edificantes sobre el “valor de la persona humana”, es una verdadera trampa, y ésta, a diferencia de &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, no se presenta como una ficción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;&lt;b&gt;Una pregunta incómoda&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Silenciar algo no exime de su existencia. El retorno de lo reprimido se consigue a través de una mutación de lo callado y de lo prohibido. Como las ratas de &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, hemos sido condicionados; condicionados entre otras cosas para detestar la iconografía nazi. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;La vinculación en la pieza entre la suástica y el signo de dólares (pero también del euro y de la libra esterlina) ha resultado especialmente chocante. La relación entre nazismo y neoliberalismo se ha sugerido, y Miguel Ventura la ha confirmado. Recibió como respuesta lo siguiente: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;Por nefasto que pueda ser el sistema que nos tocó vivir, tú tienes la libertad de vivir en paz con tu pareja y de desenvolverte como artista como mejor te plazca-- e incluso de gozar cierto éxito profesional envolviéndote en la bandera de&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;"denunciar al sistema."&lt;a style="mso-footnote-id:ftn70" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn70" name="_ftnref70" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[70]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;No es una respuesta de alguien que rechace la instalación por principio. Pero omite una pregunta: &lt;i&gt;¿existe alguna relación entre nazismo y neoliberalismo?&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; Ninguna respuesta directa está en la pieza, pero induce a una reflexión incómoda, en la que se impone un rodeo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;No parece quedar ninguna duda respecto del hecho de que la economía nazi no fue liberal, máxime que el mercado libre e internacional incluía al aparato financiero que, suponían, estaba secretamente dirigido por judíos. En cambio, extrañamente, parece haber un debate abierto por los liberales respecto de si la economía nazi fue capitalista o no. El liderazgo nazi no sólo insistió en respetar la propiedad privada, sino que además estableció una firme alianza entre el partido nazi y los monopolios industriales. Este hecho y sus consecuencias no escaparon a Theodor Adorno y a Max Horkheimer al publicar en 1944 su &lt;i&gt;Dialéctica de la Ilustración&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;: “la industria cosifica las almas. El dominio de los monopolistas, como antes el de los capitalistas individuales, no se expresa directamente en el comando del señor”.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn71" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn71" name="_ftnref71" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[71]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Entonces, cabe considerar que hay un capitalismo que no es liberal sino monopólico, y que incluso puede virar a un capitalismo monopólico de Estado, como el alemán entre 1933 y 1945.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn72" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn72" name="_ftnref72" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[72]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Ese capitalismo condice bien con el darwinismo social que promueve la lucha del más fuerte. En él, las libertades que tanto son reclamadas funcionan mejor para los más poderosos,&lt;a style="mso-footnote-id:ftn73" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn73" name="_ftnref73" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[73]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; y las ventajas de esas libertades se pueden resumir con una cita de John D. Rockefeller:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;El crecimiento de un gran negocio es simplemente la supervivencia del más apto... La rosa &lt;i&gt;American Beauty&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; sólo puede alcanzar el máximo de su hermosura y el perfume que nos encantan, si sacrificamos otros capullos que crecen en su alrededor. Esto no es una tendencia malsana del mundo de los negocios. Es, meramente, el resultado de una combinación de una ley de la naturaleza con una ley de Dios.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn74" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn74" name="_ftnref74" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[74]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Los nazis abrazaban esta visión del mundo, hablando de la Naturaleza en vez de Dios, motivo por el cual buscaron a la hermana de Nietzsche para encontrar en el filósofo la justificación de un antisemitismo que no existía en él.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn75" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn75" name="_ftnref75" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[75]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Además del hecho de que los prisioneros de los campos de exterminio fueron utilizados como fuerza de trabajo gratuita de industrias como Volkswagen&lt;a style="mso-footnote-id:ftn76" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn76" name="_ftnref76" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[76]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; o Bayer&lt;a style="mso-footnote-id:ftn77" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn77" name="_ftnref77" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[77]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; el nazismo se caracterizó por el manejo de una población específica, el control de los cuerpos y su “procesamiento” -desde su asesinato hasta su industrialización como materia prima&lt;a style="mso-footnote-id:ftn78" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn78" name="_ftnref78" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[78]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;- de una forma que Georg Lukács ya había descrito como propia de la aparición del capitalismo moderno. ¿Cabe alguna duda de que el régimen nazi operaba bajo una estructura de cosificación? En efecto, todo el inmenso sistema de exterminio se basó en el principio de &lt;i&gt;calculabilidad&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;Una creciente racionalización, una progresiva eliminación de las propiedades cualitativas, humanas, individuales del trabajador. Por una parte, porque el proceso de trabajo se descompone cada vez más en operaciones parciales abstractamente racionales, con lo que se rompe la relación del trabajador con el producto como un todo, y su trabajo se reduce a una función especial que se repite mecánicamente.”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn79" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn79" name="_ftnref79" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[79]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Esto describe exactamente la forma en que los alemanes ejecutaban sus acciones, con una clara división del trabajo, de ahí que fuera tan común que la gente no sintiera ninguna responsabilidad personal en lo que sucedía. El film de Claude Lanzmann, &lt;i&gt;Shoah&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, revela con crudeza cómo cada quién se limitaba a ejecutar su pequeña parte del proceso. Y lo que importaba era eficientar el sistema, para lo cual había que calcularlo todo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;Con la descomposición moderna, “psicológica” del proceso de trabajo (sistema Taylor), esta mecanización racional penetra hasta el “alma” del trabajador: hasta sus cualidades psicológicas se separan de su personalidad total, se objetivan frente a él, con objeto de insertarlas en sistemas racionales especializados y reducirlas al concepto calculístico.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn80" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn80" name="_ftnref80" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[80]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Además de la perversidad personal, misma que puede haber en cualquiera bajo determinadas circunstancias, sobre todo operó un sistema de producción, una industria que fabricaba muertos. Por eso poco importa que, como se ha señalado, “el nacionalsocialismo detestaba al liberalismo y sospechaba del libre mercado.”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn81" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn81" name="_ftnref81" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[81]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Sus modos operatorios eran exactamente los del capitalismo, según fueron revelados practicados por Henry Ford,&lt;a style="mso-footnote-id:ftn82" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn82" name="_ftnref82" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[82]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; revelados por Marx y precisados por Lukács respecto de la calculabilidad, misma que acompaña a la cosificación introducida por la estructura de la mercancía. Los prisioneros eran usados como fuerza de trabajo gratuita, y a la entrada de Auschwitz todavía se lee &lt;i&gt;Arbeit macht frei&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, “el trabajo os hará libres”, una burla cruel. Si vivos eran cosas calculables –de ahí su numeración-, ya muertos, los prisioneros eran convertidos mercancías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Hay que señalar de paso que las características de &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; hace imposible convertir esa pieza en una mercancía, así no sea porque su dispositivo implica la realización de conciertos en vivo y el entrenamiento y mantenimiento de ratas por expertos en Psicología y en Veterinaria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Así, un puente se tiende entre nazismo y capitalismo con la estructura de la mercancía y la cosificación que produce, la calculabilidad y la búsqueda de máximo rendimiento costo-beneficio en un proceso que hay que eficientar. Es decir, elementos estructurales del modo de funcionamiento del capitalismo. Pero capitalismo no es exactamente lo mismo que el neoliberalismo, de hecho éste se comienza a gestar a partir de la derrota alemana en la II Guerra mundial. En ese momento se plantea por primera vez un problema que invierte los términos tradicionales. Ya no se trata de si el Estado debe o no regular al libre mercado. En ese momento se trata de hacer existir a un Estado y legitimarlo. “¿Cómo hacerlo aceptable a partir de una libertad económica que va, a la vez, a asegurar su limitación y a permitirle existir?”.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn83" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn83" name="_ftnref83" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[83]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; En suma, el problema de la ausencia de Estado en Alemania a partir de la derrota nazi, dio pie a concebir algo que no cesa de intentarse globalmente, el verdadero objetivo del proyecto liberal: una formalización general de los poderes del Estado y de la organización de la sociedad a partir de una economía de mercado.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn84" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn84" name="_ftnref84" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[84]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Se trata de generar un Estado bajo la vigilancia del mercado, antes que un mercado bajo vigilancia del Estado.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn85" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn85" name="_ftnref85" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[85]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Para instrumentar ese proyecto hace falta el biopoder. Este concepto fue introducido por Foucault en &lt;i&gt;La voluntad de saber&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;. Ya había descrito la invención de las instituciones disciplinarias -como la cárcel, la fábrica y la escuela- que consiguieron ejercer el control sobre el cuerpo de los individuos; éstas tenían en último término el referente del derecho que tenía el soberano para decidir la muerte de tal o cual súbdito. A continuación, el Estado sumó un nuevo poder: el de regular la vida de la población. La diferencia radica en que el poder de matar a un individuo legalmente, viraba en el ejercicio de un poder sobre la vida biológica de la población. Así, el Estado se interesó en las tasas de natalidad, de mortalidad y de morbilidad de la población. Para encauzar a la población, el poder se dotó de medios que rebasan con mucho al Derecho. La ciencia y el positivismo &lt;/span&gt;&lt;span style="color:windowtext;"&gt;abrieron&lt;/span&gt; un apetito de montos de información que se traducen en instrumento de poder. Se planteó la oposición entre positivismo y pensamiento crítico. El poder optó, claro, por el pensamiento positivo, la medición, la información que le permitía controlar a la población. El biopoder busca controlar la vida biológica de los individuos a través del establecimiento de la norma. De ahí que el biopoder se apoye en disciplinas afines a la biología: la medicina, la biología misma, la psicología. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;La función jerarquizadora que en el humanismo cumple Dios o la mayor dignidad del hombre, puesto a la cabeza de los seres vivos, en el capitalismo moderno está resuelta por el darwinismo social. Es decir, una teoría biológica convertida en ideología que argumenta que la Naturaleza (con mayúscula) prefiere al más fuerte, que por ende subyuga al débil. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;La modernidad capitalista exaltó la pureza en todos los ámbitos, desde el racial hasta en las artes (Clement Greenberg), en ella el ideal dominó a la acción política y artística bajo la forma de las utopías. Es también el momento en que las tecnologías del poder establecen las normas como referentes ineludibles, de ahí la medicalización de la vida social y el prestigio que cobra esa disciplina –que no ciencia- y que desliza la valoración de la vida moralmente “buena” en la vida “sana” o “saludable”. Es también el momento en que los tests psicológicos aparecen para poder clasificar convenientemente a la población según psicopatologías creadas para justificar a la psiquiatría,&lt;a style="mso-footnote-id:ftn86" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn86" name="_ftnref86" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[86]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; y el conductismo &lt;span style="color:windowtext;"&gt;se&lt;/span&gt;&lt;span style="color:yellow;"&gt; &lt;/span&gt;plantea la tarea de estudiar e instrumentar la “adaptación” del individuo a su medio ambiente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Es el momento político en donde la norma estadística se convierte en norma de vida y cuando &lt;span style="color:windowtext;"&gt;aparece el&lt;/span&gt;&lt;span style="color:yellow;"&gt; &lt;/span&gt;racismo de Estado, que a ritmo de “hay que defender a la sociedad”, elimina a los judíos, homosexuales, gitanos, locos y cualquier otra forma de “degeneración” de la norma. Es el momento bélico en que George W. Bush, argumentando como objetivo la seguridad de la población de su país lanza un “ataque preventivo” contra Irak, desatando una ola de discriminación y racismo contra los musulmanes, y de paso capturando el petróleo iraquí y sus tesoros arqueológicos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;El neoliberalismo es un desarrollo del capitalismo. El biopoder nació en las sociedades capitalistas con la explosión demográfica y sus técnicas no han cesado de renovarse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;el nazismo sólo llevó a su paroxismo el juego entre el derecho soberano de matar y los mecanismo del biopoder. Pero este juego está inscrito efectivamente en el funcionamiento de todos los Estados, de todos los Estados modernos, de todos los Estado capitalistas. Y no sólo de éstos. (...)&lt;a style="mso-footnote-id:ftn87" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn87" name="_ftnref87" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[87]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Foucault pone énfasis en que también hubo un racismo de Estado en los regímenes socialistas. Cuando un socialista insistió en la transformación de las condiciones económicas como principio de cambio no necesitó del racismo, es decir, cuando el acento ha estado en cambiar los procesos económicos, fue irrelevante. En cambio, cuando se ha insistido en el tema de la lucha contra el enemigo, sobre la eliminación del adversario &lt;span style="color:windowtext;"&gt;dentro&lt;/span&gt;&lt;span style="color:yellow;"&gt; &lt;/span&gt;de la sociedad capitalista, lo biológico ha vuelto a emerger, el racismo reaparece. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;El socialismo […] en la medida en que no expone o no analiza el problema de la mecánica del poder, no puede sino reutilizar o reinvestir los mismos mecanismos de poder que hemos visto constituirse a través del Estado capitalista o del Estado industrial. En todo caso, una cosa es cierta. En realidad, el socialismo no criticó el tema del biopoder desarrollado a fines del siglo XVIII y en el XIX, e incluso lo retomó y desarrolló. […] Me parece, en definitiva, que el socialismo retomó, tal cual, la idea según la cual la sociedad, o el Estado, o lo que debe sustituir al Estado, tiene la función de gestionar la vida, de organizarla, de multiplicarla, de compensar los imprevistos, de considerar y delimitar las probabilidades o posibilidades biológicas.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn88" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn88" name="_ftnref88" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[88]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El biopoder no coacciona con la amenaza de muerte, sino con técnicas que impulsan y regulan la vida a manera de generar ganancias económicas. La ingeniería genética implica un cambio de paradigma, pues ahora el biopoder extiende sus alcances a todos los seres vivo, no sólo los humanos. Las ratas vivas de la pieza son animales de laboratorio, &lt;i&gt;productos de la eugenesia&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;. En efecto, se trata de seres manipulados genéticamente para conseguir ciertas características que los hacen idóneos para su función, de hecho ahora ya son transgénicos.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn89" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn89" name="_ftnref89" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[89]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; No hay que descuidar esa nota de advertencia en la pieza de Ventura. Hay una contradicción entre sostener un darwinismo social y promover la comercialización de transgénicos, pues éstos atentan directamente contra la diversidad de la vida, pero generan pingües ganancias para las trasnacionales. Con lo cual queda claro que el darwinismo social es sólo una ideología económica de acumulación de capital.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; no se propone hacer una crítica de todo. Los riesgos para cada quien, en tanto hemos sido constituidos en “población” por el biopoder, no vienen ahora de un régimen comunista, sino de la homogeneización normativa de un capitalismo globalizado. El reclamo feroz por un mercado “libre”, y la consagración de la “competencia” como un valor económico que ha permeado al tejido social en prácticamente todos sus registros, traduce en realidad la lucha de los grandes intereses por tener las manos libres para imponer sus condiciones, sin miramientos por la vida endémica, incluyendo las poblaciones locales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Y bajo esas condiciones, el mejor funcionamiento de la sociedad entonces puede implicar el asesinato de ciertos sectores. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:35.4pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;Comprenderán, en consecuencia, la importancia –iba a decir la importancia vital- del racismo en el ejercicio de tal poder. El racismo representa la condición con la cual se puede ejercer el derecho de matar. Si el &lt;span style="color:windowtext;"&gt;poder&lt;/span&gt;&lt;span style="color:yellow;"&gt; &lt;/span&gt;de normalización quiere ejercer el viejo derecho soberano de matar, debe pasar por el racismo. Pero también un poder soberano, es decir, un poder que tiene derecho de vida y muerte, si quiere funcionar con los instrumentos, los mecanismos y la tecnología de la normalización debe pasar por el racismo. Que quede bien claro que cuando hablo de homicidio no pienso simplemente en el asesinato directo, sino todo lo que puede ser también muerte indirecta: el riesgo de exponer a la muerte o de multiplicar para algunos el riesgo de muerte, o más simplemente la muerte política, la expulsión.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn90" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn90" name="_ftnref90" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[90]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Las últimas frases revelan cómo se ejerce el racismo mexicano sobre todos los pueblos indígenas del país, que han sido sistemáticamente expuestos a la muerte, multiplicados sus riesgos de &lt;span style="color:windowtext;"&gt;enfermedades&lt;/span&gt; mortales curables, y reducidos a casi nada en el ámbito político. Al menos hasta la llegada del zapatismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Un efecto de la pieza de Miguel Ventura, al plantear una relación entre el nazismo y el neoliberalismo podría ser suscitar la discusión sobre los mecanismos del biopoder y cómo conducen al racismo y al genocidio; justamente ese análisis fue omitido por los Estados socialistas. Si esos mecanismos no se critican, si no se estudian en sus orígenes, en sus técnicas, en sus modos operatorios, entonces podríamos colaborar, sin saberlo, en la repetición del horror. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Más que recordar miles de veces lo sucedido, es importante desplegar, articular, analizar las técnicas de poder del nazismo como paroxismo del biopoder surgido del capitalismo. El nazismo implementó medios altamente racionales para conseguir sus fines. De ahí que sea necesario recordar su sistema de producción de muertos, calcado del capitalismo industrial y su calculabilidad tan afín a la razón. No descuidar, tampoco, la confluencia de principios de acción goebbelianos en la publicidad y la propaganda política, que tiende a la manipulación de masas. Y estar advertidos, gracias a las ratas blancas, de que la ingeniería genética abre ya la posibilidad de una eugenesia que promete mucho para las trasnacionales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;El neoliberalismo no es el nazismo, pero ambos son momentos del capitalismo y &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; nos interroga: ¿la estetización de la política terminó con el nazismo? Walter Benjamin advertía en 1936 que la consecuencia lógica del fascismo es una estetización de la vida política, en donde hay un aparato puesto al servicio de los valores culturales.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn91" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn91" name="_ftnref91" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[91]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Así, “todos los esfuerzos para estetizar la política culminan en un solo punto. Ese punto es la guerra”.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn92" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn92" name="_ftnref92" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[92]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; no hace referencia a la II Guerra mundial, sino a la guerra en Irak. El fundamentalismo protestante de George W. Bush y la estetización de la política, de la violencia e incluso de la propia guerra a través de los &lt;/span&gt;&lt;i&gt;mass-media&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, ¿no son prácticas comunes entre ese neoliberalismo salvaje y el nazismo? El culto de la técnica y de la modernidad que tiende a la homogeneidad global, ¿no son también elementos comúnes? “La guerra, y únicamente la guerra, permite dar una finalidad a los movimientos de masas pero sin tocar al régimen de propiedad privada. […] Sólo la guerra permite mobilizar todos los medios técnicos de la época actual sin cambiar en nada al régimen de la propiedad.”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn93" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn93" name="_ftnref93" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[93]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Claro que el fascismo no utilizaría esos argumentos, sino aquellos de la propaganda que se distribuye bajo la forma de “noticieros”.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn94" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn94" name="_ftnref94" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[94]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; en donde sólo existe aquello que está consagrado por la sociedad del espectáculo.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn95" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftn95" name="_ftnref95" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[95]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Al psicoanálisis le interesa que &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; haya abierto esa discusión, al menos a cierto psicoanálisis que es un &lt;/span&gt;&lt;i&gt;locus&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt; de excepción en una sociedad normalizante. Ese psicoanálisis es ajeno a la medicalización y a la psicología. Se desprende continuamente de la psicopatología como mecanismo conceptual que vehicula un poder que Foucault llamó la “función psi”, el poder que surge de un presunto saber que distinguiría la “normalidad” de la “patología mental” y que guía a las almas. En el momento actual es necesario interrogar las prácticas de aquello que se reclame como psicoanálisis en su relación con el capitalismo, lo que implica la disyuntiva entre la plusvalía y la subjetivación que se opera a través de su pérdida.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;A menos de que vire hacia la religiosidad, el psicoanálisis no puede ser humanista, ni orientarse por las identidades; de ahí la importancia de su objeto, el objeto &lt;/span&gt;&lt;i&gt;a&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:normal"&gt;, que no permite heteronormar a los cuerpos, y menos al deseo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt;Lo que está en juego es la posibilidad de una subjetivación que no sea resultado del biopoder normalizador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="margin-top:6.0pt;text-align:right"&gt;México D.F., abril, 2009&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="margin-top:6.0pt;text-align:right"&gt;copilco@yahoo.com  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;   &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; Esta pieza y su antecedente de Castelló pueden ser visitadas virtualmente en &lt;a href="http://nilc.lcda.org/"&gt;http://nilc.lcda.org/&lt;/a&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; No hablemos de la insidiosa labor el narcotráfico. Pero, por otra parte, a nadie parece sorprenderle las implicaciones de que ya no sea la CTM el sindicato en que se apoya el partido en el gobierno, ni que haya sido reemplazado por el sindicato de maestros, responsables directos del contacto con los niños. Esta observación es de Ernesto Priani Saisó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; “Apis mellifera”, Wikipedia, &lt;a href="http://fr.wikipedia.org/wiki/Apis_mellifera"&gt;http://fr.wikipedia.org/wiki/Apis_mellifera&lt;/a&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; José Luis Barrios, “De la fábrica transparente a la máquina defecadora de arte contemporáneo”, Catálogo de Cantos cívicos, UNAM, México, 2008. Y también Lourdes Morales, “El juicio a &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;”, &lt;a href="http://cantoscivicos.blogspot.com/search?q=lingua+franca"&gt;http://cantoscivicos.blogspot.com/search?q=lingua+franca&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn5"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref5" name="_ftn5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-size:10.0pt;"&gt; Art Spiegelman, &lt;i&gt;Maus. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;i&gt;A Survivors Tale&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;, Pantheon, N.Y., 1973.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn6"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref6" name="_ftn6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; Gilles Deleuze, “Qu’est-ce qu’un dispositif”, &lt;i&gt;L’Unebévue&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;, n. 12 L’opacité sexuelle, Epel, París, 1999, p. 10.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn7"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref7" name="_ftn7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; François Lyotard, &lt;i&gt;Lo inhumano&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;, Ed. Manantial, Buenos Aires, 1998, p. 9&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn8"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref8" name="_ftn8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; ¿No será precisamente el sector humanista de la intelectualidad el que ha deplorado que la UNAM le diera lugar a la pieza?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn9"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref9" name="_ftn9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; Cf. Lourdes Morales, op. cit., y José Luis Barrios, op. cit.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn10"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref10" name="_ftn10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; Manuel Hernández, “Sexo sin sexuación. Un breve paso por la intersubjetividad”, &lt;i&gt;Me cayó el veinte&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;, núm. 1, &lt;i&gt;Erotofanías&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;, Epeele, México, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn11"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref11" name="_ftn11" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; Cf. “Ratón de laboratorio” en Wikipedia, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Rat%C3%B3n_de_laboratorio"&gt;http://es.wikipedia.org/wiki/Rat%C3%B3n_de_laboratorio&lt;/a&gt; , consultado el 6 de abril de 2009.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn12"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref12" name="_ftn12" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; Hanna Arendt, &lt;i&gt;Eichmann en Jerusalén&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;, Lumen, Barcelona, 1997&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn13"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref13" name="_ftn13" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; Pascal Quignard, &lt;i&gt;La haine de la musique&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;, Gallimard Folio, París, 1997. Existe versión en español, &lt;i&gt;El odio a la música&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;, Andrés Bello, Madrid, 1999, sin embargo las citas que aquí se hacen son traducción de Manuel Hernández.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn14"&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref14" name="_ftn14" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[14]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; Ari Volovich cita a Miguel Ventura: Los críticos no ven &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; como una obra de arte, sino como una tesis histórica desde un punto de vista histórico muy literal y acartonado. No han dejado de aconsejarme acerca de cómo debería de ser la exposición; como por ejemplo, me han pedido mostrar escenas del Holocausto, y como no lo hago, para ellos esto significa que yo niego la existencia del Holocausto. Sus lecturas son visiones canónicas de nuestros tiempos de dilemas éticos y &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;morales pero que no cuestionan el &lt;i&gt;status quo&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; como pretende hacerlo &lt;i&gt;Cantos cívicos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;: desde la esquizofrenia”. http://cantoscivicos.blogspot.com/2009/03/ari-volovich.html&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn15"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref15" name="_ftn15" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[15]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-US"  style="mso-ansi-language:EN-US;font-size:10.0pt;"&gt; Quignard, op. cit., p. 11&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn16"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref16" name="_ftn16" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[16]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; ibid.,, p. 23&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn17"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref17" name="_ftn17" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[17]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; Jacques Lacan, &lt;i&gt;L’angoisse&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;, 22 de mayo de 1963. Esta sorprendente conjunción amerita un despliegue específico que pasa por la locura y por la forclusión del Nombre-del-Padre, es decir, por la disolución de su bicomposición. No por casualidad el seminario que debía seguir a &lt;i&gt;L’angoisse&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; debía llevar por título &lt;i&gt;Les noms du père&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn18"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref18" name="_ftn18" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[18]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; Jacques Lacan, &lt;i&gt;L’angoisse&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;, 5 de junio de 1963.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn19"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref19" name="_ftn19" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[19]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; Pascal Quignard, &lt;i&gt;La haine de la musique&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;, op. cit., p. 119&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn20"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref20" name="_ftn20" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[20]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; ibidem&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn21"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref21" name="_ftn21" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[21]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; ibid., p. 1006&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn22"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn22" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref22" name="_ftn22" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[22]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; ibid., p. 1002&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn23"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn23" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref23" name="_ftn23" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[23]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; ibid., p. 1006&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn24"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn24" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref24" name="_ftn24" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[24]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; Pascal Michon, &lt;i&gt;Les rythmes du politique&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;, Les prairies ordinaires, Paris, 2007.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn25"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn25" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=620368519598223494#_ftnref25" name="_ftn25" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;[25]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;"&gt; Clément Rosset, &lt;i&gt;L’objet singulier&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-
